Desde este domingo, los lectores de EL ESPAÑOL contarán con un nuevo servicio: un vídeo diario con la predicción del tiempo de la península, Baleares y Canarias. La pieza audiovisual no sólo hará un repaso al tiempo que se va a vivir en cada lugar al día siguiente, sino que dará consejos prácticos, como si es necesario abrigarse o salir a la calle con paraguas. 

Noticias relacionadas

La cara visible de este nuevo servicio es la presentadora del tiempo de este diario María José Enríquez, que se basará en las predicciones tanto de la Agencia Española de Meteorología (AEMET) como las del portal especializado eltiempo.es. 

Como se explicaba en este artículo, los meteorólogos que trabajan en ambas entidades pueden acceder a la profesión desde diversas titulaciones, pero en todo caso se debe opositar para pertenecer a la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

En dicha agencia existentres cuerpos de funcionarios distintos: el cuerpo superior de meteorólogos del estado, al que sólo pueden acceder doctores, licenciados, arquitectos e ingenieros superiores; el cuerpo de diplomados de meteorología del estado, al que pueden optar diplomados, ingenieros técnicos y titulados de formación profesional de tercer grado; y, finalmente, el cuerpo de observadores de meteorología del estado, cuyos miembros deben contar con el bachillerato o la formación profesional de segundo grado.

Para poder realizar predicciones meteorológicas es necesario resolver una serie de ecuaciones matemáticas que vaticinan el comportamiento que tendrán los diferentes parámetros de la atmósfera terrestre. Se trata de algoritmos complejos, y para su resolución son necesarios ordenadores muy potentes, que finalmente elaboran los mapas que tendrán que son interpretados por los meteorólogos.

Los más conocidos son los mapas de presión, que se construyen después de medir la presión a diferentes niveles y adaptarla para que todas las mediciones se encuentren a la misma altura: a nivel del mar, a 1.500 metros o a 5.000 metros.

Otra herramienta muy utilizada es la de los sondeos meteorológicos, que se realizan con ayuda de globos sonda cargados de sensores. A medida que el globo asciende, los sensores van captando datos sobre la temperatura, la humedad, el viento y otros parámetros que en conjunto ayudarán a prevenir qué ocurrirá en las próximas horas en la zona analizada.

Los resultados se van enviando directamente por radio a su estación meteorológica de origen, ya que no siempre pueden encontrarse una vez que vuelven al suelo. En caso de conseguirse, el globo se reutiliza, ya que son demasiado caros para desecharlos.