A.C.
Publicada

El café es mucho más que una bebida estimulante: es un ritual, un pequeño placer y, si sabes combinarlo bien, una poderosa herramienta para cuidar tu salud y mejorar tu energía diaria.

Susana Pacheco, experta en desarrollo personal y mejora corporal, ha compartido en sus redes los 'secretos' de la sinergia entre el café y ciertos ingredientes naturales respaldados por la ciencia.

Café y canela

Agregar canela a tu taza de café no solo aporta un aroma cálido y reconfortante. Según un estudio publicado en el Journal of the American College of Nutrition (Roussel et al., 2009), la canela ayuda a aumentar la sensibilidad a la insulina y retrasa el vaciado gástrico, contribuyendo a mantener niveles de glucosa más estables.

El resultado: una liberación más sostenida de energía, sin los famosos picos y bajones de azúcar. Ideal para quienes necesitan concentración continua durante el día.

Cacao y café

El cacao puro es una joya antioxidante, rico en flavanoles que mejoran la microcirculación cerebral (BMC Nutrition, 2016). Cuando se combina con la cafeína, potencia la función cognitiva y estimula neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

Así pues, esta mezcla no solo despierta tu mente, también eleva el ánimo y promueve una sensación de optimismo y claridad mental.

Café y jengibre

Si el café te resulta pesado o irritante, añadir jengibre puede ser tu mejor aliado. Sus compuestos activos, los gingeroles y shogaoles, tienen propiedades antiinflamatorias y digestivas reconocidas (European Journal of Gastroenterology & Hepatology, 2015).

En conjunto, el café y el jengibre equilibran el sistema digestivo, reducen la acidez y previenen las molestias estomacales que a veces acompañan al café solo.

Cúrcuma y café

La cúrcuma, famosa por su color dorado y su compuesto estrella, la curcumina, es un potente antiinflamatorio natural (Nutrients, 2017). Actúa bloqueando vías inflamatorias como NF-κB y promoviendo la producción de glutatión, un antioxidante interno esencial.

Para potenciar su absorción, añade una pizca de pimienta negra (piperina) y una fuente de grasa saludable, como aceite de coco. Esta sencilla combinación puede multiplicar su biodisponibilidad hasta dos mil veces, convirtiendo tu café en una auténtica bebida protectora celular.

Cabe aclarar que estas combinaciones no son soluciones milagrosas, sino pequeños gestos que, integrados en un estilo de vida equilibrado, pueden marcar la diferencia. Tu taza de café puede ser no solo un placer matutino, sino un aliado cotidiano para tu bienestar físico y mental.