El matemático Claudi Alsina.

El matemático Claudi Alsina.

Investigación

Alsina, el matemático sabio: "España mejorará en PISA cuando enseñemos a pensar, no a calcular"

"Los matemáticos buscamos el mínimo esfuerzo, por eso nos llaman vagos" / "El Imperio Romano cayó por su inútil forma de calcular" / "Soy tremendamente optimista con las matemáticas en España".

26 febrero, 2024 01:30

El matemático estadounidense Marshall Stone adoraba viajar y no se perdía ni un congreso: cuando le preguntaron cómo le podían localizar, respondió que lo mejor era que se quedasen quietos, que ya les acabaría alcanzando. Este es uno de los relatos que incluye Claudi Alsina (Barcelona, 1952), catedrático de matemáticas de la E.T.S. de Arquitectura de Barcelona y divulgador, en su nueva obra, Los matemáticos serios son los que no se ríen nunca. Siempre preocupado por transmitir el amor por la enseñanza, el eminente investigador compone con humor y ternura el rostro más humano de las matemáticas, una asignatura que aún aterra a muchos.

El libro desmitifica a sus colegas a través de sus manías, pasiones y ocurrencias. Como el profesor Gaeta, que para conservar su despacho de la Complutense tras la jubilación se encerró dentro y se declaró en huelga de hambre. Pero bajó a la cafetería, y el departamento aprovechó para cambiarle la cerradura. O cómo el propio Alsina desenmascaró a una "depredadora" de matemáticos: se infiltraba en los congresos haciéndose pasar por una ponente a la que habían robado la documentación, seducía a asistentes y se los subía a la habitación para 'desplumarlos'.

¿Por qué las matemáticas siguen teniendo esa 'leyenda negra', la de una asignatura que algunos no van a poder dominar nunca?

Las matemáticas son apasionantes, y pueden ser divertidas. Los niños las disfrutan cuando empiezan en edad escolar. Luego viene lo de restar llevando y las grandes operaciones, y entonces se desencantan. Hemos de convencerles a través del buen profesorado que las matemáticas son útiles para la vida, que son formativas y dan un rigor al pensamiento. No se trata solo de calcular: ayudan a ordenar el pensamiento, a la capacidad de abstracción. Ahora, de hecho, nos faltan profesores, porque las empresas se están quedando con lo mejor que sale de las facultades.

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Cita a Peter Hilton: "La matemática es para perezosos". ¿Hay que entenderlo como la gente que encuentra la solución más simple a los problemas?

Sería el equivalente al minimalismo japonés: hacer lo imprescindible, pero que funcione bien. Los matemáticos buscamos el mínimo esfuerzo, por eso nos llaman vagos [risas]. La solución más elegante será la más corta, efectivamente. Es uno de los "defectos" y "virtudes" que he intentado recopilar para dar esta imagen más humana de los matemáticos: la afición por viajar, la paciencia, el despiste, el desinterés por el dinero...

Muchos matemáticos lamentan que, al enseñar matemáticas, no se transmita que también es un conjunto de valores, una forma de descifrar el mundo.

Sí, pero no hablamos solo del universo, de planetas y vuelos espaciales. También de los problemas más asequibles de nuestra vida. En medicina, por ejemplo. Para leer bien una analítica hace falta una cierta cultura matemática, hay muchos números e intervalos. Nos sirven para descifrar las ofertas que nos llegan a diario vía online, para combatir las Fake News...; Todo esto implica pensamiento, comprensión de números y un mínimo de lógica.

Esto plantea la problemática del 'anumerismo'. ¿Vivir de espaldas a las matemáticas nos hace más fáciles de engañar?

Por supuesto. ¡La ciberdelincuencia sí que sabe de matemáticas! Y en el día a día, pensemos en el famoso problema de la factura: te van a cargar el IVA y a hacerte un 10% de descuento, y te preguntan qué prefieres primero. La gente cree que una de las dos opciones es más ventajosa. ¡Pero al final sale lo mismo!

¿Practicar el cálculo mental es ventajoso? ¿Incluso los adultos debemos forzarnos a dejar la calculadora de lado de vez en cuando?

Sí. En los últimos tratamientos contra el alzhéimer se están recomendando juegos numéricos y de cálculo mental para retrasar la demencia. Es un uso, digamos, inesperado, pero la práctica mental de ciertos ejercicios parece ayudar a que la mente siga funcionando mejor.

¿Cómo podemos transmitir entonces la idea de que las matemáticas no son cálculos arbitrarios, sino un conjunto de habilidades imprescindibles?

El problema de entrada, en mi opinión, es el de provocar el interés. Debemos incentivar tanto a los alumnos como a los adultos para interesarse por unas matemáticas que les acompañarán en su vida. No estamos rindiendo tributo a la historia, no son las pirámides de Egipto, son problemas que tenemos que resolver a diario. Es economía, sociedad, redes sociales, democracia...

¿Una sociedad que no se relaciona correctamente con las matemáticas, que es anumérica, es una sociedad menos libre?

Sí, claro que nos hace menos libres, y podemos caer en la decadencia. Uno de los motivos por los que cayó el Imperio romano fue su inútil forma de calcular. El sistema de numeración romana no permitía agilidad. Nuestra obligación como ciudadanos es usar las matemáticas para desenmascarar los engaños. A veces no es ni un cálculo, es simple observación. Si le ofrecen una crema que "borra una de cada cuatro arrugas", piense: ¿cómo hace la crema para elegir la que va a borrar de cada cuatro? ¿No será que ataca a todas a la vez, solo que con un poco menos de efecto?

El matemático Claudi Alsina.

El matemático Claudi Alsina. Penguin.

¿Cómo podemos saber si realmente hemos alcanzado esta competencia básica matemática, o somos anuméricos sin saberlo?

Le diría que prestase atención siempre que vea una información que contenga números o una afirmación de tipo cuantitativo. Reflexione si es creíble, mejorable o engañoso. Si "nueve de cada diez" expertos "recomiendan" un producto, es como para preguntarse de dónde sale ese porcentaje. 

¿Es España más anumérica que el resto de países con tradición matemática?

No. Hay que hacer justicia, las matemáticas en España se han acelerado enormemente a partir de los años 70. Hay una cantidad impresionante de investigadores, hombres y mujeres, de centros de investigación, de departamentos universitarios, de institutos interdisciplinarios, etcétera... En cada Comunidad Autónoma ya hay por lo menos una sociedad de profesores de matemáticas y reunidas en una Federación, hay una revista que llega a 4.000 profesores, se hacen Congresos Nacionales, están las Olimpiadas Matemáticas... Yo soy tremendamente optimista, hay un interés enorme por hacer más matemáticas y enseñarlas mejor. Siempre habrá un sector del profesorado que no acaba de dar la talla, pero la cantidad de cosas positivas gana por goleada.

¿Por qué España queda entonces tan rezagada en matemáticas con respecto a los demás países en el informe PISA?

No somos los últimos de la lista, pero siempre tenemos un resultado simplemente mediocre. Es un indicador que debe aprovecharse en positivo. Los problemas que usan en PISA son estupendos, y la evaluación da importancia a factores como si las familias ayudan en la formación de sus hijos, si hay libros en casa... Si queremos mejorar hay que prestar atención a cómo se hace técnicamente, porque hace unos años se hacía con papel y lápiz, pero hoy se contesta por ordenador. ¿Qué competencias tenemos par usar el programa? Si no se ha hecho nunca, será un fracaso. No se trata simplemente de saber calcular: es más importante enseñar a pensar.

¿Cómo podemos recuperar a esos profesores que están marchándose a las empresas y dejando las plazas sin cubrir?

Posiblemente haya que prestar más atención a la formación inicial del profesorado. Estaría bien organizar el 'MIR docente' para maestros y licenciados: habiendo aprendido antes con materias, practicar durante dos años y seguir con tutorías de docentes. Y también hay que formar a lo largo de la vida en todo lo que se ha visto que funciona mejor con los alumnos. Por ejemplo, aprenden mejor si los problemas y temas que se les plantean parten de un contexto real. La tendencia francesa-española era poner primero la teoría y luego los ejemplos, pero se ha demostrado que funciona muchísimo mejor el sistema anglosajón, al revés.

Una frase que me sorprendió de Sáenz de Cabezón, matemático y humorista, fue que "el profesor más divertido no es siempre el que enseña mejor".

Mire, lo que no puede ser es que sean aburridas. No se trata de que la gente esté tirándose por el suelo de risa, pero un cierto sentido del humor, quitar la imagen demasiado seria, vale la pena. El título de mi libro es una frase de don Julio Rey Pastor. Los catedráticos de su época decían que la matemática es algo muy serio, y él contestó: 'No, aquí los serios son los que no se ríen y punto'. 

Los matemáticos suelen hacer referencia a la 'belleza' de su disciplina. ¿Estamos transmitiendo correctamente este concepto a los alumnos?

Hay dos niveles de belleza en las matemáticas. Uno se refiere estrictamente a los razonamientos correctos, cortos y fáciles de entender. Y luego hay una belleza estética a través de las formas geométricas. Yo soy un admirador y estudioso de Gaudí, que utiliza unas formas regladas, la formación de esferas, recubrimientos hexagonales... O un caso espectacular en España que descubrió el profesor Rafael Pérez Gómez en la Alhambra: es el único monumento del mundo donde se usaron los 17 tipos de simetrías posibles del plano para hacer toda su decoración.