Hoy en día, factores como el aumento del nivel educativo de las mujeres o su inserción en el mundo laboral han conducido a que la edad en la que tienen su primer hijo suela ser mucho mayor que en décadas anteriores.

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Sin embargo, no por eso dejan de ser bombardeadas continuamente con noticias sobre los problemas que pueden acarrear a sus futuros vástagos la concepción a edades maduras o el mantenimiento de hábitos nocivos, como el tabaquismo o las dietas inadecuadas.

Por supuesto que es necesario evitar estos hábitos, no sólo para concebir, sino para tener una calidad de vida adecuada; pero estos avisos no deberían enfocarse únicamente en las mujeres. Y es que, según estudios anteriores, la edad y los hábitos de los hombres también pueden perjudicar a la calidad del esperma y, con ello, a la vida de los hijos que están por venir.

El esperma también sufre

Las mujeres nacen con una reserva ovárica concreta, que va envejeciendo y deteriorándose a medida que pasan los años; de modo que llega un momento en que, si se consigue concebir, el bebé resultante del embarazo podría nacer con problemas de salud más o menos graves.

En el caso de los hombres los espermatozoides se siguen generando durante toda su vida, por lo que cabe pensar que sus hijos no tendrían por qué sufrir consecuencias resultantes de la edad de concepción. No hay más que fijarse en casos como el de Julio Iglesias Puga y otros padres octogenarios para saber que ellos conservan su fertilidad durante más tiempo, pero eso no quiere decir que estén exentos de tomar precauciones similares a las de las mujeres que quieren traer hijos al mundo.

Cosa de epigenética

La epigenética es el área de la genética que estudia los factores cuya transmisión no obedece a los procesos de la genética clásica.

Principalmente se centra en cómo ciertos factores ambientales que afectan al ADN pueden ser heredados por los hijos, a pesar de no haber estado inicialmente en los genes.

Precisamente el estudio de esta rama de la ciencia ha permitido comprobar cómo algunos hábitos nocivos, como el tabaquismo, pueden afectar al material genético de los espermatozoides.

Esto, junto a los resultado de otros científicos, que han demostrado que los hijos de padres mayores podrían tener más probabilidad de padecer trastornos como el autismo o la esquizofrenia hace necesaria más investigación al respecto, para establecer nuevas pautas de estudio del semen, más allá del seminograma tradicional. 

Una calculadora que predice la edad de los espermatozoides

Con el fin de poder identificar el riesgo de los hombres en este aspecto, un equipo de investigadores de la Universidad de Utah ha elaborado una calculadora con la que se puede calcular con un porcentaje alto de acierto la edad del semen de una persona.

Para poder hacerlo, reclutaron a 350 hombres, cuyo genoma espermático fue analizado en busca de puntos susceptibles de ser afectados por causas epigenéticas.

Concretamente identificaron 147 puntos que se pueden ver modificados con los años. Su análisis permitió adivinar la edad de un hombre con un 85% de acierto, por lo que sirvieron para elaborar una calculadora que será presentada en la próxima Conferencia Anual de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva. 

De hecho, gracias a esta calculadora se comprobó que los fumadores de 40 años tenían una edad espermática en torno a los 44 años y que, en general, los hábitos nocivos incrementaban notablemente esta cifra.

De momento estos investigadores no saben si realmente estos cambios en el material genético de los espermatozoides pueden ser responsables de la aparición de esquizofrenia o autismo en la descendencia, aunque sí que lo sospechan.

Lo que está claro es que, al renovarse continuamente los espermatozoides, identificar un problema gracias a esta calculadora puede servir para ponerle solución desde la raíz y revertirlo antes de que genere consecuencias perjudiciales. Tener hijos es cosas de dos y, por eso, ambos miembros de la pareja deben cuidarse para conseguirlo.