Adriana Calvo
Publicada

Las fajitas de pollo se han convertido en uno de esos platos que pueden aparecer igual en una cena informal entre amigos que en la carta de un restaurante tex-mex, a medio camino entre el antojo callejero y el 'platillo de compartir' que invita a comer con las manos y montar cada bocado a medida.

Aunque muchos comensales las sitúan en México, las fajitas nacen en realidad en la frontera texana, en los ranchos donde trabajaban vaqueros de origen mexicano en las décadas de 1930 y 1940.

Como parte del pago recibían cortes menos nobles de la res, especialmente la falda o skirt steak, que se cortaba en tiras, se asaba a la parrilla y se comía envuelta en tortillas calientes. De esa "faja" de carne procede precisamente el nombre del plato, que ha acabado designando, por extensión, cualquier relleno presentado en tiras dentro de una tortilla.

Pero, ¿qué es a día de hoy una fajita? En su definición más aceptada, la fajita es un plato de cocina tex-mex que consiste en tiras de carne asada –ya sea res, pollo o marisco– servidas con verduras salteadas, normalmente pimiento y cebolla, para comer envueltas en tortillas de trigo o maíz.

La versión de pollo se ha impuesto en muchos hogares y restaurantes porque requiere menos adobo, cocina rápido y ofrece una textura más amable que los cortes de res originalmente empleados.

El ritual es tan importante como la receta: el pollo suele llegar a la mesa en una fuente o plancha muy caliente, chisporroteando, acompañado de tortillas templadas y guarniciones como guacamole, pico de gallo, queso rallado o crema agria, que cada comensal combina a su gusto.

Esa dimensión interactiva, a medio camino entre el taco y el 'hazlo tú mismo', convierte a las fajitas en un formato especialmente atractivo para reuniones informales y mesas para compartir.

Fajitas de pollo en 'airfryer'

Más allá de ese ritual hay otras múltiples formas de preparar una fajita de pollo deliciosa. Marta Sanahuja, conocida en redes como @deliciousmartha y nueva jueza de MasterChef que sustituirá a Samantha Vallejo-Nágera, ha ideado una versión que se prepara en freidora de aire. Todos los detalles de esta receta, a continuación.

Ingredientes

  • Pechugas de pollo, 2
  • Pimiento rojo, 1/2
  • Pimiento amarillo, 1/2
  • Pimiento verde, 1/2
  • Cebolla, 1
  • Tortilla de trigo, 1/2
  • Especias, al gusto
  • Aceite de oliva, al gusto

Paso 1

Coloca una tortilla de trigo como si fuese un 'cuenco', tal y como se indica en el vídeo, en un recipiente apto para horno. Introduce en el horno a 180 ºC unos 10 minutos.

Paso 2

Mientras corta en tiras el pimiento amarillo y rojo y una cebolla. Corta también el pollo en tiras.

Paso 3

Pon todo en un bol y sazónalo con pimienta negra, ajo y cebolla en polvo, pimentón dulce, un 'mix' de especias picantes y aceite de oliva. Mézclalo bien para que quede todo impregnado.

Paso 4

Vierte todo un papel para freidora de aire, y ponlo en la 'airfryer' unos 20 minutos a 180 ºC. Dale la vuelta a mitad para que se cocine bien por todas partes.

Paso 5

Saca la tortilla de trigo del horno, que ya se habrá quedado con forma de 'cuenco' y estará dura y crujiente y luego echa el pollo, los pimientos y el resto de ingredientes cocinados dentro de la tortilla y listo.

Paso 6

Sírvelo todo con trocitos de aguacate si quieres y con un toque de salsa sriracha. Y listo.

Acompañamientos

Como decíamos, las fajitas de pollo se acompañan sobre todo con salsas frescas (guacamole, pico de gallo, crema agria o yogur con lima y alguna salsa picante) y con guarniciones ligeras al centro de la mesa, como nachos, arroz 'a la mexicana', ensalada verde o patatas asadas.

Dentro de la propia fajita suelen funcionar bien el queso rallado que funda, hojas verdes, aguacate y un toque final de cilantro y lima, y para beber encajan cervezas claras frías, aguas frescas tipo limonada o, si buscas algo más festivo, margaritas o tequila.