Las granjas de visones han vuelto a situarse en punto de mira por sus potenciales riesgos para generar variantes de virus peligrosas para el ser humano. En el mes de octubre se detectaron casos de contagio de la gripe aviar H5N1 en los visones de una explotación de A Coruña. Así lo atestigua un informe que ha sido publicado recientemente en Eurosurveillance. Sin embargo, este no ha sido el único incidente registrado en este sentido en los últimos años: durante la pandemia del coronavirus se han producido sacrificios masivos de estos animales al registrar casos positivos de esta infección en algunas de estas granjas.

De todas formas, mientras la pandemia de Covid-19 ha tenido una gran presencia en los medios de comunicación, el avance de la gripe aviar H5N1 ha pasado más inadvertido. Se trata de una variante vírica que lleva circulando con fuerza por Europa desde el año 2020 a través de aves silvestres y de corral. "Los brotes de H5N1 altamente patógenos que se están produciendo en Europa se han convertido en la mayor oleada epidémica de su historia", comentaba a EL ESPAÑOL Raúl Rivas, catedrático de Microbiología en la Universidad de Salamanca, en el pasado mes de octubre.

Este virus se transmite con facilidad entre aves, pero es raro que salte a los mamíferos y, sobre todo, a los humanos. En cualquier caso, no es imposible: en ese momento se dio a conocer el caso de un trabajador de una granja de Guadalajara que había sido infectado. Los científicos se mostraron especialmente preocupados porque cuando este virus consigue contagiar a un humano su tasa de mortalidad es muy alta: se calcula en torno al 53% de los casos. En este sentido, el hecho de que el virus haya llegado ahora hasta los visones preocupa por la posibilidad de que se haya adaptado a los mamíferos y, por tanto, pueda afectar a humanos.

Más cerca del humano

Desde el otoño, se han seguido sucediendo brotes de este H5N1 del clado 2.3.4.4b "como era de esperar", según Rivas. Esta misma variante es la que ha aparecido en los visones de A Coruña, pero con una característica especial: "Contiene una mutación específica y en una posición muy concreta que parece aumentar la actividad del virus cuando interactúa con células de mamífero", explica el catedrático de Microbiología. Esta mutación es la T271A que tiene lugar en el gen PB2 y, aunque por este nombre no nos suene de nada, es una antigua conocida.

Se trata de la misma mutación que apareció en cerdos contagiados con el virus H1N1 y que dio lugar a la pandemia de gripe porcina o de la gripe A en 2009. Al igual que los cerdos en ese momento, los visones pueden actuar de "coctelera" —en palabras de Rivas— para que surja un H5N1 que sí se transmita fácilmente a humanos. Por esta razón, se han sacrificado a los 54.000 visones que podían ocasionar una alarma, se han incinerado sus cadáveres y otros restos que pueden expandir la enfermedad, como las heces. También hicieron pruebas a los operarios de la granja, que dieron negativo.

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"Este resultado parece indicar que todavía el virus se transmite mal en humanos, pero no lo sabemos a ciencia cierta. Hay que mantener la vigilancia", alerta Rivas. "Lo que está claro es que este virus puede contener esa mutación peligrosa, pero no sabemos cuánto más puede transmitirse entre humanos en ese caso". Aunque el debate sobre si se deben cerrar las granjas de visones o no suele implicar mayormente argumentos de ética por maltrato animal o económicos, su papel en salud pública cada vez es más determinante.

Cierre de granjas

Esto es lo que ha pasado en Países Bajos. Este país se había propuesto cerrar todas sus explotaciones de visones para el año 2024, pero finalmente su desenlace se adelantó. ¿Por qué? Durante el año 2020, en plena pandemia de la Covid-19, se detectaron hasta 42 brotes de esa enfermedad en las 120 granjas activas de estos animales y esto precipitó el fin de esta actividad: Países Bajos terminó con esta actividad económica en el año 2021. España, por su parte, no se ha pronunciado sobre el cierre, pero sí ha aumentado la seguridad de los empleados.

"Desde la pandemia de la Covid-19 se han implementado más medidas de seguridad en las granjas de visones de España: ahora los trabajadores deben llevar protectores faciales, usar mascarilla y cambiarla dos veces a lo largo de la jornada laboral, sus ropas no pueden salir de la granja y se lavan ahí mismo", enumera Rivas. "Aunque estas medidas se han planteado para el coronavirus, también valen para este H5N1". Sobre si deben prohibirse o no estas granjas, Rivas no se pronuncia y recuerda que existen protocolos para que estas situaciones no vayan a más: "En lo que más se debe insistir es en la vigilancia y la prevención".

No sólo las granjas de visones suponen un riesgo mayor de variantes; en realidad, cualquier explotación en la que exista un gran número de animales estabulados y muy juntos puede dar lugar a una mayor transmisión y, por tanto, más posibilidades de variantes que infecten a humanos. Por tanto, en la decisión sobre su cierre y no el de otros tipos de granjas tienen impacto otros factores como la defensa de los derechos de los animales, su rendimiento económico o su necesidad para la sociedad. 

En cualquier caso, Rivas explica que es importante vigilar los influenzavirus —a los que pertenece el H5N1 y otras gripes aviares— debido a que "son unos de los candidatos más probables a generar una pandemia en el futuro por sus características, capacidad de mutar, de transmisión y su presencia en reservorios, entre otros aspectos", opina el catedrático. Algunas de estas gripes, como H5N1, tienen altas tasas de mortalidad cuando consiguen saltar a los humanos. En este sentido, Rivas explica que es muy importante formular vacunas contra estos virus que protejan a las aves de granja, pero también a los humanos ante un posible salto de alguno de estos virus a nuestra especie en el futuro.