Ser "canelita en rama" es un halago, que significa que algo o alguien es muy fino, muy exquisito. Hacemos alusión a lo que está más cualificado, a la élite de algo o de una actividad determinada. Después de leer este artículo, el significado de esta frase hecha puede cambiar por completo, ya que ni existe un único tipo de canela en rama ni este producto es, necesariamente, bueno para la salud. 

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En una buena cocina nunca faltan las especias. La canela, en concreto, es un producto muy versátil y se utiliza tanto en recetas dulces como en saladas. Pero lo que no sabe la mayoría de los entusiastas de este este condimento es que seguramente la canela que guardan en sus despensas está produciendo algún daño al hígado, a pesar de sus beneficios.

Quien se haya molestado en plantearse qué canela adquirir o utilizar, se habrá percatado de que se comercializan dos variedades de esta especia. Para saber cuál de los dos tipos tiene uno en casa sólo nos hará falta mirar la etiqueta. La diferencia es importante, ya que una de ellas es perjudicial para la salud -sobre todo, la hepática- y la otra no. 

Distintos orígenes, mismo continente

Aunque las dos canelas más comercializadas -existen otras variedades pero es difícil encontrarlas en España- provienen del continente asiático, una es original del Sur de China y la otra de Sri Lanka. La primera se denomina canela Cassia y la segunda, Ceilán, como se conocía antiguamente a su isla de origen.  

La diferencia principal entre ambas, más allá del origen, es precisamente su capacidad de hacer daño al hígado. Es más que probable que el bote de canela que tengas en ese hueco de las especias sea la dañina, ya que es la que se suele vender en los supermercados y la más barata. Mientras que la Cassia suele costar 50 céntimos los 50 gramos la de mejor calidad no baja de los dos euros y medio. Pero, ¿en qué más se diferencian una de otra?

Existen otras formas de distinguir los dos productos, más allá de su origen. Se las diferencia por el color, aunque esto se convierte en una tarea difícil una vez molida. Pero en rama la Cassia tiene un color mucho más oscuro que la Ceilán, además de que esta última tiene unas capas más finas.

Los amantes de la canela podrían diferenciarlas porque "la canela Ceilán es más dulce, en cambio la Cassia, tiene un toque picante", comenta Blanca García-Orea Haro, dietista-nutricionista del Centro Médico Clínicas Segura de Madrid.

Sin ser sustitutiva de ningún medicamento, tras varios estudios se puede concluir que la canela tiene efectos positivos en la salud, ya que regula los niveles de glucosa en sangre. Estos estudios se han practicado en personas prediabéticas y diabéticas y se ha demostrado que con un consumo diario de uno a tres gramos de canela se mejoran los niveles tanto de glucosa como de insulina en sangre.

Beneficios y perjuicios

Los dos tipos se consideran beneficiosos ya que ambos tienen el aceite esencial llamado cinamaldehído que hace posible que se regulen dichos niveles, pero una hace daño al hígado y otro no. Paradójicamente, la dañina tiene más porcentaje concentrado de este aceite, pero existe otro componente que marca la diferencia respecto al efecto en la salud. 

La culpable es la cumarina. Se trata de un compuesto vegetal que daña el hígado y  uno de los dos tipos tiene mucha más cantidad que el otro. Un estudio concluyó que la canela Cassia contiene 250 veces más, un 1% de cumarina, que la Ceilán, un 0’004%.

"La cantidad máxima diaria que se recomienda de cumarina es de 0,1 miligramos por kilo de peso corporal", asegura Blanca Garcia-Orea a EL ESPAÑOL. En un individuo de 70 kilos como máximo debería consumir 0,7 miligramos de cumarina al día. La nutricionista advierte de que una cucharadita de canela Cassia ya contiene 10 miligramos de este compuesto. "Aunque no suponga un peligro si se consume de manera puntual, siempre hay que intentar evitarla", resalta.

La cumarina supuso en su día una revuelta entre los reposteros daneses y las autoridades porque una ley europea estableció que los productos no pueden contener más de 15 miligramos por kilo de cumarina. Las famosas caracolas de canela originarias de este país contienen hasta 50 miligramos de cumarina por kilo, aunque finalmente la Dirección General de Alimentación hizo una excepción y los acepto por ser repostería tradicional.

Roscas de canela típicas de la repostería tradicional danesa. Pexels

Muchas personas aseguran que les cuesta digerir la canela. "Muchos pacientes me comentan que la canela les sienta mal, pero no es la canela, es la cumarina que está en el tipo Cassia, que nos daña el hígado y nos sienta mal", concluye la especialista en el aparato digestivo.

Ojo con la etiqueta

Con esta información, la mayoría de la gente se tranquilizará al consultar la etiqueta y no leer Cassia por ninguna parte, pero esto no tiene por qué significar que hayan eludido la peor versión del producto. Puede ser que en el bote figure un único ingrediente: canela a secas pero, por desgracia, se tratará de canela Cassia porque es la más barata y la que más se comercializa en supermercados y pastelerías.

Pero aunque en el bote de canela figure que viene de Ceilán, la dietista comenta: "ante la duda, es mejor decantarse por la que asegura el tipo y pensar en la calidad-precio". 

El pequeño gesto de elegir la canela Ceilán supone no dañar nuestro hígado, pero tampoco hay que alarmarse en exceso si es la Cassia la que se tiene en la cocina. Un consumo puntual no tiene por qué ser problemático, pero hay que tener en cuenta que a esa ingesta se le pueden añadir las de otros productos también perjudiciales para nuestro organismo, así que mejor evitarlo.  

Como canta el Kanka "...aún así hoy cocino en tu cocina, corazón; canela en rama". pero canela Ceilán a ser posible por favor. 

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