La Selección Española de fútbol se ha proclamado campeón del mundo con una plantilla que se caracteriza, entre otras virtudes, por su juventud. De hecho, ya hay quienes han imaginado cómo sería el equipo para la próxima edición, que albergará nuestro país junto con Portugal y Marruecos.
Uno de los más jóvenes de esta lista de ganadores es el futbolista del FC Barcelona Lamine Yamal, quien se proclamó campeón del mundo recién cumplidos los 19 años, con una personalidad que ha sorprendido incluso a los profesionales que le rodean.
Y es que en la Selección, además de preparadores físicos, también hay especialistas que se dedican a cuidar la salud mental de los jugadores, tratando de gestionar tanto la presión que pueden sentir al jugar como las emociones que afloran cuando llega un resultado inesperado.
El psicólogo de la Roja, Javier López Vallejo, presume de un grupo de "chicos" que "han conseguido ilusionar a todo un país". Tras "muchos días de celebración", ya es posible "empezar a asimilar lo que han conseguido".
No cambiar absolutamente nada
No hay duda de que uno de los momentos de mayor presión durante la concentración tuvo lugar en la final disputada contra Argentina. En ella, no obstante, López Vallejo apostó por no cambiar absolutamente nada. Un mensaje que coincidió con el del propio seleccionador y su cuerpo técnico.
"Si mentalmente piensas que un partido es especial, intentas hacer cosas especiales y eso genera inseguridad", ha señalado el experto en declaraciones a Espejo Público.
El mensaje de Luis de la Fuente era totalmente el contrario: "Todo lo que habíamos hecho hasta entonces era suficiente para competir también en una final". Para el psicólogo, una de las grandes valías de esta selección fue la normalidad con la que afrontó el campeonato.
López Vallejo también pone en valor que esta selección, al contrario que otras ("hemos jugado contra la Portugal de Cristiano, la Francia de Mbappé o la Argentina de Messi"), confió en el colectivo, y no en sus grandes figuras.
La gran diferencia ha sido esa: "Han sido capaces de poner todo su talento individual al servicio del grupo. Mucha gente se identifica con estos chicos porque representan valores que son extrapolables a cualquier organización o a la vida cotidiana".
Aun así, los focos estaban puestos sobre Lamine Yamal, quien estaba llamado a ser una de las promesas de este Mundial. López Vallejo recuerda que con la Roja debutó con 17 años: "Son críos, pero él es excepcional".
"Tiene una madurez muy superior a la que marca su DNI", prosigue, "y soportar esa presión día tras día no es nada fácil". Para ello trabajan directamente con los jugadores, pero también con el seleccionador con el objetivo de alcanzar el mayor impacto posible en muy poco tiempo.
Y es que si algo deja claro la participación de este psicólogo deportivo en el éxito logrado por "26 guerreros" es que la salud mental está ligada al bienestar: "Estos chicos, aunque sean estrellas, son personas que sufren, se enfadan y se ponen tristes".
Y cuantas más herramientas psicológicas tengan para gestionar todo eso, mejor podrán vivir y rendir, como así han hecho.
