La actriz Ingrid García-Jonsson en la premier de 'Rafaela y su loco mundo'.
Ingrid García-Jonsson: “De adolescente era un muermo. Iba al conservatorio, al colegio de monjas y poco más"
EL ESPAÑOL habla con la actriz que protagoniza 'Rafaela y su loco mundo', la nueva serie de Atresplayer que recupera el humor chanante.
Más información: Aimar Bretos ficha por laSexta para presentar un programa en prime time producido por Ana Pastor
Hay que estar muy tronado y ser muy atrevido para aceptar un papel como el que protagoniza Ingrid García-Jonsson en Rafaela y su loco mundo. Es la serie que estrenó la semana pasada Atresplayer y que recupera el humor chanante.
Creada por Aníbal Gómez y dirigida por Ernesto Sevilla, la ficción es un disparate audiovisual. Una fantasía delirante que no se parece a nada. Y ahí está la gracia. "Me encantan los proyectos que son fantasiosos", reconoce la actriz nacida en Suecia hace 34 años.
Ingrid García-Jonsson no se lo pensó mucho para dar su sí: "La serie no trata al espectador como una persona con encefalograma plano. Te invita a jugar, y eso a mí, como actriz, me encanta".
"Mi yo adolescente no tiene nada que ver con esta Rafaela, pero sí es la adolescente que me hubiera gustado ser", confiesa la intérprete, que se recuerda como "un muermo" y "muy emo" en aquella etapa.
"Cuando era niña quería ser como Keira Knightley en Piratas del Caribe".
Imagen del segundo episodio de 'Rafaela y su loco mundo'.
Pese a que lo más habitual en su profesión suele ser que el teléfono no suene, Ingrid García-Jonsson se siente una afortunada tras haber tenido "dos años de locura".
Y es que, viene de dar vida a Yurena en la serie de Netflix Superestar. "Estoy montada en una nave especial".
No obstante, la actriz cuenta con un plan B para "no depender tanto de cuando no suene el teléfono": está dando sus primeros pasos en la dirección.
En cuanto a la televisión, tras el buen momento que vivió con Broncano en La Resistencia, prefiere dejarla a un lado. "Me da un poco de miedo que si abro la vía de los programas de entretenimiento, la otra se cierra. Igual son prejuicios míos".
¿Qué es lo que pensaste cuando leíste esta marcianada?
Recuerdo comentarlo, saltarme el NDA [el acuerdo de confidencialidad] porque nunca puedes hablar con nadie de lo que estás leyendo y decir 'mira esta barbaridad o este chiste'. Tenía muchas ganas de que la gente supiera el proyecto en el que estaba metida.
¿Te habías leído el cómic de Aníbal Gómez?
En un rodaje en el que coincidimos, Aníbal me dijo que estaba escribiendo una serie, que tenía un papel para mí, y que iba sobre un libro que escribió. Cuando ya me hicieron la oferta más en firme, dije que sí sin leerme guiones ni nada.
Y te lanzaste a la piscina.
Sí, porque me encantan los proyectos que son fantasiosos. A veces siento que, como espectadores, nos tratan como si fuéramos una masa a la que hay que darle papilla. Aquí creo que, a pesar de ser un producto de risa y comedia y que puede parecer muy mamarracho, no se trata al espectador como una persona con encefalograma plano. Es una serie que te invita a jugar, y eso a mí, como actriz, me encanta.
"Rafaela y su loco mundo' no trata al espectador como una persona con encefalograma plano"
¿Crees que en la industria hay falta de ideas? Porque, al final, se acaba replicando el éxito con proyectos hermanos.
La industria tiene que ser creativa por un lado, y por otro, tiene que dar dinero. Es un negocio. Estas dos posturas se tienen que dar la mano, y es muy complicado. Es un tira y afloja constante entre lo que sabes que funciona y es comercial, y las cosas nuevas y arriesgadas que buscan llevar a la ficción un poco más allá.
Hay mucha pasta en juego. Yo entiendo que la gente que toma decisiones y que invierte grandes cantidades de dinero, quiere apostar sobre seguro. Lo que pasa es que la ficción es complicado.
Imagen del primer episodio de 'Rafaela y su loco mundo'.
¿Qué tiene Rafaela Mozzarella de Ingrid García-Jonsson?
Yo soy una persona bastante introvertida. Mi yo adolescente no tiene nada que ver con esta Rafaela, pero sí es la adolescente que me hubiera gustado ser.
¿Cómo recuerdas tu adolescencia?
Yo era un muermo. Iba al conservatorio de danza, al colegio de monjas y poco más. Escribía mi diario y era bastante nostálgica. Me recuerdo como muy emo. Y Rafaela es lo opuesto totalmente.
"La industria tiene que ser creativa por un lado, y por otro, tiene que dar dinero. Es un tira y afloja constante"
¿Qué te atormentaba por entonces? ¿Tenías miedo a algo?
Yo recuerdo una vez que estábamos en el médico y, de repente, me dio por pensar que me iba a morir y que no iba a ganar jamás una competición de gimnasia rítmica, sin estar yo apuntada a nada parecido. Me desmayé de la impresión.
¿Te ha impuesto meterte en el mundo de Muchachada Nui? Dices que no te han dejado apenas improvisar...
No, nada. También es que había poco tiempo. Tienen una facilidad para entrar y seguir del personaje, y abordar la comedia con la energía justa, que ha sido muy guay aprender eso. A veces piensas que para hacer comedia tienes que esforzarte mucho. Y no. Si el papel es gracioso, luego también lo es. Hay que mantener el tempo y estar vivo viendo lo que hacen los compañeros.
Joaquín Reyes, Carlos Areces, Aníbal Gómez, Ernesto Sevilla, Arturo Valls, Ingrid Garcia-Jonsson y Carmen Ruiz en la premier de 'Rafaela y su loco mundo'
¿Hacer comedia es más complicado que el drama, no?
Es fácil si el material es bueno. El problema es hacer buena comedia con un guion flojo. Ahí, por mucho que quieras, no vas a hacer reír a nadie. Yo no he sentido que fuera más complicado. Lo más difícil era que no se me viera reír cuando estaban diciendo cualquier barbaridad estos tres señores.
Ahora hace falta más que nunca reírnos.
Soy consciente de que soy una persona privilegiada pero creo que a veces hay un clima de seriedad y de solemnidad cuando el mundo está mal que nos hace agachar la cabeza y resignarnos. La comedia en tiempos como este nos hace mirarnos a los ojos y afrontar el día de otra manera. A riesgo de sonar frívola, la comedia siempre es necesaria.
Vienes de dar vida a Yurena en Superestar, otra serie loca. ¿Qué tiene que tener un proyecto para que des tu sí?
Que esté bien escrito. Es una cuestión de impulso, que lo leo y me apetece hacerlo. O que me parece complicadísimo. Yo no estoy en una situación en la que pueda elegir. He tenido mucha suerte. Soy consciente de que han sido dos cometas.
"De niña quería ser actriz y ser como Keira Knightley en 'Piratas del caribe. Jamás pensé que fuera a tener tanta suerte"
Porque lo habitual es que el teléfono no suene tanto. Hablo de la profesión en general.
Lo normal es estar trabajando en proyectos que no te flipan. Al final es un trabajo. Estoy muy contenta de haber tenido estos dos años de locura, estoy montada en una nave espacial.
¿De niña te imaginabas que te convertirías en una actriz de éxito?
Es un sueño hecho realidad. Quería ser actriz y ser como Keira Knightley en Piratas del caribe, me decía. Jamás pensé que fuera a tener tanta suerte y que iba a tener proyectos tan divertidos como este.
Ingrid Garcia-Jonsson junto a Secun de la Rosa y Pepón Nieto en 'Superestar'.
¿Qué proyectos tienes en mente?
Ahora me voy a Islandia a grabar una peli. Me apetece un montón porque nunca he estado allí. Y luego estoy empujando proyectos míos en dirección y cosas así. En verano estaré grabando un corto.
Estoy abriendo la puerta de la dirección poco a poco para no depender tanto de cuando no suene el teléfono. A ver qué pasa con la IA, pero a mí me apetece estar toda la vida haciendo audiovisual.
"Estoy abriendo la puerta de la dirección para no depender tanto de cuando no suene el teléfono"
¿No te ves presentando algún programa o de colaboradora?
Lo que pasó con La Resistencia surgió de forma natural. Puede ser, una de las actrices que más admiro es Rosa María Sardà, que también presentaba. No tendría ningún problema. Pero de momento siento que la ficción me llama más. Me da un poco de miedo que si abro la vía de los programas de entretenimiento, la otra se cierre. Igual son prejuicios que tengo yo.