Rafael Antonín, conocido popularmente como Rafuel (@rafuel55), es uno de los influencers culinarios más conocidos de España, con un millón de seguidores en Instagram.
Nacido en 1955, pertenece a la ola de creadores sénior que rompe con el tópico de que las redes sociales son sólo cosa de jóvenes.
Durante décadas se dedicó al comercio de combustible (de ahí su apodo), pero en torno a 2010 comenzó a compartir vídeos de recetas para atraer a sus hijas a la mesa y desde entonces no ha dejado de hacerlo.
Su cocina es sencilla, de mercado, muy centrada en el producto y en los platos reconocibles. De hecho, uno de sus grandes emblemas es la tortilla de patatas, que elabora con múltiples ingredientes, como chistorra, chorizo picante del Bierzo, trufa o queso Carpice des Dieux.
Recientemente, en el podcast Quédate a Comer de Cristina Joloch, fue preguntado por el eterno debate de tortilla con o sin cebolla, a lo que Rafuel respondió que "sólo un 5 % quiere la tortilla sin cebolla", pero que, "como los vegetarianos, hacen mucho ruido".
En este mismo podcast también asegura que "en 2015 en ningún bar se podía pedir una tortilla" porque "era un mazacote", cosa que, afortunadamente, ha cambiado bastante en muchos negocios (aunque ahora, en el extremo opuesto, se consume demasiado líquida, poco cuajada).
Los secretos de la tortilla de patatas de Rafuel
Rafuel critica que ahora en las tortillas de patatas se priorice en exceso la caramelización por delante de "el pochado", algo que para él es imprescindible: "Hay que pochar la patata poco a poco, con la cebolla, todo junto, para que la patata coja gusto a la cebolla y vaya perdiendo toda el agua, de manera que los poros se puedan llenar con un buen huevo".
"Esto es lo que hacía la abuela, que entrábamos en casa y hacía mucho olor toda la casa, porque se estaba pochando la patata con la cebolla", insiste.
Así pues, pochar la patata es fundamental para un buen resultado: "Si no has pochado bien la patata, no tienes poros, y si no tienes poros, el huevo se queda fuera".
"Si esto lo has hecho porque tenías mucha prisa, lo puedes salvar poniendo la patata y la cebolla caliente, y que empiece a cuajar directamente en el momento en el que la estás mezclando", explica.
Por otra parte, afirma que en la tortilla la patata no debe quedar crujiente: "La patata chip la tienes que cuajar; pon el huevo y tenla al menos 10 minutos bien empapada, así la patata vuelve a recuperar la humedad".
¿Y cabe todo en una tortilla de patatas? En opinión de Rafuel, sí. "Es un plato de aprovechamiento; en mi casa si habían sobrado judías, mi madre le echaba judías, también le hemos puesto callos, salsa carbonara, sobrasada, chorizo de León... Todas son sensacionales y tienen un éxito tremendo".
