"¿Algodón, papel de cocina o microfibras?", plantea el chef Jordi Cruz, líder del restaurante ABaC (***) y famoso por formar parte del jurado de MasterChef España. Esta pregunta que el cocinero ha lanzado en redes sociales a sus seguidores nos la hemos hecho todos alguna vez.
"¿Qué trapos utilizar en la cocina?", insiste. ¿Todo vale o hay diferencias notables? Frente a las dudas que suelen surgir ante este dilema, Cruz se anima a tratar de despejarlas y explica cuáles son los pros y los contras de cada uno de los diferentes materiales.
"Elegir el adecuado no es solo una cuestión de comodidad: afecta a la higiene, la sostenibilidad y hasta al sabor de lo que cocinas. Aquí va una comparativa rápida y honesta", escribe.
1. Papel de cocina
"Pongamos luz a una discusión eterna", comienza diciendo Jordi. Y se lanza a analizar al famoso papel de cocina: "Suele estar hecho de celulosa, muy absorbente e higiénico, quizá poco ecológico, porque es difícil de reciclar y sobre todo no es reutilizable", expone.
Como ventajas: es higiénico y de un solo uso, es perfecto para absorber grasa o secar alimentos sin riesgo de contaminación y es muy práctico en momentos puntuales. Pero, como desventajas: genera residuos y no siempre es reciclable, siendo menos sostenible si se usa a diario.
Además, no es tan absorbente como parece en grandes superficies, por lo que no es del todo útil para limpiar, por ejemplo, la encimera, pues tendremos que usar mucha cantidad para poder dejarla del todo bien.
2. Trapos de algodón
"Se suelen hacer con algodón u otras fibras, para limpiar, secar, coger cosas calientes... Es multiuso, reutilizable, muy robusto, pero lo llevamos al extremo y hay que limpiarlo muy a menudo", comenta.
Productos de limpieza de cocina.
¿Pros? Naturales, agradables al tacto y muy absorbentes. Son ideales para secar manos, vajilla o cubrir masas. Y duraderos si se lavan bien. ¿Contras? Acumulan humedad y bacterias con facilidad, tardan más en secar y necesitan lavados frecuentes a alta temperatura.
3. Trapos de microfibra
"Está hecho de poliéster o poliamida, plástico, es versátil, gran limpiador de superficies, no retiene la humedad, por tanto seca superrápido y dura mucho", detalla. "Pero, como digo, es plástico, o sea, una opción poco ecológica y, evidentemente, no lo podemos acercar al calor", agrega.
Por otra parte, al ser micro, "las fibras retienen todo lo bueno... y las bacterias también", por lo que hay que limpiarlo también muy a menudo.
Entre sus características positivas está su "altísima" capacidad de limpieza, ya que atrapan grasa, polvo y bacterias; también secan rápido y deja menos marcas en superficies y son reutilizables y muy duraderos.
Por otra parte, entre sus características negativas encontramos que son sintéticos y liberan microplásticos si no se cuidan bien; no todos son aptos para contacto directo con alimentos y requieren lavados específicos (sin suavizante).
¿Entonces? Si hay que quedarse con uno, el chef elige el trapo de algodón, pero "con apoyo" del de microfibra, y "ocasionalmente" del papel de cocina. "Para limpiar superficies, siempre microfibra; para secar manos o vajilla, algodón; y para manipular alimentos o absorber grasa, el papel de cocina", sentencia.
