Una de las actividades más practicadas en España durante el confinamiento fue la elaboración de repostería y panes caseros. Son muchas las casas en las que se han horneado bizcochos, magdalenas, galletas o tartas para disfrute de los que en ellas habitan, pero algunos han ido más allá y, descubriendo que no se les daba nada mal, han visto en ello una oportunidad de negocio.

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El universo de las tartas de queso es tan amplio y diverso como cocineros profesionales y amateurs existen en el mundo, con texturas y acabados para todos los gustos. Pero ha llegado a Madrid “la tarta de queso”, perfeccionada a partir de una estudiada combinación entre varias recetas de chefs de reconocido prestigio. Se llama Luna & Wanda, y quiere convertirse en la reina indiscutible de este postre que genera pasiones.

Detrás de su creación no se encuentra un restaurante de renombre ni una figura gastronómica, sino un joven consultor especializado en la transformación digital de las empresas que, durante el confinamiento domiciliario de los primeros meses de la pandemia, como miles de españoles, se dedicó a experimentar en la cocina.

A partir de las recetas de tres grandes cocineros -Dani García, Nandu Jubany y Manolo Franco-, Sergio Arjona seleccionó determinados aspectos de cada una y, añadiendo un toque personal tanto en la elaboración como en los ingredientes, llegó a una versión de tarta de queso de equilibrio perfecto en cuanto a su sabor a queso, su cantidad de azúcar, su textura y su acabado, con una estética sobresaliente. Y como experto en innovación y aficionado al emprendimiento, decidió sacar partido de las redes sociales y en junio de 2020 empezó a comercializarlas a través de un canal en Instagram. Así es como nació Luna & Wanda.

“Luna & Wanda es la tarta de queso ‘mainstream’ que gusta a todo el mundo. Una tarta de queso al horno sin tapujos, simple, con una combinación de tres quesos -crema, azul y cabra- que le da el toque de sabor definitivo, una base de auténtica galleta María y un acabado increíble: tostada por fuera, con un corazón cremoso y el resto con una textura de mousse que contrasta con el crujiente de galleta y al que nadie se puede resistir”, explica Sergio Arjona, creador de la tarta y fundador de Luna & Wanda.

Disponible en dos tamaños

De momento, su único canal de venta es Instagram, desde donde se gestionan los pedidos con el apoyo de WhatsApp, aunque la empresa ya está trabajando en el lanzamiento de una web donde centralizar los pagos mediante una pasarela segura. La compañía cuenta ya con un obrador profesional donde elaboran cada día los encargos de una forma 100% artesanal, con ingredientes de proveedores locales (los huevos a Cobardes y Gallinas, procedentes de gallinas en libertad, y los quesos a la quesería gourmet Formaje de Clara Díez) y mezclados a mano.

Luna & Wanda se fabrica en dos tamaños: ‘La Original’, el formato grande para 12/14 raciones, con un precio de 35 euros, y ‘La Pequeña’ de la que salen unas seis porciones, cuyo precio es de 20 euros. En cuanto a la entrega, se realiza en un packaging fabricado con cartón reciclado y cero plásticos, y de momento la recogida se realiza de forma presencial en el obrador, situado en el barrio madrileño de Chamberí.

“Cada tarta que vendemos es tremendamente delicada, por elaborarse en el día y ser muy cremosa, por ello no podemos comprometernos a que con un envío a través de una empresa de delivery al uso pueda llegar a su destino en perfectas condiciones. No obstante, estamos cerrando acuerdos con repartidores de confianza para que, una vez lancemos nuestra web, podamos realizar envíos a domicilio con total seguridad”, apunta Arjona.

El objetivo de Luna & Wanda es transformar su obrador en un espacio abierto al público donde cualquiera pueda degustar una porción de su tarta de queso sin necesidad de comprar una unidad completa, y llegar a restaurantes que apuesten por la sencillez, una materia prima cuidada y un servicio al cliente de primera calidad.