El oro blanco es una combinación de oro puro con otros metales como el níquel o el paladio. En cambio, la plata es un metal de transición que se suele mezclar con metales como el cobre para elaborar joyas. Su composición es muy diferente, pero a simple vista pueden parecerse mucho.

Por eso, te ayudamos a diferenciar una cadena de oro blanco de otra de plata. O cualquier otra joya, ya sean pendientes de oro blanco, alianzas o pulseras. Presta atención, te mostramos cómo saber si es oro blanco o plata en unos sencillos pasos.

Cómo saber si es oro blanco

La combinación de oro con paladio o níquel ofrece como resultado una joya de un tono plateado que puede confundirse de forma fácil con la plata. En primer lugar, el oro se mide en quilates (K), siendo las joyas con menor valor las que equivalen a 10K (41,7% de oro puro) y las de mayor valor son de 24K (99,9% de oro puro).

La plata para fabricar joyas, por otro lado, es la plata sterling, que tiene un grado de pureza del 92,5%. La plata sterling o plata de ley es una aleación de plata con metales como el cobre (7,5%), que garantizan la resistencia de la pieza y su durabilidad. También puede combinarse con otros metales como el zinc, el germanio y el platino.

Estas son las principales diferencias que podemos encontrar para diferenciar una joya de oro blanco de una de plata:

  • Inscripción: en las alianzas de oro blanco u otras joyas aparece una inscripción con su valor en quilates, por ejemplo 10K, 14K, 18K… En cambio, en las joyas de plata aparece inscrito 925, la letra S, una doble S, la palabra 'esterlina' o 'Ster'.

  • Brillo diferente: el oro blanco no tiene un brillo puro cuando lo exponemos a la luz porque está hecho con una combinación de metales. Sin embargo, unos pendientes de oro blanco, por ejemplo, siempre van a brillar mucho más que unos de plata.

  • Facilidad de rayado: el oro blanco es mucho más susceptible a los arañazos y a deteriorarse antes que la plata, ya que su combinación con otros metales lo vuelve más vulnerable.

  • Diferentes combinaciones: como hemos señalado, las joyas de oro blanco están fabricadas con níquel o paladio, mientras que las de plata suelen estar diseñadas con cobre.

  • Oscurecimiento: con el paso del tiempo, la plata tiende a oscurecerse y volverse de color grisáceo o negro. Una cadena de oro blanco, por ejemplo, mantendrá su brillo y color plateado.

  • Precio: por supuesto el oro blanco es mucho más caro que la plata, y también que otros metales.

  • Mantenimiento: las joyas de oro blanco no requieren de ningún mantenimiento específico, salvo pulirlas en una joyería si se han rayado. En cambio, las joyas de plata necesitan un mantenimiento periódico para que no se pongan negras.

Métodos para distinguir oro blanco y plata

Existen algunos métodos infalibles para reconocer el oro blanco sin dañar el material. A continuación, te damos los trucos más fáciles y rápidos para distinguir el oro blanco de la plata: 

1. Si deja manchas en tu piel

Las manchas en la piel son una claro señal de que tu joya no es de oro blanco. Si al quitártela observas en la piel un rastro verdoso u oscuro, es improbable que sea oro, algo fácil de detectar con anillos, collares y piercings.

2. Prueba de la hoja de papel

Limpia con un trapo seco la pieza que quieras analizar. Toma un papel blanco y pasa la joya para comprobar si deja algún rastro oscuro. Los pendientes de oro blanco no deben dejar ninguna marca, en cambio, si la joya es de plata dejará un rastro oscuro en el papel.

3. Puedes probar con un imán potente

Consigue un imán potente, como los utilizados en equipos de sonido, para saber si tus joyas son en realidad de oro blanco o plata. Acerca el imán a la joya y, si es atraída por el imán significa que la joya es de oro blanco. En caso contrario, la pieza contendrá un pequeño porcentaje de oro blanco.

4. Sumerge la joya en agua

Toma un vaso lleno de agua y toma una cadena de oro blanco para realizar la prueba, o cualquier otra joya. Colócala a unos centímetros del agua y déjala caer, si es de oro blanco no tardará mucho en sumergirse porque el oro pesa más. Si es de plata, tardará un poco más en sumergirse.

5. La prueba del vinagre

El vinagre, al igual que el limón, te ayudará a identificar si tu joya es de oro blanco gracias a sus propiedades ácidas. Toma un vaso y coloca tus alianzas oro blanco dentro, agrega vinagre al vaso hasta que la cubra por completo y espera 10 minutos. Saca las joyas, lávalas y sécalas, de manera que si brillan como recién limpiadas será oro blanco. De lo contrario, si ha experimentado cambios en el color o la textura, será otro material más barato.

6. Prueba con limón

Parte un limón por la mitad y exprime una de las partes sobre la joya. Espera unos segundos antes de frotar la joya con suavidad con una tela clara. Si esta se queda manchada de un color oscuro, la joya no será de oro blanco, sino de plata o de cualquier otro metal.

7. Prueba del olor

Olfatea la cadena de oro blanco unos segundos, pues no debería tener olor alguno. Coloca la joya en la palma de tu mano y frota con la otra o ponla sobre un poco de vapor de agua. Tenla durante dos minutos así, frótala en la palma de tu mano y vuelva a olerla. Si huele igual que al principio es oro blanco, si no estarás frente a una joya falsa.