A estas alturas, entre las noticias sobre desastres naturales, las pesimistas predicciones científicas para el planeta o la falta de voluntad política para actuar contra la crisis climática, más de uno empieza a sentir ansiedad. Sobre todo ante la perspectiva de que los ciudadanos, individualmente, tiene poco poder para ejecutar cambios de peso. Las personas más concienciadas están abrumadas, deprimidas, un sentimiento que también afecta a los científicos que estudian los efectos del calentamiento del planeta.

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"Hay una amplia variedad de reacciones: ansiedad, depresión, enfado, culpabilidad, sentirse demasiado responsable del problema", explica Wendy S. Greenspun,  psicóloga del Servicio de Salud de la Universidad de Columbia, que en los últimos años ha trabajado con personas afectadas psicologicamente por la crisis climática. Un estudio publicado en Nature Climate Change en 2018 subrayó que estas reacciones son completamente racionales dado el escenario desastroso en el que nos encontramos. 

Pero según los últimos informes científicos, la situación va a empeorar si los gobiernos no son más ambiciosos a la hora de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, uno de los fracasos de la Cumbre del Clima de Madrid (COP25). Ante este escenario poco esperanzador, no está de más prepararse para los desafíos que puedan venir. Según informa ScienceAlert, estos son algunos consejos que dan los psicólogos para no ahogarse en el pesimismo: 

Buscar aliados

Una de las formas más efectivas para enfrentar la impotencia es juntarse con otras personas concienciadas con el problema. "Conectar con otros para recibir apoyo y no sentirse solo puede ser una de las formas más efectivas de manejar la angustia", aconseja Greenspun. "El apoyo social es una de las mejores formas de hacer frente a cualquier tipo de estrés", añade. 

Cuando un grupo de personas afectadas por el mismo problema se da apoyo, seguridad y comprensión mutua, se está mejor equipado para enfrentar la incertidumbre y el cambio. Tener conversaciones con un oyente activo y comprometido es un buen método para ayudar a las personas con depresión y ansiedad.

Actúa 

Los psicólogos están de acuerdo en que las huelgas que han liderado jóvenes de todo el mundo contra la crisis climática constituyen una respuesta saludable y constructiva. Hacer activismo, sumarse a manifestaciones, compartir impresiones con gente concienciada también es una forma de encontrar alivio. 

"A las personas que se involucran en el activismo climático y se convierten en parte de la comunidad les va mejor que a algunos científicos climáticos que no discuten sus impresiones con sus colegas", señala la psicóloga de Columbia. 

"La capacidad de reflexionar, pensar en voz alta y compartir historias es la forma en que los humanos conectamos, para aprender, cambiar y crecer, no como individuos, sino como comunidades", escribió la psicóloga ambiental Renee Lertzman para las Naciones Unidas.

Céntrate en lo que sí puedes hacer

Reciclar, no utilizar plásticos de un solo uso, utilizar la bicicleta para transitar la ciudad, reducir la cantidad de carne consumida… estas son algunas de las acciones que un ciudadano puede incorporar a su vida para tratar de aportar su grano de arena a la lucha. No obstante, a veces llega la confusión, la duda... ¿estaré siendo lo suficientemente ecológico?, ¿reciclar los bricks de leche sirve realmente para frenar el calentamiento global?, ¿no deberían ser las empresas las que deberían actuar para conseguir cambios reales?.

La realidad es que todavía tenemos que funcionar y sobrevivir dentro del sistema capitalista, incluso cuando tratamos de cambiarlo. Como dijo la activista climática Mary Annaise Heglar: "No me importa lo verde que seas. Te quiero en el movimiento por la justicia climática. No me importa cuánto tiempo lleves involucrado en la conversación climática ... Ni siquiera me importa si trabajas en una plataforma petrolera. Todo lo que necesito es que desees un futuro habitable".

Evitar juicios severos sobre lo que no podemos hacer o tener compasión por nosotros mismos y los demás es clave para lidiar con los sentimientos de culpa y vergüenza, según la Alianza de Psicología del Clima. "[Intente] enfocarse en acciones que estén al alcance de su mano y no gaste tanto tiempo en esas experiencias sobre las que no tiene control", señala Greenspun.

Cuídate

La psicóloga Carol Ride, fundadora de Psychology for a Safe Climate, apunta que es importante establecer límites sobre cuánto comprometerse con este tema. Una táctica que puede ser útil es no leer noticias sobre el cambio climático por la noche. Ni estar muy expuesta a la información. 

"En lugar de leer noticias constantemente, hay que tomar descansos para estar conectado sin encerrarse demasiado. Ayuda pasar tiempo con personas que quieres y que te cuidan, estar en la naturaleza o hacer cualquier otra cosa que te haga feliz y que te recomponga emocionalmente", apunta Greenspun.

Una guía de la Sociedad Psicológica Australiana enfatiza la importancia del autocuidado, como mantener rutinas regulares y tomarse un tiempo para hacer ejercicio, meditar, relajarse y hacer cosas divertidas. "Mantenerse al día constantemente no resuelve el problema del cambio climático", afirma la guía. "Y supone una enorme carga psicológica estar en exposición continua a este problema".