Elena ha servido 10 tazas de café en una hora, pero Anna va por 20. Ya podemos imaginar quién será el próximo empleado del mes.
Una lógica similar a esta es la que sale a relucir gracias a NeuroSpot Barista, un sistema de videovigilancia con inteligencia artificial que analiza en tiempo real el rendimiento de los trabajadores y el comportamiento de los clientes en una cafetería.
La herramienta procesa el vídeo de las cámaras del local y lo convierte en datos como velocidad de servicio, tiempos de espera, flujo de clientes y duración de cada visita. Y lo mejor es que ya está siendo usada en una cafetería real (aunque no se ha dado a conocer el nombre).
Así pues, este software permite conocer fácilmente cuántos cafés sirven los trabajadores, cuánto tardan en hacerlo o si tienen mucha cola; así como por dónde se mueven los comensales y cuánto tiempo permanecen en el local. ¿El objetivo declarado? Optimizar la eficiencia operativa y reducir tiempos de espera.
Los datos resultantes se pueden volcar en herramientas de negocio para tomar decisiones sobre marketing, ventas y organización del servicio, no sólo sobre la barra de un café.
De esta manera, la empresa puede utilizar la información para detectar franjas con mayor carga de trabajo, reorganizar turnos o mejorar el funcionamiento diario del negocio.
La vigilancia extrema y el chocolate espeso
Las dudas y recelos hacia este nuevo uso de la IA no han tardado en llegar. Por una parte, preocupa el bienestar laboral de los empleados, ya que el hecho de estar siendo observados puede aumentarles el estrés.
Además, NeuroSpot Barista no tiene en cuenta si el trabajador 'pierde el tiempo' por estar resolviendo algún tipo de incidencia que no esté registrada en el algoritmo o en lo estrictamente parametrizable.
Por otra parte, cabe señalar que el uso en España de este sistema tal y como se promociona topa de lleno con la protección de datos de empleados y clientes, y podría acarrear sanciones si no se informa previamente a la plantilla o no se limita el uso de las imágenes a las funciones exclusivamente laborales.
Aun así, este tipo de vigilancia continua y analítica está considerada un uso de IA de alto riesgo, situándose en la zona roja de la legalidad en nuestro país si no se rediseña para ser mucho menos intrusiva.
"Si esto llega a instaurarse, ¿el algoritmo también controlará que se respeten las horas de entrada y salida, las horas extras que se hagan de más, las 12 horas de descanso entre turno, y que se den los días libres correspondientes? ¿O eso no?", ha escrito al respecto Jesús Soriano, más conocido en redes como @soycamarero. La polémica está servida.
