Arturo Valls durante la lectura de los nominados y nominadas a la 40 edición de los Premios Goya.

Arturo Valls durante la lectura de los nominados y nominadas a la 40 edición de los Premios Goya. Europa Press

Corazón

Arturo Valls, 50 años: "Todos los días le hago la cena a mi mujer y a mi hijo, pero yo no como nada, hago ayuno intermitente"

El presentador valenciano explica cómo ha incorporado el ayuno intermitente a su día a día a pesar de ser un fiel amante de la cocina.

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Cada noche, Arturo Valls repite la misma rutina. Propia de cualquier padre de familia, el presentador prepara la cena, pone la mesa y se sienta a charlar con su mujer y su hijo. Pero hay un detalle que rompe la escena. El valenciano no prueba bocado.

"Todos los días le hago la cena a mi mujer y a mi hijo, pero no como nada luego... es un dato curioso, hago ayuno intermitente", comienza explicando a EL ESPAÑOL.

Y es que ahora, a sus 50, el actor se ha apuntado a la moda y ha incorporado esta práctica a su rutina diaria.

Durante la semana evita la última comida del día y concentra su alimentación en el desayuno y la comida del mediodía.

Puede parecer complicado resistirse después de ser el encargado de preparar la comida, pero el presentador asegura que se ha acostumbrado y que su regla es clara entre semana.

Eso sí, tampoco se lo toma como una norma rígida. Cuando llega el fin de semana o hay compromisos sociales, cambia el chip sin problema. "No soy talibán, no soy radical, si tengo eventos no lo hago y el viernes ya es barra libre", confiesa.

Y es que lejos de ser una dieta estricta, Valls lo vive como un hábito que le funciona y con el que se siente cómodo, aunque tal y como relata, la verdadera recompensa llega a la mañana siguiente, cuando rompe el ayuno "a las 10 de la mañana" con un desayuno contundente.

"Me levanto con una ilusión, unas ganas de vivir, una alegría... Directo a comer unos desayunos de estos de huevos, aguacate, fruta, queso...", detalla.

Sin embargo, nos explica que la decisión de cambiar su forma de alimentarse no fue cuestión de un capricho, ya que empezó con este sistema cuando tuvo que prepararse físicamente para una de sus últimas películas.

"Lo hice en su día para una peli, empecé a hacer deporte y evitaba las cenas y me funcionó, me veía mucho mejor y además me sentía bien, y pensé: ¿por qué no mantenerme así?, total, si no es un sufrimiento para mí", comenta, dejando claro que "si fuera un sufrimiento tampoco lo haría".

Y es que a diferencia de muchos, el actor confiesa que el ayuno no le ha obligado a cambiar su rutina, y mucho menos lo más importante del día, sentarse a compartir ese ratito junto a los suyos después de una larga y cansada jornada laboral.