Pocos dulces generan tanta unanimidad como el brownie: un cuadrado de chocolate denso, húmedo y casi pecaminoso que ha pasado de ser un accidente culinario a icono global de la repostería contemporánea.
La leyenda más extendida sitúa el origen del brownie en Estados Unidos a finales del siglo XIX, cuando a un cocinero se le olvidó añadir levadura a un pastel de chocolate.
El resultado fue un bizcocho bajo, compacto y muy chocolatoso que, lejos de considerarse un fallo, conquistó rápidamente a los comensales.
Otra versión apunta a la Exposición Mundial Colombina de Chicago (1893), donde el Palmer House Hotel habría creado un pastel de chocolate en formato cuadrado, fácil de transportar en fiambrera; una receta que aún hoy se sirve como reclamo histórico.
Sea como fuere, lo cierto es que en pocas décadas el brownie ya circulaba en libros de cocina doméstica de todo Estados Unidos.
Desde ahí dio el salto a Europa y al resto del mundo, hasta convertirse en un fijo de cafeterías, pastelerías y cartas de postres.
Brownie.
Pero, ¿qué define al brownie? No todo pastel de chocolate es un brownie, por mucho que comparta ingredientes. Su identidad se sostiene en tres pilares: textura, forma y sencillez.
La textura clásica combina una corteza fina, ligeramente crujiente o agrietada, con un interior húmedo, casi cremoso, que se funde en la boca.
Es un bocado denso, sin rastro de la esponjosidad aireada de otros bizcochos: aquí no se busca que suba, sino que permanezca compacto.
La forma suele ser un molde rectangular, horneado y luego cortado en cuadrados o rectángulos individuales, perfectos para comer con la mano o con cuchara.
Y la sencillez se aprecia en una lista de ingredientes breve y reconocible: chocolate o cacao de buena calidad, mantequilla, azúcar, huevos y una cantidad moderada de harina, sin levaduras que lo conviertan en pastel clásico.
Brownie saludable de Marta Verona
Pero no todos los brownies comparten necesariamente esos ingredientes. La chef Marta Verona, ganadora de MasterChef 6, ha creado su propia versión de brownie saludable, sin harina ni azúcar refinado.
Además, este brownie se cocina en una sartén pequeña o mediana y, según asegura, "está tremendo".
Sólo necesitaréis plátanos, huevos, cacao puro en polvo, levadura química (sí, aquí sí) y, opcionalmente, un poquito de canela o esencia de vainilla, nueces y chocolate negro. Todos los detalles de la receta, a continuación.
Ingredientes
- Plátanos grandes, 2
- Huevos, 2
- Cacao puro, 3 cucharadas soperas
- Levadura química, 1 cucharadita
- Tableta de chocolate 70%, unos trocitos para decorar
- Nueces, un puñadito para decorar
- Canela o esencia de vainilla, 1 cucharadita (opcional)
Paso 1
Tritura con una batidora los plátanos maduros con los huevos, el cacao puro, la levadura y la esencia de vainilla.
Paso 2
Vierte la mezcla en una sartén antiadherente, previamente engrasada, y cocina a fuego bajo con la tapa puesta.
Paso 3
Cuando veas que comienza a cuajar, añade las nueces y los trozos de chocolate y vuelve a tapar.
Paso 4
Una vez cuajado (tardarás unos 7 minutos o así), estará listo.
Si te ha gustado esta receta, prueba a hacer otras que sugerimos en Cocinillas, como este arroz con leche cremoso de Alberto Chicote o el bizcocho de naranja de Martín Berasategui.
