Un mito persiste en el tiempo y une extrañamente el mundo de la botánica con el de la tecnología: muchas personas siguen pensando que conviene tener un cactus cerca del ordenador porque absorbe las ondas electromagnéticas. Incluso en algunos supermercados y tiendas de jardinería los venden con una etiqueta del icono de la radiactividad, lo cual no resulta muy tranquilizador.

Noticias relacionadas

¿Qué tendrá un pequeño cactus para protegernos de esa manera? ¿Serán esas espinas actuando como pequeñas antenas? ¿Será su color verde intenso? Y lo que es más importante: ¿qué me puede pasar si no tengo un cactus a mi lado mientras estudio o trabajo?

Por alguna razón, el Cereus uruguayanus (que anteriormente se llamaba Cereus peruvianus) es el auténtico "cactus de ordenador" y no otro. "Esta especie de cactus elimina las ondas electromagnéticas producidas por ordenadores, microondas, televisores, etc.", nos informa la etiqueta de uno de estos ejemplares. "Colocar una o varias plantas en los lugares donde nos encontremos habitualmente", añade como consejo.

¿Tiene algún fundamento esta idea? Lo primero que habría que aclarar es que los ordenadores no emiten radiaciones dañinas. Tampoco la tele, el microondas, el móvil, el wifi ni ningún dispositivo que podamos tener en casa. Los estudios científicos lo han dejado claro, según explica Alberto Nájera, físico de la Universidad y divulgador especializado en ondas electromagnéticas, en su blog Radiando.

La etiqueta que promete que el cactus absorbe la radiación de la pantalla.

Una radiación no dañina

La razón es que el único tipo de radiación es que nos puede afectar es la ionizante. Estamos hablando de los rayos gamma o de los rayos X, que pueden alterar el ADN. Por eso, al realizar una radiografía hay que tomar ciertas precauciones, al menos por parte de los especialistas que tienen un contacto diario con los equipos, puesto que los pacientes reciben una dosis muy baja.

La radiación del sol también puede ser ionizante, pero normalmente la recibimos en dosis tan pequeñas que no nos afecta, salvo cuando la radiación ultravioleta llega a niveles elevados y nos tenemos que echar crema protectora si vamos a pasar mucho rato expuestos.

Es cierto que los circuitos eléctricos actúan como una antena y emiten ondas electromagnéticas, pero son de tan baja frecuencia e intensidad que están muy lejos de poder ser perjudiciales, según han explicado los especialistas en numerosas ocasiones.

El cactus no tiene superpoderes

Por otra parte, no existen estudios científicos que indiquen que los cactus son seres vivos especialmente preparados para absorber ondas electromagnéticas y mucho menos para atraerlas, desviarlas o realizar cualquier otra acción por el estilo. En ese sentido, lo mismo daría estar acompañado por un cactus que por cualquier otra planta o por un gato. No, el cactus no tiene superpoderes.

Según el experto en tecnología Chema Amate, la radiación del monitor del ordenador viaja en línea recta y lo hace en todas las direcciones. "En el hipotético caso de que los cactus del ordenador estuvieran especialmente adaptados para absorber las ondas electromagnéticas", explica, "se tendría que situar entre el monitor y el usuario para que no nos llegaran las ondas". Y esto no sería muy práctico, porque no veríamos la pantalla.

Seguramente tener un cactus junto a nosotros mientras machacamos el teclado sea una buena idea, pero simplemente por decoración. Ni las radiaciones de la pantalla nos hacen daño ni una planta de una especie sudamericana en concreto nos va a salvar de ellas.