El anticiclón que domina la Península Ibérica y Baleares se va a desplazar para permitir el acercamiento de un frente frío que dejará lluvias cuando ya no se esperaban más allá de Canarias, confirma la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Sin embargo, su paso será fugaz y pronto volverán las condiciones de noches frías y jornadas soleadas con temperaturas por encima de la media. Dicho de otro modo, los famosos días de la 'cebolla' meteorológica, en los que toca quitarse capas de ropa. 

El viernes, la entrada de este frente atlántico por el extremo norte provocará nubosidad con lluvias en general débiles y dispersas, más abundantes en el Cantábrico al final del día. En el resto del país predominarán intervalos nubosos de tipo medio y alto, extendiéndose de oeste a este. Con baja probabilidad, podrían darse algunas precipitaciones débiles y ocasionales en el tercio sur peninsular que, al final del día, podrían alcanzar la comunidad Valenciana y Baleares.

El sábado, no obstante, la nubosidad se extenderá hacia el sur y el este por la Península y Baleares, confluyendo con otra masa nubosa de tipo medio y alto que se desplaza de oeste a este. Con baja probabilidad en general, se podrán producir precipitaciones débiles y dispersas en zonas del cuadrante sureste peninsular, litoral catalán y Baleares.

Anticiclón de bloqueo

Los pronósticos para febrero auguran un "mes cálido y con pocas lluvias en la mayor parte de España", si bien podría haber lluvias en la segunda quincena en las "regiones bañadas por el Mediterráneo", pero aún es pronto para poder afirmarlo "con rotundidad", explica Rubén del Campo, portavoz de Aemet.



¿Cuáles son las predicciones meteorológicas para el conjunto del trimestre, incluido abril? "El panorama es similar, con un 50 % de probabilidad de que las lluvias estén por debajo del promedio normal en la mayor parte de la Península, un 30 % de probabilidad de que se queden en los valores normales y sólo un 20 % de probabilidad de que se superen".



Este bloqueo tiene varias consecuencias. Una, y la más evidente, tiempo estable y seco; la segunda, la aparición de heladas de cierta intensidad; y la tercera la acumulación de contaminantes, sobre todo en grandes urbes y zonas industriales, asociadas a la propia estabilidad atmosférica y sin apenas viento.



Asimismo, esta situación favorece una fuerte subida de las temperaturas con valores muy cálidos para esta época en la mayor parte de España, y con diurnas que se situarán entre 5 y 10 grados por encima de lo normal en febrero en la mayor parte del país.



Del Campo ha aclarado que no es una situación insólita, estos bloqueos se producen, y ha recordado el de enero de 1992, cuando hubo una situación similar y muy duradera: "Hay que esperar a que esta situación acabe, pero, de momento, está entre los bloqueos más largos de los últimos tiempos".

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