Jurista y alcaldesa, Manuela Carmena GTRES
Manuela Carmena, 82 años, sobre su infancia: "Mi casa de 3 pisos la recuerdo muy bonita. Tenía un gallinero, jardín e invernadero"
La exalcaldesa se define de niña como una buena estudiante que no contaba con muchas amistades en su barrio.
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La infancia de Manuela Carmena estuvo marcada por los recuerdos de una casa con jardín, las tardes de cine con su familia y una relación con sus hermanas que influyó en la forma en la que aprendió a verse a sí misma.
La exalcaldesa de Madrid ha echado la vista atrás en distintas ocasiones para recordar aquellos años en los que también vivió momentos difíciles que dejaron huella en su personalidad.
Uno de los lugares que conserva con más cariño en la memoria es la vivienda familiar situada en Dehesa de la Villa, en Madrid. Una casa amplia, rodeada de naturaleza y con espacios que formaban parte dentro de su día a día.
Manuela Carmena.
"Recuerdo una casa con un jardín muy bonito en el que teníamos gallinero y un invernadero. Era una casa bonita, con tres pisos", recordó en el podcast Por el principio de la Cadena Ser.
Sin embargo, aquella vivienda terminó vinculada también a uno de los episodios más duros de la historia de España. Durante la Guerra Civil, sus padres tuvieron que abandonarla después de que fuera ocupada por el ejército republicano.
"Mis padres tuvieron que dejar la casa de Dehesa de la Villa porque el ejército republicano la ocupó en la Guerra Civil", explicó en el mismo espacio.
De aquellos años también recuerda las costumbres familiares y la cocina de su madre en una época en la que conseguir determinados alimentos no siempre resultaba sencillo. En el podcast Cómo comes, de la Cadena Ser, destacó su habilidad para preparar dulces.
Manuela Carmena.
"Mi madre hacía muchos dulces y pan en los años 50 en los que el pan era difícil de conseguir", contó.
Su padre, por su parte, trabajaba mucho y no siempre podía pasar tiempo con sus hijas. "No veía mucho a mi padre porque trabajaba mucho", afirma.
En el colegio, Carmena era buena estudiante y obtenía buenas calificaciones. Sin embargo, su infancia no estuvo marcada únicamente por los estudios o la vida familiar. También hubo sentimientos y preocupaciones que vivió en silencio, como sus inquietudes religiosas.
"De pequeña rezaba muchísimo y pedía a Dios que mis padres se convirtieran. Sufría con esa situación", confesó al recordar aquella etapa.
Manuela Carmena Cedida
La relación con sus hermanas fue otro de los aspectos que marcaron su manera de entenderse a sí misma. "Mis dos hermanas eran mucho más guapas que yo, notaba la gran diferencia que había entre nosotras. Ana era la guapa y yo la fea. Decidí que si era la guapa yo iba a ser la valiente", relató.
Además, recuerda que no tenía demasiadas relaciones sociales en su entorno más cercano. "Mi hermana y yo no teníamos amigos en el barrio ni primos cercanos, no jugábamos mucho", lamenta.
Una infancia de recuerdos familiares, cambios y experiencias personales que, con el paso de los años, Manuela Carmena ha revisitado para compartir cómo se formó la mujer que es hoy en día.