Sociedad

Historia de la plaza de toros de Fabio Nelli o Viejo Coso vallisoletano (capítulo 5º)

13 marzo, 2021 23:22

El nuevo coso estuvo en activo hasta 1891, luego fue casa-cuartel de la Guardia Civil hasta que en los 80 se convirtió en viviendas. Llegó a rivalizar con el recién construido coso del Paseo de Zorrilla en el año de su inauguración (1890), por lo que Valladolid llegó a contar con dos plazas de toros.

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Nos habíamos quedado en el año de 1869, cuando, supuestamente, habían toreado padre e hijo (Cúchares” y “Currito”) en una feria imaginaria de tres festejos, según la información que recogió don Emilio Casares de los periódicos de la época en su libro Valladolid en la historia taurina (1152-1890).



A partir de 1870 aparece en los carteles el diestro granadino Frascuelo, una de las grandes figuras de la tauromaquia de finales del siglo XIX, junto con Lagartijo y Guerrita, y uno de los artífices de la «primera revolución del toreo». Fue en la feria de septiembre y Casares escribe: la prensa únicamente anuncia las corridas, pero no dice más que lo siguiente de la 1ª: que el ganado fue de Mazpule, bueno en general, y que actuaron los diestros “Frascuelo” y “Chicorro”.



En 1874 vuelve a torear “Frascuelo” en el coso de Fabio Nelli en una feria de cuatro corridas los días 21, 22, 23 y 24 de septiembre. Dice Casares, reflejando lo que escribían los cronistas de la época: se celebraron las corridas bajo la dirección del reputado diestro “Frascuelo”. Los toros fueron de las ganaderías de Martínez, Elías Gómez, López Navarro y Mazpule.



1ª corrida: fue toreada por “Valdemoro” y “Frascuelo”. Los toros pesados y las cuadrillas acertadas. La corrida resultó regular. Firma: “El Tío Lupela”.



2ª corrida: -prosigue Casares- se celebró con muy mal tiempo. “Frascuelo” estuvo muy bien en su primero. “Valdemoro” mató muy mal. Los toros buenos pero difíciles para la muerte. Firma: “La Tía Gabriela”.

3ª corrida: ni ton ni son. Muy irregular. Un buen primer toro peleando bien en varas de López Navarro. Destacaron los banderilleros. Firma: “La Tía Cordilla”.



4ª corrida: la crónica sólo destaca -escribe Casares- las célebres banderillas puestas en silla por “Gallito” y la lidia del último toro. No hay firma.



Crónicas raquíticas de la época, por lo leído, donde don Emilio Casares debió verse y valerse para poder conseguir información. Curioso lo de los firmantes, donde en cada festejo firmaba uno distinto, o vaya usted a saber. A mi juicio, y por las firmas de aquellos redactores-críticos taurinos de la época, los toros se lo tomaban con cierto desbarajuste informativo, por no decir a cachondeo…

Llega a Valladolid “Lagartijo”, el primer “Califa del toreo”



Fue en la feria de 1875 y llegó en plenitud de forma, de arte y en la cima del toreo tras diez años de alternativa. El diestro cordobés toreó las cuatro corridas de esa feria acompañado de “Frascuelo”, con buen juego de los toros de las ganaderías de Colmenar Viejo, según relata Casares en la primera de las corridas.

2ª corrida: Tres toros de los que se habían lidiado esta tarde se habían escapado en dirección al campo de procedencia, al ser trasladados al Prado de Bambilla. Presidió el alcalde Don José Gardoqui. Los toros colmenareños de Vicente Martínez, buenos. Los toreros, regulares.



3ª corrida: Todo lo que se reseña, -comenta Casares- es que el diestro “Lagartijo” banderilleó a uno de sus toros en silla.



4ª corrida: Ganado de Mazpule que respondió admirablemente. Destacó “Lagartijo”, sobre todo en banderillas al quiebro.



Feria de 1876: treinta y tres caballos de picar entre heridos y muertos. “Frascuelo” tuvo que matar los seis toros



La feria de este año se celebró durante los días 22, 23, 24 y 25 de septiembre -escribe Casares- con ganado de prestigio y por las cuadrillas de “Frascuelo” y Manuel Hermosilla, presidió el alcalde Don José Gardoqui.

1ª corrida: muy buena en general, sobresaliendo los tres primeros toros. En el redondel quedaron tendidos 14 caballos.



2ª corrida: Tres toros flojos y tres buenos en general. “Frascuelo” puso un par de banderillas en silla, excelente. Hermosilla fue cogido, pasando a la enfermería. Hubo 7 caballos muertos.



3ª corrida: toros del Sr. Navarro que dieron mucho juego. Los toreros pasaron desapercibidos.



4ª corrida: El ganado bastante regular. Tuvo que matar los seis toros el diestro “Frascuelo” por cogida el día anterior del diestro Hermosilla. 12 caballos murieron. El matador estuvo discreto toda la tarde.



En 1877 no aparece reseña alguna por lo que, al parecer, no se celebró ningún festejo taurino en toda la temporada. Sin embargo, sí hubo ferias y fiestas como tal, según refleja este cartel anunciador de las mismas.

1878: por vez primera se anuncian corridas de tres y cuatro matadores



Las ferias taurinas se reanudan al año siguiente con cuatro corridas de toros y cuatro matadores anunciados: “Currito”, “Frascuelo”, Hermosilla y Felipe García, quién había sido picador, banderillero y finalmente matador de toros. A este diestro getafense dedicaremos unas notas por lo curioso de su carrera.

Se reseñaron toros de Don Carlos López Navarro para la 1ª corrida -escribe Casares- de Don Bonifacio Rivas para la 2ª, de Don Antonio Miura para la 3ª y para la última de Don Juan Manuel Sánchez.



La 1ª corrida defraudó al público, -continúa Don Emilio- sobre todo por el ganado, que resultó deslucido y flojo. Los toreros estuvieron mal. Al saltar la fecha, por omisión, del 22 al 26, nada pone de las corridas 2ª y 3ª, -aclara Casares- y sí de la última, la 4ª, en la que el ganado fue muy bueno. Destacó el diestro “Frascuelo” y murieron 9 caballos.



El resumen, dice que han sido malísimas la 1ª y la 2ª, mediana la 3ª y buena la última.



1879 y 1880 sin toros en Valladolid



Don Emilio Casares salta de fecha al no encontrar referencia alguna sobre estos dos años y cita el de 1881 donde, además de los veteranos “Frascuelo” y Felipe García, se incorpora Fernando Gómez “Gallito Chico” (1), de la saga gitana de los “Gallo”: Rafael, Fernando y Joselito, el más grande de los toreros, junto a Belmonte, ambos de la “Edad del Oro del toreo” (1912-1920).

Hemos puesto la llamada (1) porque de nuevo encontramos un desliz de los críticos de la época. El anunciado como Fernando Gómez “Gallito Chico” no es tal, sino su padre Fernando Gómez “El Gallo”, ya que “Gallito Chico”, (segundo hijo de la señá Gabriela y Fernando El Gallo) había nacido en 1884 y tomada la alternativa en 1909 en México. Difícilmente con tres años se puede ser matador de toros, aunque seas hermano de Rafael “El Gallo” (el “Divino Calvo”) y del gran Joselito. Por cierto, el famoso pasodoble “Gallito” se hizo en su honor y no en el de su hermano menor Joselito, como es la creencia popular.

En la 1ª corrida -relata Casares- los toros dieron mucho juego, destacando dos de ellos y los espadas, “Frascuelo” muy bien sobre todo con la muleta; y sus compañeros, regular. La 2ª corrida resultó mejor que la del día anterior, menos en la entrada de público que fue muy floja. De los toros, 5 fueron superiores y de los toreros sólo destacó “Gallito Chico”. En la 3ª corrida se puso el cartel de “No hay billetes”. Cuatro toros de Veragua destacaron por su bravura y poder. Los toreros “Frascuelo” y “Gallito Chico” fracasaron estrepitosamente, censurándoles muchísimo el público. El ganado de la 4ª, aceptable -finaliza la reseña- aunque huidos para la muerte. “Frascuelo” una de cal y otra de arena. La entrada, casi lleno.  Así de escuetas eran las reseñas, aunque algunos párrafos son muy significativos.

Felipe García Benavente: monosabio, picador, banderillero y torero



Dijimos antes que ofreceríamos unos textos sobre este curioso personaje, que nunca buscó ser matador de toros. Pero una circunstancia especial le hizo cambiar de opinión.

Actuando de picador en una novillada en Zaragoza, -extraemos de la bibliotecadigital.jcyl.es (El Toreo Cómico)- Felipe se comprometió a matar un toro de puntas en una mojiganga, salvando de un compromiso a la empresa, porque el espada que se había anunciado, tuvo respeto al cornúpeto, y los espadas de categoría no querían rebajarse hasta el último grado del arte de matar. De los principiantes, no había nadie que se atreviese, no ya a matar, sino ni a presentarse con el trapo rojo ante la res.



Ante el reto conseguido, y tras alcanzar cierta fama por la proeza, nuestro personaje dejó la montura y la pica y se hizo banderillero, figurando en las novilladas de Madrid como sobresaliente. La tarde del 15 de octubre alcanzó el grado de matador de toros en la plaza de la corte, siendo apadrinado por el sevillano Manuel Carmona.

La última gesta de Felipe García



Felipe García Benavente nació en Getafe en 1840, fue carpintero y luego pasaría a cuidar de las caballerizas de la plaza de toros. De ahí sus inicios en las tareas de monosabio y picador. Su última actuación de luces fue en 1887, pero aún queda una anécdota muy interesante de su vida torera que extraemos de la citada revista:

Había tomado en arriendo como empresario la plaza de toros de Palencia, y en la corrida del 3 de septiembre de 1891 fueron heridos los espadas contratados, y él, por evitar un conflicto, bajó al ruedo y, vestido de paisano, lidió y mató con valentía. Una grave enfermedad le llevó al sepulcro, falleciendo en Madrid el día 31 de mayo de 1893, dejando a su esposa y seis hijos, el mayor de trece años, en la más triste situación. Gozaba de universales simpatías.



Bibliografía: Valladolid en la historia taurina (1152-1890), de Emilio Casares, editado por la Diputación Provincial en 1999. El Toreo y la torería, del mismo autor en Cuadernos Vallisoletanos (Obra cultural Caja Popular, 1986). Lanzas, Espadas y Lances, de José Delfín Val (Junta CyL1996). Cosas Taurinas de Valladolid (Agapito y Revilla/ Grupo Pinciano. Miguel Angel Soria. Fermín Rodríguez. blog info.valladolid.es. valladolid.com.arquitecturava.es/. Archivo Municipal. bibliotecadigital.jcyl.es. gestauro.blogspot.com/. Mundotoro.com