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La sopa de cebolla es un plato emblemático y típico de Francia, aunque sus raíces se remontan a la antigua Roma y realmente se disfruta en otros muchos países europeos. Se trata de un plato humilde pero muy reconfortante, y que además tiene distintos beneficios para la salud.

Para conseguir el mejor resultado posible a la hora de elaborarla, es especialmente recomendable seguir los consejos de Fray Ángel, el cocinero español de 50 años que a través de su canal de YouTube comparten distintas recetas desde hace años.

En esta ocasión ha mostrado paso a paso cómo preparar la sopa de cebolla francesa, también conocida como soupe d’oignon. Se trata de uno de los platos más tradicionales de Francia, consumido casi a diario por muchos habitantes del país galo, y que se caracteriza por tener un ingrediente principal humilde como la cebolla.

A pesar de que se trata de una receta simple, es necesario darle tiempo y tener paciencia para su preparación, y es que hay que tener en cuenta que su elaboración auténtica puede llegar a durar entre dos horas y media y tres horas.

Esta es una receta interesante para poder disfrutar de un plato a base de cebolla, que probablemente es la verdura más antigua consumida por el ser humano, y que, junto al trigo y el ajo, es parte de los alimentos básicos que están en los orígenes de la alimentación humana.

La sopa de cebolla de Fray Ángel

La sopa de cebolla de Fray Ángel se elabora a partir de una cocción lenta que permite extraer todo el sabor del ingrediente principal sin necesidad de técnicas complejas. El proceso comienza con un fondeado de mantequilla en el fondo de la olla, sobre el que se añade la cebolla troceada y una pizca de sal.

Con la olla tapada y el fuego al mínimo, la mezcla se cocina durante entre 30 y 45 minutos. Durante este tiempo, la cebolla va soltando su propia agua, lo que evita que se queme y favorece una textura melosa. Pasada esta primera fase, se destapa y se sube el fuego para reducir el líquido y concentrar los azúcares naturales.

Para potenciar el color y el sabor, se puede añadir una pequeña cantidad de azúcar, removiendo con más frecuencia para evitar que se pegue. Si se busca una sopa con más cuerpo, se incorporan unas cucharaditas de harina, que se cocinan brevemente hasta integrarse por completo.

A continuación, se añade el agua y se deja hervir durante entre 40 y 60 minutos. Fray Ángel recomienda dejar reposar la sopa varias horas antes de consumirla, ya que el descanso intensifica el sabor. Antes de servir, se ajusta el punto de sal y se acompaña con pan seco. Como toque final, se puede optar por un chorrito de brandy o por una yema de huevo cruda que se cuaja con el calor.

Ingredientes de la sopa de cebolla de Fray Ángel

  • 1 kg de cebollas
  • 60 g de mantequilla
  • 1 cucharadita rasa de sal
  • 1 litro de agua
  • 1 cucharadita de azúcar (opcional)
  • 1 cucharada rasa de harina de trigo (opcional)
  • 80 g de pan seco, en trozos
  • 40 ml de coñac o brandy (opcional)
  • 4 yemas de huevo (opcional, una por plato)

Paso 1

Poner la mantequilla en una olla amplia y añadir la cebolla troceada con la sal.

Paso 2

Tapar y cocinar a fuego muy bajo durante 30–45 minutos, sin remover.

Paso 3

Destapar, subir el fuego y dejar reducir el líquido hasta que la cebolla esté melosa.

Paso 4

Añadir el azúcar si se desea y remover con frecuencia.

Paso 5

Incorporar la harina de forma opcional y cocinar 2–3 minutos.

Paso 6

Añadir el agua y dejar hervir entre 40 y 60 minutos.

Paso 7

Dejar reposar varias horas si es posible y ajustar de sal.

Paso 8

Servir con pan seco y terminar con brandy o una yema de huevo por plato.

Los beneficios de la sopa de cebolla

La sopa de cebolla es un plato reconfortante y nutritivo que destaca especialmente por su alto contenido en antioxidantes como la quercetina, que fortalecen el sistema inmune y la salud cardiovascular, pues ayuda a reducir la presión arterial y el colesterol, además de favorecer la circulación sanguínea.

Su fibra dietética ayuda a promover la salud gastrointestinal y a actuar como prebiótico, alimentando la flora intestinal. Este plato bajo en calorías también aporta potasio y es ideal para combatir la retención de líquidos.

Por otro lado, hay que destacar que varios estudios han demostrado que la ingesta de cebolla previene el cáncer y que quienes la comen regularmente presentan un 40% menos de riesgo a desarrollar un cáncer de estómago, un beneficio que se puede disfrutar a través de la sopa.

La sopa de cebolla permite disfrutar de propiedades antisépticas que son interesantes frente a problemas respiratorios como bronquitis, asma o resfriados. Estas son solo algunas de las propiedades que aporta esta hortaliza, que consumida en sopa tiene ventajas adicionales, especialmente interesantes para quemar calorías y bajar de peso.

De hecho, por su capacidad para estimular la actividad gástrica y eliminar el exceso de líquidos, es considerada una “sopa quemagrasas”. A pesar de sus propiedades, no se debe consumir en exceso para evitar posibles efectos negativos sobre la salud.