Hoy en día, con la inestabilidad laboral que existe, no sólo es importante saber cómo buscar empleo de manera eficiente, sino también saber qué hacer cuando uno finaliza el contrato de trabajo, incluida la cuestión crucial de cómo apuntarse al paro, es decir, cómo y cuándo presentar nuestra solicitud en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) dependiente del Instituto Nacional de Empleo (INEM) y gestionado por las distintas oficinas de empleo de las comunidades autónomas. 

¿Es obligatorio apuntarse al paro?

Apuntarse al paro es una opción que tienen todos los trabajadores, estén trabajando o no, y en ningún caso es obligatorio. No obstante, mientras que en el caso de personas que ya están trabajando o de aquéllos que buscan empleos a tiempo parcial es sólo una de las opciones de búsqueda de empleo disponibles, y no siempre la más eficaz, para aquellas personas que están en desempleo, y especialmente para las que han quedado desempleadas recientemente, apuntarse al paro es el primer paso para poder solicitar subsidios

Cómo apuntarse al paro

Para inscribirse como demandante de empleo en el SEPE hay que ir a las oficinas autonómicas del Servicio Autonómico de Empleo (SAE), en la mayoría de los casos de forma presencia: no es posible apuntarse al paro por teléfono, pero sí es posible iniciar el proceso de apuntarse en el paro por internet a través de las distintas páginas web de las SAE. Sin embargo, en muchos casos puede que se os solicite una serie de documentos que sí es necesario aportar físicamente. 

Pasos a seguir

Para obtener la tarjeta del paro hay que presentarse en la oficina correspondiente en horario de 9 de la mañana a 2 de la tarde, y acudir al mostrador de inscripciones. No es necesario tener cita previa. Hay que aportar la siguiente documentación:

  • Documento Nacional de Identidad (DNI) o, en el caso de ser extranjero, Número de Identidad del Extranjero (NIE), pasaporte y permisos de residencia y trabajo.
  • Cartilla de la Seguridad Social.
  • Justificaciones y certificados académicos de aquellos títulos que se quiera hacer constar en la inscripción. No obstante, este tipo de documentación no es obligatorio aportarla al apuntarse y la mayoría de las oficinas permiten aportarla posteriormente.
  • Cualquier otra documentación que consideréis de interés para vuestra solicitud (vida laboral, acreditación de prácticas…).

El funcionario os realizará una serie de preguntas, entre ellas una serie de datos personales y laborales, además de las siguientes tres:

  • ¿Qué tipo de trabajo buscáis? Os apuntarán a varias opciones en las cuales hayáis trabajado anteriormente, aunque también podéis solicitar trabajo en áreas en las que no hayáis trabajado nunca.
  • ¿Qué disponibilidad horaria tenéis? Podéis pedir trabajo a jornada completa o media jornada. 
  • ¿En qué zona geográfica buscáis el trabajo? Se puede seleccionar todo el estado, la autonomía, la provincia o incluso poblaciones sueltas, depende de la disponibilidad para desplazaros que tengáis. También se puede solicitar trabajo en el extranjero. 

 Tras ese cuestionario, se os hará entrega del documento DARDE, que es lo que comúnmente se llama la tarjeta del paro.

Después, si se pretende solicitar algún tipo de ayuda o subsidio, hay que pasar a hablar con los funcionarios del SEPE, para lo cual sí se necesita cita previa.

Existen muchas ayudas que se tramitan a través del SEPE, desde los subsidios de desempleo a todo tipo de ayudas familiares, además de la Renta Activa de Inserción (RAI). Para todas las gestiones del SEPE es necesario estar inscrito en el paro. 

Renovar el paro

La inscripción de la demanda de empleo es válida durante tres meses, tras los cuales hace falta renovarla. El proceso de renovación de la demanda se puede hacer presencialmente en las mismas oficinas dónde os habéis inscrito o a través de internet, ya sea en la página web del correspondiente servicio de empleo o descargándose la aplicación para móvil disponible para iOS y Android.

La renovación es necesaria para poder regular el número de inscritos y actualizar permanentemente la base de datos y, en caso de no hacerla en el plazo adecuado tendremos que reiniciar el proceso desde cero. En caso de no renovar la demanda, además, se suspendería el pago de las prestaciones solicitadas en base a ella, por lo que es de vital importancia controlar los plazos. 

Obligaciones que implica apuntarse al paro

Cuando uno se apunta como demandante de empleo, básicamente está declarándose dispuesto a trabajar si surge una oportunidad de trabajo con sus habilidades y, en caso de que se haya solicitado una ayuda de algún tipo, el demandante no puede rechazar ninguna oferta que se le proponga, ya que eso implicaría dejar de percibir la prestación en cuestión. En caso de que no hayamos solicitado ayudas ni subsidios sí podremos seleccionar aquellas ofertas que más nos interesen y descartar las que no.

Una vez apuntado al paro, puedes sellarlo a través de internet, para hacerlo puedes visitar nuestro artículo de cómo sellar el paro por Internet donde lo explicamos paso a paso.