Melendi, en 2022

Melendi, en 2022 Jesús Briones / GTRES

Corazón

Melendi, 47 años: "Tuve una infancia fastidiosa. Era introvertido, me gustaba jugar solo y estar en las faldas de mi madre"

El cantautor asturiano reveló los detalles más secretos de su niñez.

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Melendi es hoy un huracán incombustible sobre los escenarios. A sus 47 años, el asturiano es capaz de levantar estadios enteros, derrochando carisma, energía y esa extroversión que le convirtió en un ídolo de masas a principios de los 2000.

Sin embargo, detrás del artista, de las rastas de antaño y de los himnos generacionales, se esconde un pasado que muy pocos podrían imaginar. El verdadero Melendi, el niño que correteaba por Oviedo, no era ni mucho menos el líder de la pandilla.

"En mi infancia fui un niño bastante introvertido, me gustaba jugar solo y estar a las faldas de mi madre". Con esta sorprendente y sincera declaración, el propio cantante dejaba boquiabiertos a sus seguidores hace poco, abriendo su corazón sobre sus primeros años de vida.

Un retrato íntimo y vulnerable que rompe por completo con el estereotipo del artista desafiante que conocimos con Sin noticias de Holanda.

Criado en el seno de una familia trabajadora y unida en Asturias, su infancia transcurrió lejos de los focos y muy cerca del calor del hogar.

Su madre, Loli, fue su gran pilar, su refugio seguro ante un mundo que a veces le venía grande a aquel chiquillo callado y observador.

Melendi también explicó cuáles fueron sus primeros recuerdos musicales: "Escuchaba las canciones de los dibujos animados". Aun así, por esa época sus intereses iban por otro camino.

"Me disfrazaba de futbolista, no de mis cantantes favoritos. Yo siempre quise ser futbolista", confesó el artista. De esta forma, la música parecía estar en un segundo plano en esa temprana edad.

Fue ya a los 17 años cuando empezó a sentir realmente interés por la música: "Me picó el gusanillo, cogí la guitarra y empecé a sacar aquellas cosas que me costaba tanto decir. En mi familia tampoco se lo tomaron demasiado en serio, se lo tomaron como si fuera un hobby".

En una entrevista para Diez Minutos, el cantante hablaba sobre más detalles de su niñez: "Recuerdo a mi madre. Ha sido lo más importante de mi vida. Nací con un asma muy agresivo y ella me sobreprotegió".

"Recuerdo las noches en que me daba vahos de eucalipto para que pudiera respirar. Tuve una infancia fastidiosa, pero muy feliz porque siempre me sentí querido", admitió.

"Sí, mi madre es la que ha tirado de mí, la que ha luchado contra viento y marea para sacarme adelante... Y ahora mi mujer es la base y el pilar absoluto en el que se asienta todo", comentó el cantante.