Dicen que no hay mal que por bien no venga. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con Texu, el restaurante que en apenas un año logró situarse como una de las mesas más estimulantes del Parque Natural de Redes y que hoy inicia una nueva etapa tras un incendio que pudo haberlo cambiado todo.
El fuego afectó al tejado de su primera sede en Ladines, un golpe inesperado para el proyecto liderado por el chef Fran Montes y Patricia Mera. Pero lejos de apagar la llama, el accidente terminó funcionando como catalizador de una transformación largamente soñada.
Texu se reconvierte y renace integrado en Tierra del Agua, uno de los alojamientos de ecoturismo responsable más reconocidos del norte de España, situado a escasos kilómetros de su ubicación original.
Misma esencia, mejores mimbres
El traslado no supone una ruptura, sino una evolución natural. Texu mantiene intacto su ADN: una defensa clara de la cocina asturiana contemporánea, honesta, reconocible y profundamente ligada al territorio. Lo que cambia es el continente. En Tierra del Agua, el restaurante gana en infraestructura, comodidad y posibilidades, permitiendo al equipo trabajar con mayor holgura sin traicionar su filosofía.
La cocina de Fran Montes sigue apostando por platos puristas y de mercado, ejecutados con un oficio que ya es marca de la casa. La diferencia ahora está en la flexibilidad de la experiencia, pensada tanto para el viajero gastronómico como para el huésped del hotel.
Unos callos desde lo más profundo de Asturias.
Menú y carta
Los fines de semana, Texu continúa defendiendo su propuesta más identitaria: un menú de seis pases, ahora a 50 euros, que cambia semanalmente según lo que marque el entorno. En él siguen brillando platos que ya son parte de su relato, como la fabada, la trucha de los Picos de Europa ahumada en casa o su celebrado guiso de jabalí, un ejercicio de cocina lenta y profunda que habla del monte sin artificios.
Entre semana —comidas de lunes, jueves y viernes, y cenas de jueves a lunes— el restaurante estrena una carta de temporada. Una propuesta más versátil, pensada para quienes buscan una experiencia más libre, pero siempre bajo el mismo prisma: producto, territorio y respeto absoluto por la tradición reinterpretada con sensibilidad contemporánea.
El salto cualitativo también se percibe en la experiencia líquida. La nueva bodega de Texu apuesta por la autenticidad, combinando vinos naturales, pequeñas producciones y referencias clásicas bien seleccionadas. A ello se suma una defensa clara del territorio a través de una cuidada selección de sidras DOP y sidras espumosas, reforzando el vínculo con la cultura asturiana más allá del plato.
La nueva propuesta líquida de Texu no se olvida de las sidras.
Gastronomía, descanso y paisaje
La integración en Tierra del Agua permite a Texu ofrecer algo más que una comida memorable. Ahora, el comensal puede completar el viaje gastronómico con alojamiento en una de las infraestructuras turísticas más destacadas de la Reserva de la Biosfera del Parque de Redes. Naturaleza, descanso y mesa se alinean en una misma experiencia.
Ambos proyectos comparten una visión clara: respeto por el paisaje, apuesta por la economía circular y voluntad de ser motor social y económico del entorno rural asturiano. En ese sentido, la nueva etapa de Texu no solo es una reconstrucción tras el incendio, sino una declaración de intenciones.
Texu demuestra así que, incluso después del fuego, es posible crecer sin perder identidad. Y que en lugares como Redes, la gastronomía puede ser una forma de cuidar el territorio, plato a plato.
