Irrupciones extraordinarias de polvo sahariano, récords de precipitaciones en puntos de la vertiente mediterránea, lluvias torrenciales en la Comunidad Valenciana y un calor histórico durante estos últimos días: la primavera de 2022 ya ocupa un lugar destacado en los anales de la meteorología anómala.

Ante la duda de si la inestabilidad meteorológica y los vaivenes de extremos van a continuar durante los próximos meses, Samuel Biener, experto de Meteored (tiempo.com), adelanta su predicción para el que comienza el 1 de junio.

"El verano en España se caracteriza por el calor y la estabilidad meteorológica, aunque con algunas particularidades", explica Biener. "En los meses de junio, julio y agosto, la media de las temperaturas máximas llega a superar los 35 ºC en zonas del valle del Guadalquivir y de las vegas del Guadiana. En puntos del sureste peninsular ese promedio se aproxima a los 34 ºC, al igual que en los valles del Ebro y Tajo".

"Los valores diurnos más suaves se registran en la alta montaña, litoral cantábrico, noroeste de Galicia y las islas occidentales de Canarias, aunque debemos tener en cuenta que ni siquiera estas zonas, entre el 15 de julio y 15 de agosto, se salvan de la etapa más cálida del año: la canícula", prosigue el meteorólogo.

"También son temidas las noches tropicales, que en los últimos 10 años han aumentado de forma evidente durante el verano. Se producen sobre todo en la vertiente mediterránea, el valle del Guadalquivir, el golfo de Cádiz y los archipiélagos. En la meseta sur y valle del Ebro son menos frecuentes", subraya.

"En verano las lluvias son escasas y se producen, sobre todo, en el interior de la Península y zonas de montaña, con las temidas granizadas que pueden devastar el campo, y en el extremo norte donde, a pesar de ser la estación más seca del año, la media sobrepasa los 200-300 L/m2", concluye su repaso.

"Un verano más cálido de lo normal"

"Según nuestras previsiones, este verano será muy caluroso. Los valores podrán situarse de 1 a 2 ºC por encima de lo normal en el interior de la Península, mientras que el resto del territorio y en Baleares podrían sobrepasar hasta en 1ºC el promedio. Estas anomalías se extenderán por el resto de Europa quedando al margen, curiosamente, solo el golfo de Cádiz y Canarias, donde los valores serán los habituales para la época".

"Este escenario podría venir dado por la dorsal anticiclónica que se mantendrá fuerte en latitudes medias y altas, provocando muchas horas de sol y viento encalmado. Esto propiciará un calentamiento progresivo de la zona continental. Además, el mar Cantábrico y el Mediterráneo mostrarán valores por encima de lo habitual con las consecuencias que ello conlleva, como el aumento de noches tropicales".

"En nuestro país, todo apunta a que las precipitaciones quedarán bastante por debajo de lo habitual en todo el territorio, aunque hay que recordar que sobre todo en el centro, sur y en los archipiélagos el verano es una estación muy seca", termina Biener. "No obstante, esto no quiere decir que no se vayan a producir tormentas o lluvias en los próximos meses".

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