La pérdida de firmeza y elasticidad de la piel es uno de los signos del envejecimiento que más preocupa a partir de los 40 años. Aunque es un proceso natural que se intensifica con el paso de los años, también intervienen factores hormonales y de estilo de vida.
Comprender qué ocurre en nuestro organismo y cómo podemos actuar para ralentizar este proceso se ha convertido en una de las principales tendencias dentro del cuidado dermatológico.
El colágeno, la clave de una piel firme
La firmeza y elasticidad de la piel dependen en gran medida de dos proteínas fundamentales: el colágeno y la elastina. La dermis, la capa más gruesa y resistente de la piel, alberga una red densa de fibras de colágeno y elastina.
Las primeras proporcionan estructura, mientras que las segundas son las que permiten que cuando la piel se estire recupere su forma original. Así, la combinación de ambas favorece que la piel se mantenga tersa y flexible.
Con el paso de los años, la producción natural de estas proteínas disminuye progresivamente. Como consecuencia, la piel pierde capacidad para recuperarse, se vuelve menos elástica y aparecen signos visibles como la flacidez.
También hay multitud de factores que pueden acelerar este proceso natural. Los cambios hormonales, como los que ocurren durante la menopausia, la mala alimentación, el consumo de tabaco, la falta de sueño o los cambios bruscos de peso deterioran estas fibras que sostienen la piel.
Con la edad, la piel pierde su firmeza.
Innovación cosmética para estimular el colágeno
Aunque los expertos coinciden en que no existe una solución única para combatir la pérdida de firmeza de la piel, un abordaje eficaz pasa por combinar hábitos saludables, actividad física y cuidados cosméticos específicos.
El envejecimiento continúa siendo uno de los principales focos de investigación de la industria cosmética. y por ello continúa innovando: desarrollando nuevas fórmulas y buscando nuevos ingredientes que logren reforzar la firmeza cutánea.
En este contexto, Trofolastín (STADA), marca líder en el cuidado dermatológico de estrías y cicatrices, ha ampliado recientemente su gama productos con el lanzamiento de Trofolastín Aceite Reafirmante Toque Seco, un aceite corporal formulado para ayudar a recuperar la firmeza y elasticidad de la piel.
Nuevo Trofolastín Reafirmante.
Elena López, farmacéutica y directora de marketing de STADA España, explica que este lanzamiento “marca un hito muy importante en nuestro compromiso con el cuidado dermatológico y el propósito de lograr una piel sin recuerdos”.
Este aceite incorpora ingredientes de origen natural como la centella asiática y el aceite de bayas rosadas (Schinus terebinthifolia), conocidos por su potencial para estimular la producción de colágeno y elastina. Además, la textura de rápida absorción y acabado de toque seco busca facilitar la incorporación del producto a la rutina diaria, uno de los factores que más influyen en la constancia de uso.
En este sentido, señala la directora de marketing de STADA España, “hemos puesto un cuidado especial en la experiencia de uso, gracias a la fórmula avanzada de Trofolastín Aceite Reafirmante y su textura en toque seco, que deja la piel suave y revitalizada”.
Además, el producto ha sido avalado por un estudio realizado con 40 mujeres de más de 40 años que aplicaron el aceite durante 56 días en muslos, caderas y abdomen. El 89% de las participantes percibió resultadosvisibles tras los primeros 28 días de aplicación y el 94% se mostró satisfecha en términos de experiencia de uso y absorción del producto.
Diez hábitos para preservar la firmeza de la piel
Más allá de los tratamientos cosméticos, los expertos recuerdan que la prevención sigue siendo la mejor estrategia para mantener una piel firme durante más tiempo. Estas son las principales recomendaciones.
- Mantener una hidratación adecuada, pues evita la pérdida de elasticidad.
- Seguir una alimentación rica en antioxidantes y proteínas para favorecer la producción de colágeno.
- Evitar el tabaco y el alcohol porque aceleran el envejecimiento cutáneo.
- Practicar ejercicio físico de forma regular, ya que mejora la circulación.
- Realizar masajes que favorezcan la microcirculación.
- Utilizar protección solar todos los días.
- Dormir al menos siete horas, ya que durante el sueño se favorece la regeneración celular.
- Evitar cambios bruscos de peso.
- Mantener una rutina constante de cuidado de la piel y utilizar tratamientos con principios activos.
- Ser constante, pues la clave está en el cuidado diario.
La combinación de estos hábitos, junto al uso de productos específicamente formulados para estimular el colágeno puede contribuir a minimizar algunos de los efectos visibles del envejecimiento y ayudar a conservar una piel más firme, hidratada y elástica a pesar del paso del tiempo.
