P. G. Santos
Publicada
Las claves

El otoño astronómico llegará a España con un escenario poco acorde con el calendario. Y es que todo apunta a que el cambio de estación estará marcado por temperaturas de canícula, estabilidad y ausencia de lluvias durante días.

La responsable de esta situación, como ha explicado el meteorólogo de Meteored Samuel Biener, será una dorsal anticiclónica extremadamente robusta para la época del año, que impedirá que las borrascas y los descuelgues de aire frío puedan aproximarse a nuestra geografía esta semana.

Entre el miércoles y el sábado se formará una nueva cúpula de calor sobre España, que quedará entre un descuelgue de aire frío en el Atlántico y otro en el Mediterráneo central, reforzando la advección cálida.

En capitales como Badajoz, Córdoba, Sevilla o Murcia los termómetros podrían rondar los 37-38 ºC a primera hora de la tarde del viernes, con noches ya más frescas que darán lugar a importantes amplitudes térmicas en el interior.

Preocupante riesgo de sequía

Con las borrascas atlánticas circulando a latitudes muy altas y sin que ningún descuelgue de aire frío en altura pueda aproximarse a nuestro territorio, la lluvia estará ausente de nuestro país al menos hasta el domingo.

De hecho, España, Portugal continental, Francia, Bélgica, el norte de Italia, el suroeste de Alemania, Suiza, el sur de Gran Bretaña y Luxemburgo serán las únicas zonas de Europa donde no lloverá en los próximos días.

En el norte de la España peninsular la situación de sequía pluviométrica empieza a ser muy importante en Galicia, la vertiente cantábrica y el Pirineo, tras un verano con calor de récord y con precipitaciones muy escasas.

Esta situación podemos extenderla a otros lugares del suroeste del continente, destacando especialmente Francia, que acumula también un déficit de lluvias preocupante después de meses con temperaturas por encima de lo habitual.

Estamos a las puertas de un nuevo episodio de temperaturas muy altas, que mantendrán el termómetro en valores propios del verano en buena parte del territorio durante los próximos días.

Las únicas zonas de España donde puede caer alguna gota en los próximos días son las comarcas litorales de la provincia de Pontevedra y Canarias, donde se esperan chubascos acompañados de barro por polvo sahariano.

En esta última comunidad serían en forma de chubascos y acompañadas de barro, ya que Canarias quedará cubierta por una nueva lengua de polvo sahariano, asociada a una masa de aire que dejará temperaturas muy altas tanto de día como de noche.

A partir del domingo la dorsal perderá algo de fuerza y podría colarse algo de aire más frío en altura, lo que permitiría que algún frente se acercase más, aunque sin garantizar lluvias generalizadas en el corto plazo.

No obstante, en lo que queda de septiembre no se intuye un posible episodio de lluvias generalizadas en España, según las previsiones actuales, que apuntan a una continuidad de la estabilidad atmosférica en la mayor parte del país.

Las tendencias apuntan a que octubre puede traer precipitaciones más cuantiosas y extensas a nuestra geografía, pero las previsiones a largo plazo están extremadamente cambiantes en las últimas semanas, algo habitual en esta época del año.