Las búsquedas en Internet sobre el rito del sapo bufo se han disparado este miércoles después de que saliera a la luz que Ignacio Jordà González, más conocido por su nombre artístico Nacho Vidal, fue detenido la semana pasada junto a otras dos personas por su supuesta implicación en la muerte de un fotógrafo, José Luis Abad, en julio de 2019 en la casa del actor porno durante un ritual místico que consiste en inhalar vapores de veneno de sapo

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Pero, ¿en qué consiste esta ceremonia y qué tienen que ver los sapos? Empecemos por el principio. El Bufo alvarius es un sapo nativo del continente americano que vive en el desierto de Sonora, México, y en el sur del desierto de Arizona, Estados Unidos. Pasa gran parte del tiempo bajo tierra en estado de hibernación. Pero durante la estación de reproducción se vuelve muy activo, en especial por la noche, y cientos de sapos salen a pasear por el desierto.

Este anfibio tiene unas glándulas cutáneas que segregan una sustancia de color lechoso que contiene 5-MeO-DMT, una potente sustancia psicodélica que altera la percepción de la mente y que se utilizan en rituales chamánicos. No hay que confundirlo con el DMT, el principio activo presente en la ayahuasca. 

Según explican desde ICEERS (International Center for Ethnobotanical Education, Research and Service), una organización con sede en Barcelona que investiga las plantas psicoactivas, los sapos siempre han desempeñado un papel importante en prácticas médicas y artes de curación de diferentes civilizaciones antiguas. Las culturas maya y azteca tienen representaciones iconográficas y mitológicas de sapos que datan del año 2000 a.C. Por ejemplo, las esculturas aztecas ponen gran énfasis en las glándulas parótidas de los sapos, donde se encuentran las secreciones psicoactivas.

"Hoy en día, algunas prácticas tradicionales de uso de sapos psicoactivos sobreviven entre los curanderos de las tribus mesoamericanas y sudamericanas", señala ICEERS en su web. Pero su uso se ha extendido en los últimos años entre turistas y curiosos que lo toman de forma recreativa, para explorar los límites de la percepción, o por su supuestos efectos terapéuticos para combatir adicciones. Según cuenta Nacho Vidal en un vídeo, el veneno del sapo ayudó a un amigo suyo a dejar la adicción a las drogas.

No obstante, las secreciones de los sapos no está exenta de riesgos. Desde esta organización apuntan que algunos alcaloides presentes pueden tener efectos cardiotóxicos y ser fatales, y citan informes de animales que han muerto después de morder a estos anfibios. 

La peculiaridad del coloquialmente llamado sapo del río Colorado es que sus secreciones son las únicas que contienen 5-MeO-DMT de entre todas las especies de sapos. También está presente en plantas utilizadas para la preparación de rapés psicoactivos desde la antigüedad.

¿Cuáles son sus efectos?

Actualmente, la forma más común de consumir el veneno del sapo es inhalado, fumado a través de una pipa. Los efectos aparecen de inmediato, en unos segundos, y tienen una duración de menos de 20 minutos, aunque de una intensidad a menudo "inesperada y sobrecogedora". No obstante, la mayoría de personas sienten efectos residuales hasta una hora después de haber fumado.

Según describen desde ICEERS, la experiencia con el veneno del Bufo alvarius es muy inmersiva y produce una variación extrema en la percepción. "Algunas personas han comparado la experiencia a morir y acceder, a estados similares a los descritos en las tradiciones budistas e hinduistas como el Nirvana o el Tathāgata, el más allá del más allá", señalan.

"También, debido a la rápida e intensa instauración de los efectos, son habituales reacciones de miedo y pánico, y la experiencia puede ser abrumadora y traumática para algunas personas. Pueden producirse movimientos durante la experiencia, así como la expresión involuntaria de sonidos (gritos, cantos, lloros…) sin que la persona sea consciente de ello", añaden desde ICEERS.

En la mayoría de países, la 5-MeO-DMT no es una sustancia controlada. No es el caso de Estados Unidos, donde es ilegal. Su uso hasta hace poco era muy bajo, ya que hasta la popularización del Bufo alvarius era una sustancia muy poco conocida. Pero desde 2015 ha habido un aumento en la oferta de experiencias con el veneno de este sapo. 

"Facilitadores de sesiones y autodenominados chamanes ofrecen sesiones de medicina del sapo, en formatos neochamánicos, a menudo en el transcurso de ceremonias de ayahuasca", explican. Todo esto ha dado lugar a una nueva forma de consumo.

Operación "Yurta"

La denominada operación "Yurta", bajo la cual ha sido detenido y después puesto en libertad provisional Nacho Vidal, se inició tras el fallecimiento de una persona durante la celebración de un ritual con el veneno del Bufo alvarius. Al parecer la víctima falleció de un infarto. 

Tras once meses de investigación se ha podido constatar la existencia de un delito de homicidio por imprudencia y un delito contra la salud pública, supuestamente cometido por quienes organizaron y dirigieron el ritual.

También se ha podido demostrar que se trataba de una actividad con fines terapéuticos o medicinales que en sí misma suponía un serio riesgo para la salud pública, con la que además se enmascaraba un ritual ancestral aparentemente inofensivo.

Según informa la agencia EFE, con este reclamo se captaba personas fuertemente sugestionadas, en un estado de vulnerabilidad o necesidad de sanar determinadas dolencias o adicciones, para lo cual se ofrecían métodos alternativos a la medicina.