No hay nada, seguro, que nos guste más que un buen chocolate. Y es cierto que este alimento puede ser un gran aliado para la salud. Pero, ¡ojo! No vale cualquiera. Lo realmente saludable es el cacao: cuanto más porcentaje lleve una tableta y menos azúcar, mucho mejor. Lo aceptable y saludable es el llamado chocolate negro o una tableta de chocolate que contenga más de un 85% de cacao.

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Pero, ¿cuáles son realmente los beneficios del cacao? ¿Es bueno tomar chocolate negro a diario? Si es así ¿qué cantidad sería saludable? Para contestar a estas preguntas, EL ESPAÑOL ha consultado a Blanca Garcia-Orea (@blancanutri en Instagram), nutricionista y dietista en Clínicas Segura y autora del libro Dime qué comes y te diré que bacterias tienes.

"El chocolate es una mezcla que se obtiene de las semillas del cacao mediante la extracción de la manteca y el polvo del cacao al que se le añade azúcar posteriormente". De ahí que, la diferencia entre el chocolate negro y chocolate con leche radique en el porcentaje de cacao que lleva cada cada uno y la cantidad de azúcar, leche o frutos secos añadidos.

"Cuando hablamos del chocolate negro, generalmente nos referimos a aquel que lleva más de un 70% de cacao en la mezcla y el chocolate con leche es aquel que lleva aproximadamente un 45% de cacao y el resto de azúcar. Por eso decimos que el chocolate con leche no es un producto sano", afirma la experta.

Más porcentaje de cacao

Cuando vamos al súper y queremos comprar una tableta de chocolate que sea saludable debemos fijarnos en su etiqueta. Según indica Garcia-Orea, un chocolate negro debería llevar, sólo: manteca de cacao, cacao en polvo o pasta de cacao y azúcar. Algunos, por ejemplo, también suelen llevar vainilla u otros ingredientes similares.

Lo importante es que el chocolate lleve la menor cantidad de azúcar posible. Según explica la especialista en nutrición, un chocolate con leche suele llevar un 45% de cacao o menos, lo que equivale a unos 46-64 gramos azúcar por cada 100 gramos (50-60% de la tableta es azúcar). Por otra parte, un chocolate con un 70% de cacao tendría unos 29 gramos de azúcar por tableta de 100 gramos (30% de la tableta es azúcar); un chocolate 85% de cacao llevaría unos 15 gramos de azúcar por tableta de 100 gramos (el 15% de la tableta es azúcar); y un chocolate con 90% de cacao llevaría unos 7 gramos de azúcar por una tableta de 100 gramos (el 7% de la tableta es azúcar).

Lo ideal —afirma— sería elegir un chocolate a partir del 85% de cacao o más. El 70% sería un chocolate aceptable para empezar a acostumbrarse al sabor e ir subiendo poco a poco hasta acabar consumiendo uno que lleve el 85% o más de cacao. Sí, se puede tomar chocolate negro a diario, siempre y cuando sea superior a 85%: "La cantidad recomendada diaria de un chocolate negro superior a 85% de cacao sería entre 1-2 onzas al día, unos 10-15 gramos", asegura.

Otra variedad de chocolate, añade la experta, son los nuevos chocolates "sin azúcar" o "zero". Efectivamente, éstos no llevan azúcar y en su lugar le han añadido un edulcorante con sabor dulce "maltitol" o E-950 y un 0,003% de estevia. "El problema del maltitol es que puede ocasionar molestias gastrointestinales como hinchazón o gases y tener efecto laxante. Por ello, no recomiendo su consumo en personas que sufran inflamación intestinal, colon irritable o intolerancias a la fructosa o sorbitol. Estas personas serán capaces de digerir el chocolate negro "normal" (no zero, ni sin azúcar) mucho mejor y sin estos síntomas. Además, el chocolate negro es perfectamente apto para los intolerantes a la lactosa", asegura.

Las bondades para la salud

Uno de los efectos más relevantes es que el chocolate negro es un gran aliado para nuestra salud cardiovascular. Según expone la Fundación Española del Corazón (FEC) en su web, el chocolate negro es uno de los 10 alimentos que deberíamos incluir en nuestra dieta: "El chocolate negro ayuda a restaurar la flexibilidad de las arterias y evita que los leucocitos se peguen a las paredes de los vasos sanguíneos", escribe la FEC.

Por otro lado, y según añade Garcia-Orea, "el cacao fermentado ejerce un efecto probiótico, ya que incrementa las 'bacterias buenas' como los lactobacilos y las bifidobacterias en el intestino y contribuyen a establecer una proporción adecuada entre bacterias". Además —añade— contiene una sustancia llamada teobromina, muy similar a la cafeína, pero sin sus efectos estimulantes. También, tiene efecto diurético y relajante y es precisamente este compuesto el responsable de que tengamos esa sensación de entusiasmo, felicidad cuando lo tomamos. Y por último, "nos ayuda a regular el tránsito intestinal porque contiene fibra insoluble, que es el tipo de fibra que se utiliza para prevenir el estreñimiento, retiene agua, da volumen a las heces y acelera la digestión", concluye.