- Total: 20 min
- Comensales: 4-5
La ensaladilla rusa es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española, aunque su origen real se remonta a la Ensalada Olivier, creada en el siglo XIX por el chef Lucien Olivier en el restaurante Ermitage de Moscú.
Normalmente su ingrediente estrella es el atún acompañado de huevo duro, pero en esta receta no hará falta cocerlos. Hay miles de variantes sobre esta comida, pero ninguna como la que ha enseñado Dani García a preparar.
Tanto es así que las versiones modernas pueden incluir gambas, variantes (encurtidos picados), espárragos de Navarra o incluso caviar de aceite. Sin embargo esta, te sorprenderá con su ingrediente estrella: los huevos fritos de codorniz.
Ingredientes
Ingredientes para la ensaladilla rusa de Dani García
- 5 patatas
- 9 huevos
- 7 u 8 piparras
- Atún
- Aceitunas rellenas de anchoa
- Mayonesa
- Aceite de oliva
- Vinagre de Jerez
- Ajo, 1 diente
- Huevos de codorniz
Paso 1
Cuece la patata
Paso 2
Cuando esté lista machacala sin llevar a la nevera
Paso 3
Tritura las aceitunas rellenas de anchoa
Paso 4
Añádelas al jugo de las aceitunas
Paso 5
Agrega atún y aceite de oliva
Paso 6
Incorpora la mayonesa y el vinagre de Jerez
Paso 7
En una sartén doramos ajo
Paso 8
Añadimos los huevos de codorniz para freír
Paso 9
Emplata y añade piparra por encima
Además, uno de los grandes aciertos es el toque umami que consigue mediante un puré de aceitunas integrado en la patata machacada.
Al triturar las aceitunas e incorporarlas a la base, se obtiene una profundidad de sabor que transforma por completo la ensaladilla tradicional.
Así, este plato demuestra que, pese a su sencillez aparente, la ensaladilla rusa sigue evolucionando y reinventándose sin perder su esencia: la de una receta humilde capaz de conquistar cualquier mesa.
Las múltiples versiones de la ensaladilla
Plato de ensaladilla rusa.
Cada región —e incluso cada casa— presume de tener "la mejor". En el sur es común encontrarla más cremosa y con abundante mayonesa; en otras zonas se añaden pimientos asados, judías verdes o incluso pollo desmenuzado.
Las versiones más marineras incorporan gambas, pulpo o marisco, mientras que otras apuestan por ingredientes más selectos.
En nuestro país, la base más habitual incluye patata cocida, zanahoria, guisantes y atún, todo ligado con mayonesa y coronado con huevo duro. Sin embargo, la ensaladilla admite infinitas reinterpretaciones, lo que la convierte en un plato versátil y creativo, presente tanto en tabernas tradicionales como en restaurantes de alta cocina.
