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Ha sido la imagen que ha marcado el arranque del Foro de Davos 2026: el Presidente de la República de Francia, Emmanuel Macron, se subía al estrado para pronunciar un contundente discurso contra las ambiciones de su homólogo estadounidense, Donald Trump, para anexionarse Groenlandia. Lo hizo ataviado con unas gafas opacas de aviador.
La instantánea disparó tanto los memes como las especulaciones en redes sociales. Aunque fuentes oficiales ya habían explicado que Macron padecía una dolencia ocular que le causaba fotosensibilidad, algunos quisieron ver una enfermedad más grave que el mandatario estaría tratando de ocultar. Otros fantaseaban con un ojo morado causado por su mujer Brigitte, que fue grabada abofeteándole el pasado mayo.
La realidad es que Macron ya hizo pública su condición la semana pasada al visitar una base aérea en Istres, en el sur de Francia. Él mismo se disculpó por el aspecto de su ojo, con aspecto sanguinolento, asegurando que sufría una "condición totalmente benigna". Bromeó incluso con tener 'el ojo del tigre', en referencia a la legendaria banda sonora de la película Rocky.
Macron sufre una hemorragia en el blanco del ojo, o hemorragia subconjuntival por su nombre clínico. Se debe a la presencia de sangre por debajo de la conjuntiva, la "telilla casi transparente" que recubre la esclerótica (el 'blanco') del ojo. Dado que la esclera está abundantemente irrigada con vasos sanguíneos, la ruptura de uno de estos capilares lleva al embolsamiento del derrame.
Un golpe en el ojo puede producir este tipo de hemorragias, pero en ese caso aparecerían también tumefacciones en la piel que rodea al globo ocular. En la foto del acto de Istres, Macron no muestra ningún moratón. Otras causas pueden ser las alteraciones de la sangre, aumentos bruscos de la presión arterial, e incluso estornudos, tos o vómitos fuertes que con el esfuerzo pueden hacer que se rompa alguna pequeña vena.
Según explica la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC), esta hemorragia puede ocurrir a cualquier edad, pero es más frecuente en mayores de 65 años. Además, ocurre más a menudo en pacientes que toman anticoagulantes o ácido acetilsalicílico (aspirina) dado que aumentan su riesgo de sangrado, que puede aparecer incluso con golpes pequeños.
"La evolución normal del proceso es la reabsorción de la sangre en más o menos 2-3 semanas, ya que se trata de un hematoma similar al localizado en cualquier otra parte del cuerpo", explican a su vez desde la Sociedad Oftalmológica de la Comunidad Valenciana. Normalmente no requiere de ningún tratamiento específico, si bien pueden emplearse lágrimas artificiales para hidratar y dar confort al ojo, disminuyendo las molestias al parpadear.
Sin embargo, lo que no parece tan evidente dentro del relato de Macron es que la hemorragia subconjuntival le haya causado fotosensibilidad, ya que no se trata de un síntoma típicamente asociado. Si aparece fotofobia, puede indicar que además hay afectación de la córnea, inflamación intraocular u otro problema asociado que sí requiere valoración.
La explicación más sencilla, no obstante, es que el presidente francés haya aludido a ese posible síntoma para justificar el uso de las gafas de sol en sus apariciones a lo largo de esta semana. Aunque la hemorragia es benigna, su aparatoso aspecto podría haber influido en la recepción del discurso que formuló el martes.
