La playa donde desconecta Marta Sánchez

La playa donde desconecta Marta Sánchez

Corazón

La playa donde desconecta Marta Sánchez: 3 km de arena blanca y fina, Bandera Azul e iglesia del siglo XII

La artista madrileña lleva veraneando desde que era niña en este mágico enclave de la costa de Pontevedra.

Más información: La playa donde descansa Luz Casal: pueblo de 55 habitantes, 3 km de arena fina y Monumento Natural.

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Cuando los focos de los escenarios se apagan y el asfalto de la capital comienza a arder por las altas temperaturas, nuestras celebrities ponen rumbo a sus santuarios privados para desaparecer del radar.

Y si hay una artista que sabe cómo esquivar el ruido mediático con absoluta maestría, esa es Marta Sánchez.

Ni las masificadas costas de Miami ni el incesante escaparate VIP de Ibiza o Mallorca. Para encontrar la verdadera paz, la icónica estrella del pop español tiene muy claro su destino.

Su rincón favorito no es un secreto para su círculo más íntimo, pero sigue siendo un oasis de privacidad y desconexión, la mágica costa de las Rías Baixas.

La cantante madrileña mantiene un vínculo irrompible con el entorno de Sanxenxo y O Grove, en la provincia de Pontevedra. Es allí donde forjó los recuerdos más felices de su niñez y adolescencia (veranea en la zona desde que tenía apenas tres años) y el lugar exacto al que sigue regresando para recargar energías.

Pero el verdadero corazón de su refugio no es un local de moda, sino una de las joyas naturales más imponentes de toda Galicia, la playa de A Lanzada.

Hablamos de un paraje que, sencillamente, quita el aliento. Un tesoro abierto al mar que despliega 3 kilómetros de arena blanca y fina, acariciada por las aguas cristalinas, frías y bravas del océano Atlántico.

No es de extrañar que este rincón ostente año tras año la codiciada Bandera Azul, un distintivo que certifica la calidad impoluta de su entorno y de su inmenso ecosistema de dunas protegidas.

Acostumbrada a los vestidos de alta costura, los tacones de infarto y las alfombras rojas, en este rincón atlántico la artista prefiere la cara lavada, las gafas de sol XL y los paseos descalza.

Caminar por la orilla de este arenal al atardecer, respirando el inconfundible olor a salitre, es su mejor terapia contra el estrés de la industria musical.

Sin embargo, lo que hace verdaderamente magnético a este paraje no es solo su naturaleza salvaje, sino su imponente peso histórico.

Playa de A Lanzada, en Sanxenxo

Playa de A Lanzada, en Sanxenxo

Custodiando el mar desde un promontorio rocoso, en uno de los extremos de la playa, se alza una majestuosa iglesia del siglo XII.

Se trata de la ermita de Nuestra Señora de A Lanzada, una auténtica joya del románico tardío que parece sacada de una superproducción de época. Este pequeño templo está flanqueado por los restos de una antigua fortaleza medieval que en su día sirvió para frenar los ataques de los vikingos.

Además, el lugar está envuelto en un aura de profundo misticismo. Es famoso por el milenario rito de las "nueve olas", una tradición nocturna vinculada a la fertilidad a la que acuden cientos de personas a finales de agosto.

En estas tierras del norte, Marta disfruta del privilegio del anonimato, de las sobremesas interminables degustando el mejor marisco del mundo y del trato afable de unos vecinos que siempre han respetado al máximo su intimidad.

Ermita de Nuestra Señora de La Lanzada

Ermita de Nuestra Señora de La Lanzada

A Lanzada es mucho más que un destino de vacaciones de postal. Es un remanso de paz inalterable donde el tiempo parece detenerse entre muros de piedra milenarios y la inmensidad del mar.

El escondite perfecto para que la diva, vuelva a ser, sencillamente, Marta.