Quimera, en una de sus fotos en Instagram.

Quimera, en una de sus fotos en Instagram. Instagram

Medio ambiente Genética

Quimera, la gatita de dos caras que no hace honor a su nombre

Esta gata, famosa en internet, parece un ejemplo de quimerismo genético, pero en realidad podría ser un caso de mosaicismo del cromosoma X.

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Hay pocas cosas que atraigan más seguidores en las redes sociales que las fotos y vídeos de gatitos. No importa si son cachorros o adultos, con más o menos pelo o de cualquier color, todos hacen de un modo u otro las delicias de los internautas.

Y si ya de por sí cualquier gato resulta interesante aún lo es mucho más Quimera, una gata argentina que se ha hecho muy famosa últimamente, después de que la cuenta de Instagram que le ha creado su dueño haya captado a más de 50.000 seguidores.

Desde luego es totalmente normal que llame la atención de la gente, pues su cara está dividida en dos colores de una forma casi perfecta, del mismo modo que su cuerpo, en el que sí que se entremezclan los dos tipos de pelaje.  Además, también tiene un ojo de cada color; uno azul en la mitad negra de su cara y uno marrón sobre la parte del pelo naranja.

El curioso caso de las quimeras

El de Quimera no es el primer caso de gata con este pelaje tan característico, pues ya en 2012 se dio a conocer a Venus, otra gatita muy famosa en internet.

Como indica el propio nombre de la gata más joven, podría tratarse de casos de quimerismo, una curiosa condición genética por la que un solo animal puede tener dos materiales genéticos diferentes.

Todo empieza durante las etapas más tempranas del desarrollo embrionario, cuando dos embriones mellizos se fusionan, dando lugar a uno solo con el material genético de ambos repartido por sus células.

Aunque pueda parecer algo exclusivo de los gatos, también puede darse en otros animales, como los propios seres humanos y, de hecho, ha llegado a protagonizar dilemas legales de lo más controvertidos.

Por ejemplo, en 2002 una mujer tuvo que demostrar que era una quimera genética para que le devolvieran la custodia de sus hijos. Se acababa de divorciar de su marido y, ante la demanda de ambos para quedarse con la custodia, tuvieron que demostrar su paternidad a través de sendas pruebas de ADN. No había duda de que el padre era el progenitor de los pequeños, pero para la madre la cosa fue muy diferente. El ADN extraído de su sangre no coincidía con el de sus hijos, por lo que genéticamente no podía ser su madre.

Al no entender lo que ocurría, la mujer se informó sobre el quimerismo genético y decidió pedir una segunda prueba, pero esta vez de otros tejidos. Concretamente se analizó un nódulo que se le había extraído recientemente de su glándula tiroides y, efectivamente, esta vez los resultados sí que coincidían con los de su prole.

Finalmente pudo recuperar la custodia de sus hijos y, además, supo de su rara condición genética, algo que resulta desconocido para la inmensa mayoría de las quimeras humanas.

¿Quimerismo o mosaicismo?

Tanto Quimera como Venus se han dado a conocer en internet como casos de quimerismo, pero en realidad podría tratarse de mosaicismo del cromosoma X.

Esta condición suele darse en las hembras de gatos conocidas como Carey, que muestran una mezcolanza de pelaje naranja y negro.

Para comprender cómo se da, es importante comprender por qué, si normalmente tener un cromosoma de más o de menos resulta en enfermedades graves, las mujeres no muestran ningún síntoma preocupante por tener el doble de cromosomas X que los hombres.

Esto es así porque uno de los dos cromosomas X se inactiva, siendo el paterno o el materno el que lo hace, de forma aleatoria. Sin embargo, a veces no todas las células tiene inactivo el mismo, de modo que si una gata ha recibido un cromosoma X con el gen para el color del pelo negro y otro naranja, se expresarán aleatoriamente por todo el cuerpo.

Para comprobar si éste es el caso o si, por el contrario, son quimeras con ADN de dos embriones diferentes sería necesario analizar su material genético. Sea como fuere, se trata de dos gatos preciosos, que merecen haberse convertido en protagonistas de internet. La causa de su apariencia es lo de menos.