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    Vitamina C, sí; pero también mucho azúcar

    Alrededor del zumo de naranja existen muchos mitos que han sobrevivido hasta nuestros días. El principal (y más dañino) es que se trata de un alimento saludable, de ahí que aún hoy forme parte de los desayunos y meriendas de muchos niños. Sin embargo, la cruda realidad es que el zumo de naranja (incluido el natural) es un alimento que está cargado de azúcar. De hecho, la cantidad que contiene suele asemejarse a la que tienen los refrescos azucarados, de ahí que ningún nutricionista los recomiende.

    Así, no es de extrañar que el consumo habitual de zumos esté relacionado con el sobrepeso y la obesidad. Algunos estudios incluso han vinculado su consumo con un mayor riesgo de cáncer. Pero, ¿cómo es posible que un zumo de naranja natural sea perjudicial por el azúcar que contiene y una naranja no? Lo explica Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Navarra, en su libro ‘Salud a ciencia cierta’ (Planeta, 2018). "Convertir una pieza de fruta en zumo es una mala idea. Aunque el que nos hacemos en casa sea mejor que el embotellado, al consumir la fruta como zumo en vez de entera, se pierde fibra. En el caso de la naranja, por ejemplo, se debe tener en cuenta que en el albedo (la parte blanca que envuelve los gajos), hay muchos contenidos interesantes, con muchos antioxidantes", escribe el especialista. 

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    Perejil

    Lo cierto es que el zumo de naranja ni siquiera es el alimento que más ácido ascórbico aporta a nuestra dieta. En 100 gramos de zumo de naranja hay 50 miligramos de vitamina C, una cantidad nada desdeñable pero que podríamos hallar en otros alimentos mucho más saludables. Es el caso, por ejemplo, del perejil. La hierba favorita de Arguiñano esconde un extraordinario contenido en vitamina C. En concreto, entre sus hojas podemos hallar 133 miligramos de ácido ascórbico por cada 100 gramos. 

    Tal y como indica la Fundación Española de la Nutrición (FEN), el perejil tiene numerosas propiedades, pero también las pierde fácilmente. "Se aconseja, por ello, en caso de disponer de perejil fresco, su congelación para conservar las propiedades nutritivas del mismo". 

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    Pimiento rojo

    Otra verdura con una importante cantidad de vitamina C es el pimiento rojo (o pimiento morrón). En concreto, en 100 gramos de pimiento podemos encontrar hasta 127,7 miligramos de ácido ascórbico. Así la Fundación Española de la Nutrición (FEN) también destaca el bajo contenido en calorías de este alimento. "Su principal componente es el agua, seguido de las proteínas y los hidratos de carbono -que casi duplican al contenido de hidratos de carbono de los pimientos verdes-", señalan los nutricionistas. 

    Pero la cosa no queda aquí. Además, los pimientos rojos, al igual que los verdes, son fuente de vitamina B6. Así, una ración de pimiento morrón aporta el 135% de las ingestas recomendadas de vitamina C. 

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    Kiwi

    Por último, el kiwi es otro ejemplo de alimento que posee un contenido de vitamina C mucho mayor que el del zumo de naranja pero cuya fama es mucho menor. En concreto, el kiwi contiene 92,17 miligramos de ácido ascórbico por cada 100 gramos, es decir, prácticamente el doble. Sin embargo, sus ventajas no acaban tampoco aquí. 

    Esta fruta es mundialmente conocida por su alto contenido en fibra, que se eleva hasta los 3 gramos por unidad. "El kiwi aporta una cantidad moderada de hidratos de carbono en forma de azúcares. También posee fibra, fundamentalmente de tipo soluble", dicen desde la FEN. "Con el consumo de un kiwi de tamaño medio, se cubre el 85% de las ingestas diarias recomendadas de vitamina C. Este nutriente contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo", añade.