El mango es originario de la región a los pies del Himalaya, en el noroeste de la India, y desde allí se ha extendido a otras zonas. Las propiedades del mango, así como sus beneficios, son muchos y relevantes, por lo que hemos decidido mostrártelos.

La fruta del mango está vinculado a muchas leyendas indias. La más célebre es la que lo relaciona con Siddharta Gautama, más conocido como Buda quien se supone que alcanzó la iluminación bajo un árbol de mango. Desde entonces, se le conoce con el Árbol de la Sabiduría o Bodhi.

Ya vimos en cómo pelar una piña algunos trucos y remedios caseros para hacerlo. Ahora toca la fruta tropical del mango.

Propiedades del mango

El árbol frutal del mango puede alcanzar 40 metros de altura y 10 de ancho, ofreciendo unas frutas destacables por su cantidad de nutrientes y sustancias antioxidantes. Sin más preámbulos, te mostramos las propiedades del mango:

  • Es una fruta rica en vitaminas A y C: una sola pieza de 200 gramos aporta una cantidad diaria a nuestro organismo de vitamina C de unos 60 miligramos. Del mismo modo, nos proporciona el 60% de la vitamina A necesaria en forma de betacaroteno. De hecho, es una de las principales fuentes de este nutriente.
  • La vitamina E es un potente antioxidante y un protector cardíaco muy eficaz que suele encontrarse, sobre todo, en alimentos grasos. Sin embargo, el mango posee una cantidad asombrosa de esta vitamina para tratarse de una fruta. Así, una pieza de unos 200 gramos aporta 2,3 gramos de vitamina E, es decir, el 23% de la cantidad diaria recomendada.
  • Minerales: destacamos sus proporciones de magnesio y potasio, aportando un 10% de las necesidad diarias en ambos casos.
  • Además de todos estos nutrientes y propiedades del mango, aporta a nuestro organismo otras muchas sustancias beneficiosas para la salud. Por ejemplo, los ácidos depurativos tartárico y málico, fundamentales para contrarrestar el efecto de los residuos metabólicos ácidos.

Beneficios del mango

  1. El mango previene las enfermedades degenerativas: en especial las relacionadas con el corazón, el cáncer y la diabetes. Solo contiene 65 calorías y una buena cantidad de fibra.

  2. Protege la piel y las mucosas gracias a su contenido en betacaroteno: es muy útil para proteger también los ojos y el corazón frente a la acción de los radicales libres.

  3. Su combinación de magnesio y potasio hace que el mango esté indicado para mantener en una forma óptima tanto huesos como músculos. Por este motivo, previene la osteoporosis y los calambres musculares, entre otras afecciones. Además, estos minerales controlan la presión arterial, favorecen la eliminación de líquidos y mejoran el funcionamiento de los riñones.

  4. Los ácidos orgánicos débiles que aporta el mango son asimilados por nuestro organismo. Después se combinan con minerales, dando como resultado sales que fluidifican y alcalinizan la sangre.

  5. El mango también posee enzimas que favorecen la asimilación de nutrientes, responsables además de que sea tan fácil de digerir. Asimismo, ablanda y purifica el estómago y los intestinos, por ello es muy recomendado para las personas que sufren de problemas digestivos.

  6. Los minerales y vitaminas antioxidantes presentes en la fruta del mango, junto a compuestos fenólicos, estimulan las defensas y ayudan a nuestro sistema inmunitario a prevenir y luchar contra cualquier enfermedad.

Cómo pelar un mango

Existen más de 40 especies de mango y más de un millar de variedades. Las más importantes en España se cultivan en Málaga, Granada y las Islas Canarias y son: Osteen, Mulgoba, Amini, Pairi, Sansersha y Camboyana.

Las formas más indicadas para pelar un mango son las siguientes:

  • En láminas: lo primero que debes hacer es cortar los extremos de la fruta. Pon el mango en posición vertical y quítale la piel de arriba hacia abajo siguiendo su forma curva. Por último, corta en láminas el mango por todos los lados hasta llegar al hueso.
  • Con una cuchara: para empezar, corta dos grandes rodajas, una a cada lado del hueso. Sepáralas dejando el hueso en el centro y, con la ayuda de una cuchara, procede a sacarle la pulpa como si de un aguacate se tratara.
  • En cubos: primero debes cortar una lámina a lo largo. Después, con un cuchillo bien afilado realiza una cuadrícula mediante cortes perpendiculares sin llegar a atravesar la piel. Para terminar, dale la vuelta al mango y los cubos de pulpa se separarán unos de otros, así que solo tendrás que cortarlos por la base.
  • Con un tenedor: realiza un corte en forma de cruz en uno de los extremos del mango. Retira la piel en cuatro partes y pincha la fruta con un tenedor.

Cómo seleccionar un mango

Ahora que conoces todas las propiedades del mango y sus beneficios, te indicamos cómo elegir un mago. Siempre que te sea posible, opta por mangos de cultivo ecológico para evitar plaguicidas. Si todavía está verde cuando lo compres, déjalo madurar poco a poco en la nevera a unos 12 grados hasta que se ablande. Otra opción es dejarlo a temperatura ambiente para que madure antes, o meterlo dentro de una bolsa de papel también acelera su maduración.

Por último, para saber cuándo estará en su punto, basta con meter la fruta en agua; si se hunde está madura, si no estará verde. ¡Y a disfrutar de los beneficios del mango, de su sabor e incluso de su olor!