Los primeros días de septiembre en España han estado marcados por temperaturas que son más propias del verano que del llamado otoño climatológico, que comienza el primer día de este mes. Sin embargo, en las próximas jornadas se espera un refrescamiento de hasta 12 ºC.
Y es que tras la llegada de un frente que traerá consigo fuertes tormentas y chubascos, todo apunta a que tendrá lugar el paso de una masa de aire polar que causará un descenso acusado y generalizado de las temperaturas.
"En muchas zonas el ambiente otoñal llegará de repente", según ha señalado el meteorólogo de Meteored José Miguel Viñas en su predicción. Este escenario se producirá apenas unos días después de que se hayan registrado máximas muy elevadas para esta época del año.
En puntos de Ciudad Real, como Fuentecaliente, este lunes se alcanzaron los 43,3 ºC, mientras que en Montoro (Córdoba) y Andújar (Jaén) llegaron a los 42,7 ºC y los 42,6 ºC, respectivamente. El martes, no obstante, ya han comenzado a notarse "cierta relajación térmica".
Un bajón térmico generalizado
Aunque no ha sido hasta este miércoles cuando ha bajado de manera importante la intensidad del calor. El motivo de este descenso de las temperaturas será un frente atlántico bastante activo y asociado a una profunda borrasca que circula por el norte de Reino Unido.
Tanto en Asturias como en Galicia ya se ha percibido su presencia con abundantes lluvias. Este frente dará lugar a una masa de aire frío de origen polar que irá adentrándose precisamente por el noroeste peninsular, que será donde comience el refrescamiento.
El gran cambio de tiempo llegará este miércoles, conforme el frente siga cruzando la Península y alcance también Baleares. A su paso dejará precipitaciones abundantes que tendrán una fuerte incidencia en el área mediterránea.
Las zonas que más preocupan a los meteorólogos son las de Cataluña, Baleares y el sureste peninsular, ya que podrían llegar a descargar tormentas muy fuertes, con importantes granizadas.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) también ha advertido que este miércoles la situación será "potencialmente muy adversa" en el área mediterránea peninsular y Baleares, con chubascos y tormentas muy fuertes y persistentes, con posibles inundaciones.
Y es que en el Pirineo se podrían llegar a acumular más de 100 litros por metro cuadrado en unas tres o cuatro horas. Estas tormentas irán acompañadas de vientos muy fuertes, que pueden derribar infraestructuras, árboles y otros objetos.
Además, la masa de aire postfrontal provocará un bajón térmico generalizado, con la excepción de Canarias, según ha apuntado Viñas. Los descensos serán de hasta 10 a 12 ºC en Aragón, el noreste de Castilla y León, La Rioja, Cataluña, interior de la Comunidad Valenciana e interior de Castilla-La Mancha.
Estas regiones serán en las que más se note el refrescamiento respecto a los valores que se han ido registrando en las jornadas anteriores. Por ello el calor seguirá siendo intenso pero no tan extremo como antes.
Así lo notarán también en Andalucía y Murcia, donde las máximas rondarán los 35 ºC. Para el jueves ya se espera que las temperaturas bajen por las costas mediterráneas, Baleares, Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
