El sofá es el lugar preferido por todos: niños, adultos y, por supuesto, animales de compañía. Por eso, es también el lugar donde es fácil que la suciedad se acumule e incluso aparezca alguna mancha. Ante este problema hay soluciones muy sencillas de llevar a cabo.

Los sofás se fabrican de muchos materiales pero uno de los más comunes es la tela. Para mantenerlos en buen estado, es importante conocer en profundidad los detalles sobre su limpieza. Hoy te traemos las mejores técnicas para dejarlo como nuevo.

Vinagre y bicarbonato

Dentro del amplio surtido de sofás que podemos encontrar, los hay con fundas que pueden lavarse en la lavadora. Y esta es la forma más fácil, rápida e indolora de limpiar un sofá. Pero si ese no es tu caso, podemos limpiar la tapicería del sofá con productos naturales como el vinagre y el bicarbonato.

Para aplicarlo correcramente sigue los siguientes pasos: 

  1. Llena un recipiente con un litro de agua templada y añade un vaso de vinagre y una cucharadita de bicarbonato.

  2. Disuelve los productos y humedece un paño limpio con el líquido resultante.

  3. Usa este paño humedecido para limpiar el sofá de tela. Es importante que se haga en movimientos circulares, especialmente en las zonas más sucias o donde existan manchas.

  4. Tienes que asegurarte de pasar el paño por toda la tapicería para que la solución actúe.

Es importante no verter el vinagre directamente en el sofá ya que la suciedad y las manchas no desaparecerán y encima quedará impregnado un fuerte olor a vinagre en el sofá.

Percarbonato de sodio

El percarbonato de sodio (o percarbonato sódico) es un compuesto derivado del carbono que limpia, desodoriza, descalcifica, blanquea, y remueve manchas de forma natural. Es un truco muy práctico si buscas limpiar un sofá de tela blanco, por sus propiedades blanqueadoras. A continuación, te mostramos los pasos a seguir: 

  1. Llena un recipiente con un litro de agua templada y añade dos o tres cucharadas de este potente quitamanchas natural.

  2. Disuelve el percarbonato en el agua y humedece un paño limpio con el líquido resultante.

  3. Aplica la solución en la superficie del sofá, haciendo especial hincapié en las manchas detectadas. Deja que el líquido actúe entre 5 y 10 minutos.

  4. Frota con un cepillo el sofá para quitar el percarbonato. Si quedan restos, aclara con abundante agua y deja secar para comprobar su efecto antes de volver a sentarte.

Puedes encontrar percarbonato de sodio en algunos supermercados, viene en forma de polvo blanco parecido al bicarbonato.

Sal

La sal es otro blanqueador natural muy eficaz para eliminar las manchas de grasa. Sigue estos pasos para utilizarla correctamente:

  1. Exprime tres limones y añade un poco de sal. Mezcla la sal con el zumo de limón para que quede disuelta.

  2. Con un paño limpio, frota el líquido elaborado sobre la mancha. Deja que actúe hasta quitar las manchas y el resto de la suciedad. 

  3. Retirá la solución con abundante agua y deja secar el sofá antes de volver a usarlo.

Agua oxigenada

Es uno de los mejores remedios que existen para eliminar las manchas de sudor y sangre del sofá. Aunque es un producto muy efectivo, debes seguir estos pasos para no estropear los tejidos delicados como la tela:

  1. Mezcla el agua oxigenada en agua para reducir su efervescencia.

  2. Con un paño limpio, aplica la solución por todo el sofá incidiendo en las zonas donde detectes más suciedad.

  3. Deja que actúe durante varios minutos y retira la solución con un paño humedecido con agua.

  4. Deja secar.

Limpieza en seco

De entre los diferentes trucos caseros, también está el lavado en seco. Esta limpieza la recomendamos en el caso de que tú sofá esté ubicado en una zona muy húmeda o con pocas corrientes de aire que dificulten el secado. Sigue estos pasos para una óptima limpieza en seco:

  1. Antes de nada, aspira la tela del sofá para quitar toda la suciedad visible (migas y otros residuos).

  2. Para limpiarlo, puedes usar productos mencionados con anterioridad como el bicarbonato o algún spray específico que genere espuma. La idea es aplicar el producto sin utilizar agua ni componentes húmedos.

  3. Aplica la solución sobre las manchas y utiliza un cepillo limpio para eliminar los residuos del producto. Si quedan restos, elimínalos con un paño seco.

Amoniaco

Este producto solo lo recomendamos para sofás muy sucios. El amoniaco tiene propiedades desinfectantes que lo convierten en un producto perfecto para eliminar las manchas más difíciles. Sigue las pautas para aplicarlo con seguridad:

  1. En primer lugar, aspira la tela del sofá para quitar toda la suciedad visible y los restos de polvo.

  2. Vierte en un recipiente una gran cantidad de agua tibia y añade un buen chorro de amoniaco.

  3. Utiliza una esponja o un cepillo con cerdas (hilos) suaves para aplicar la solución sobre el sofá. El cepillo se puede encontrar en cualquier mercado y podrás usarlo para cualquier tipo de tejidos.

  4. Limpia el sofá por zonas para asegurarte de no dejar ninguna zona sin cubrir.

  5. Humedece un trapo limpio en agua templada y, tras escurrirla, retira los restos de la solución. Observarás como la suciedad se despega de la tapicería y se queda impregnada en el trapo.

  6. Ventila la sala para que se seque y el olor del amoniaco desaparezca.

Con estos consejos, no solo darás larga vida a tu sofa sino que facilitarás el trabajo doméstico. Por último, te recomendamos que antes de utilizar cualquiera de los trucos caseros que te hemos mostrado para limpiar tapicerías, los pruebes en una pequeña parte del tejido poco visible para asegurarte de que no lo decolorará.

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