El Partido Demócrata podría convertir a Italia en el primer país occidental donde la baja laboral por el dolor menstrual podría ser un derecho para las mujeres afectadas por el mismo. Cuatro parlamentarios de esta formación de centro izquierda han propuesto que las personas que sufran dismenorrea -el nombre científico de este trastorno- y puedan demostrarlo con un informe de sus médicos tengan tres días de baja al mes. 

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"Algunas mujeres me han dicho: 'Por fin estáis pensando en las dificultades que afrontamos'", ha dicho a The Times la diputada Simonetta Rubinato, una de las promotoras de la iniciativa, que ha reconocido que, no obstante, también han recibido críticas, incluso de mujeres de su propio partido, por considerarlo una ofrenta a la igualdad.

Según el diario británico, las mujeres italianas se enfrentan a una situación de discriminación laboral ya que ganan un 20% que sus congéneres masculinos y les suelen obligar a firmar un documento en el que se comprometen a dimitir si se quedan embarazadas.

Aunque si la propuesta sale adelante Italia sería pionera en este tipo de baja laboral, ésta es habitual en países orientales y está recogida como derecho en la legislación laboral de Japón, Indonesia, Corea del Sur y Taiwan. El país nipón fue el primero en introducir este derecho, algo que hizo en 1947.

Algunas empresas lo han consignado de forma individual, como Nike, que lo hizo en 2007 para todas sus sedes mundiales. La empresa Coexist, que gestiona el centro cultural Hamilton House, en la zona bohemia de Bristol (Reino Unido) anunció el año pasado que también barajaba hacerlo.