Castellar de la Frontera

Castellar de la Frontera

Corazón

El pueblo español declarado Conjunto Histórico: situado dentro de un castillo del siglo XIII y con un pasadizo secreto

En los años 70, los hippies ocuparon este lugar pintando murales y ocupando casas abandonadas.

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Imagina el sol poniente tiñendo de oro las piedras de una fortaleza. El aire se desliza entre calles empedradas, perfumadas de jazmín, mientras la luz se cuela entre muros encalados y puertas entreabiertas. Todo parece envuelto en una calma delicada, casi suspendida, donde cada rincón invita a perderse sin prisa.

Hay en sus calles una serenidad bohemia. Las casas blancas se adaptan al terreno como si siempre hubieran estado ahí, y el silencio solo se rompe con el susurro del viento. Caminar por este lugar es adentrarse en un laberinto medieval.

Así se revela Castellar de la Frontera, un enclave donde la historia y la naturaleza se funden con armonía y que es capaz de transportar a quien lo recorre a otra época.

Castillo de Castellar de la Frontera en la provincia de Cádiz, España

Castillo de Castellar de la Frontera en la provincia de Cádiz, España iStock

Este encantador pueblo de Cádiz es famoso por estar literalmente enclavado dentro de una imponente fortaleza nazarí de los siglos XII y XV.

Es un sitio único que, declarado Conjunto Monumental en 1963, ofrece una experiencia histórica inmersiva.

Situado en la comarca del Campo de Gibraltar, Castellar ofrece vistas privilegiadas de Gibraltar y el Estrecho. Además, su posición estratégica lo convirtió en baluarte defensivo del Reino de Granada frente a las incursiones cristianas, integrándose plenamente en el sistema de defensa de Algeciras.

El municipio se divide en tres núcleos: el Castellar Viejo, el Castellar Nuevo y La Almoraima. Esta división tiene su origen en los años 70, cuando el antiguo enclave medieval quedó prácticamente abandonado tras la construcción de una nueva zona residencial.

Fue entonces cuando, en plena efervescencia contracultural europea, grupos de hippies llegados desde Cádiz, Málaga y el norte de Europa comenzaron a instalarse en las casas encaladas del recinto amurallado. Atraídos por su aislamiento y su aire bohemio, recuperaron viviendas en ruinas y llenaron el pueblo con murales, crearon comunas autosuficientes y convirtieron plazuelas en espacios de música folk, yoga y trueque.

Gracias a esta ocupación alternativa, el pueblo evitó su deterioro total. Se rehabilitaron espacios como el Alcázar y abrieron los primeros bares artesanales (como el mítico "Bar de los Hippies"), atrayendo turistas alternativos.

Aunque muchos se marcharon en los 80, su espíritu perdura en la estética relajada, talleres de artesanía y ambiente libre que define hoy el pueblo-fortaleza.

Como decimos, es un pueblo literalmente construido dentro de una muralla medieval. Dentro de su casco histórico debes visitar la Puerta de la Villa y la Plaza de Armas, su castillo-fortaleza, su Iglesia del Divino Salvador del siglo XVII y su Palacio de los Condes.

Este último es un edificio señorial del siglo XV que fue construido tras la Reconquista. Su fachada exhibe una arquitectura de transición mudéjar-renacentista, con planta irregular y con una mampostería de piedra local del cerro y ladrillo.

Cuenta con la Torre del Homenaje, el núcleo defensivo más elevado del Palacio. Este tiene un pasadizo secreto que une directamente la torre con la Iglesia del Divino Salvador. Esto permitía a los Condes asistir a misa sin salir al exterior ni mezclarse con el pueblo.

Un yacimiento Paleolítico

Cerca de Castellar de la Frontera se encuentran varias cuevas con pinturas rupestres de gran valor prehistórico, que evidencian la ocupación humana desde el Paleolítico en la zona del Campo de Gibraltar.

La Cueva de las Estrellas es el yacimiento más destacado y antiguo de Cádiz, con arte paleolítico datado en decenas de miles de años. Entre sus murales destacan las manos negativas, signos abstractos y figuras de animales como bisontes.

Estas pinturas rupestres del Paleolítico conectan directamente las raíces prehistóricas del Campo de Gibraltar con la herencia medieval de Castellar, formando un legado histórico continuo y único.