Actualmente la ciencia aún no ha podido desentrañar el misterio sobre por que una persona puede nacer con una orientación sexual u otra. Lo que sí parece estar claro es que no se trata de una "opción de vida", sino que se nace con ello, aunque los factores que influyen en dicha orientación sexual son desconocidos.

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Recientemente, un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior ha sugerido que una de estas orientaciones sexuales, la bisexualidad, podría tener una relación con la exposición hormonal. Concretamente, con el consumo de hormonas por parte de la madre.

Exposición hormonal y bisexualidad

Concretamente, según sugieren los investigadores, la hormona que influiría en la bisexualidad de los recién nacidos sería la progesterona: aquellas madres que habían recibido dosis adicionales de progesterona durante el embarazo eran más propensas a tener niños que posteriormente se identificaban como bisexuales.

La progesterona es una hormona que suele prescribirse comúnmente para prevenir los abortos involuntarios, por lo que su uso no es una rareza.

Actualmente, según el estudio, la bisexualidad se presenta en uno de cada cinco niños; y tanto los hombres como las mujeres bisexuales nacidos de madres expuestas a la progesterona suelen sentirse más atraídos por los hombres.

Así pues, este sería el primer estudio que pone de relieve la importancia de la exposición hormonal en la madre para que, en un futuro, la orientación sexual de sus hijos pueda ser diferente respecto a si no se produce dicha exposición.

Así se hizo el estudio

Para el estudio, los investigadores del Instituto Kinsey de Estados Unidos analizaron a 34 individuos -17 hombres y 17 mujeres- cuyas madres habían estado expuestas a la progesterona durante el embarazo con el objetivo de prevenir un aborto involuntario.

Todos los individuos estudiados eran originarios de Dinamarca y tenían una edad media de 20 años.

Para la investigación se les preguntó acerca de su orientación sexual, su autoidentificación, su atracción por cada sexo, una historia sexual mediante cuestionarios y, finalmente, una entrevista estructurada con un psicólogo.

Según los resultados del estudio, los voluntarios eran hasta un 24% más propensos que otros individuos de su misma edad a participar en conductas sexuales entre personas del mismo sexo; hasta un 29% más proclives a ser atraídos por el mismo sexo; y hasta el 17,6% más propensos a sentirse atraído por ambos sexos.

A pesar de que el estudio tiene un número limitado de participantes, poco significativo, sí se han detectado resultados similares en otras investigaciones: existen factores ambientales y biológicos que pueden influir en la orientación sexual. De hecho, un estudio publicado el pasado año 2016 encontró que el porcentaje de personas que expresa sentimientos no-heterosexuales es pequeño; sin embargo, la forma en la que se expresa la sexualidad varía dependiendo de la cultura y las tradiciones de cada sociedad.

En este caso concreto, Dinamarca destaca como uno de los gobiernos más liberales de Europa, y donde cualquier tendencia sexual puede expresarse abiertamente, lo que podría haber afectado positivamente a los resultados del estudio.