Fernando Simón buscaba regularmente entre sus papeles, algo nervioso, el gráfico donde se mostraba a casi toda España de un color rojo oscuro, muestra de una incidencia superior a 200 casos por 100.000 habitantes cada 14 días. "La situación sigue siendo preocupante", insistía el epidemiólogo este jueves mientras advertía de los riesgos del puente de la Constitución que se nos echa encima.

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"Hasta que no pase este puente, no podemos preocuparnos por las navidades", afirmaba, justo después de decir que veía "muy difícil, aunque no imposible" que para esas fechas hayamos bajado a 25 casos por 100.000 habitantes cada dos semanas, una cifra inconcebible en este momento y en los próximos meses.

Y es que la situación alertaba de un posible cambio de tendencia que este viernes se ha confirmado en media España. Aunque es cierto que a nivel nacional las incidencias acumuladas siguen bajando respecto al pasado viernes (un 25% la de 14 días y un 16,6% la de 7), vemos demasiadas comunidades en las que esta tendencia a la baja se detiene o incluso se convierte directamente en una subida.

Recordemos que aunque la incidencia acumulada a 14 días se utilice comúnmente como referencia y sea más fiable en términos de situación, la incidencia a 7 días nos avisa de las variaciones de forma más inmediata… aunque también hay que ser prudentes con su lectura, por supuesto, ya que es mucho más voluble.

Incidencia acumulada a 7 días por CCAA. @ngbpadel2

Así, por ejemplo, cuatro comunidades autónomas tienen hoy una incidencia semanal mayor que ayer: Madrid, Castilla La Mancha, Canarias y Cantabria, mientras otras tres presentan una bajada mínima, inferior al 1%: Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana.

A eso hay que sumarle la situación de Aragón, que llevaba siete días en meseta y hoy pega una pequeña bajada que no sabemos si se debe a un fallo de comunicación o inicia una nueva tendencia a la baja de cara a la semana que viene. Son, pues, ocho las comunidades autónomas que nos preocupan en este momento, pero unas nos preocupan más que otras porque su tendencia viene desde más lejos.

Como decía antes, Aragón llevaba ocho días entre 153 y 158 casos cada 100.000 habitantes antes de bajar hoy a 147,1. Teniendo en cuenta su historial reciente, es como para alarmarse, porque además hablamos de una cifra altísima. Estabilizarse en torno a 150 en la incidencia a 7 días supone algo más de 300 (302,7 hoy, de hecho) en la de 14. Hablamos de tres veces el umbral de la transmisión comunitaria descontrolada y doce veces el de seguridad al que se refería Fernando Simón en la rueda de prensa.

Aparte de Aragón, las otras tres comunidades en las que está más claro que la tendencia a la baja se está agotando son Canarias, Baleares y Madrid. En los dos primeros casos, hablamos de incidencias no escandalosas (aunque Baleares, ojo, ha pasado de 89,61 a 102,7 en una semana), pero aun así altas.

Incluso Canarias, la comunidad con mejor situación de todo el país, no deja de subir desde hace dos semanas, acercándose lentamente al límite de 50 casos por 100.000 habitantes cada semana. Ahora mismo, está en 46,67.

Dicho esto, por población y por importancia dentro de la red de comunicaciones del país, además de por haber adelantado la segunda ola un mes y medio, es normal que las miradas se centren en Madrid, que nos deja un cuadro algo dispar según el indicador que tomemos como referencia.

Nuevos casos positivos en Madrid.

Por empezar con las buenas noticias, en Madrid los ingresos hospitalarios siguen bajando así como sigue bajando la prevalencia hospitalaria tanto en planta como en UCI. De los 50 muertos diarios de la primera semana de octubre hemos pasado a unos 15-20 en esta primera de diciembre. Incluso la incidencia acumulada a 14 días sigue en un pequeño descenso: el pasado viernes estaba en 244,4 y hoy está en 224 casos por 100.000 habitantes.

El problema, ya digo, es la tendencia a corto plazo. Madrid presenta una incidencia a 7 días casi idéntica a la del pasado miércoles 24 de noviembre. Eso son ya nueve días sin bajadas significativas. La meseta, además, parece haber llegado justo antes de bajar de los 100 casos por 100.000 habitantes, es decir, puede quedarse en una cifra demasiado alta como para respirar tranquilos durante el período navideño.

De ahí, probablemente, la preocupación del epidemiólogo jefe. Si esto es debido a un cambio en la velocidad de contagios o si es producto simplemente de un cambio en el protocolo (la decisión de hacer tests a todos los contactos estrechos), lo averiguaremos pronto.

La situación tampoco está mucho mejor en Cataluña, aunque parte de una situación ligeramente más tranquila: el pasado viernes presentaba una incidencia de 99,03 casos por 100.000 habitantes y en una semana se ha colocado en 95,29. Si no es una meseta, se le parece mucho.

Aunque la media nacional, ya quedó dicho, presenta un descenso semanal del 16,6% en la incidencia a 7 días, de las ocho comunidades que tenemos en observación, hay siete en las que no llega ni al 5%: Aragón, Cantabria, Canarias, Baleares, Castilla La Mancha, Cataluña y Madrid. La semana que viene será clave, pues, para ver si sigue la meseta, si solo es un peldaño un poco largo en la escalera hacia la tranquilidad o si vemos una subida.

En este último caso, es probable que la cosa no mejore tras el puente y que quizá haya que reconsiderar algunos de los planes navideños. Cuando prácticamente media España deja de bajar y solo en un sitio se estabiliza la situación por debajo de los 100 casos semanales cada 100.000 habitantes, la preocupación está más que justificada.