El presidente de la Diputación, Javier Faúndez y el vicepresidente, Víctor López de la Parte, reciben a los 20 descendientes de la provincia de Zamora en el Palacio de la Encarnación.
La Diputación recibe a 20 hispanoamericanos que viajan tras la huella familiar de sus antepasados zamoranos
Javier Faúndez y Víctor López de la Parte reciben en el Palacio de La Encarnación a la expedición de Argentina y Cuba, que compagina visitas culturales con convivencias familiares en más de una docena de pueblos.
Más información: Así será el viaje de Faúndez a Argentina: una visita a los zamoranos y reuniones para "estrechar lazos comerciales"
Para miles de personas en América, Zamora siempre ha sido una llamada lejana, una historia escuchada junto al mate o el café en Rosario, Buenos Aires, Mar del Plata, Santa Fe, Coronel Dorrego, Tres Lomas, Bolívar o La Habana.
Ahora, para un grupo de 20 descendientes de emigrantes zamoranos —18 llegados de Argentina y dos de la colonia asentada en Cuba—, ese relato familiar se ha convertido en realidad gracias al programa 'Operación Raíces 2026'.
El viaje, que arrancó el pasado 16 de septiembre y se prolongará hasta el día 30, tuvo este lunes uno de sus momentos más solemnes.
El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, y el vicepresidente primero y diputado de Emigración, Víctor López de la Parte, abrieron las puertas del Palacio de La Encarnación para darles una calurosa bienvenida institucional y recordarles que los lazos de la provincia con su diáspora siguen tan vivos como el primer día.
La expedición ya ha comenzado a empaparse del patrimonio de la tierra recorriendo enclave a enclave: desde Zamora capital, Toro, Benavente y el Monasterio de Santa María de Moreruela, hasta escapadas a Miranda do Douro, Salamanca y Valladolid.
En los próximos días, la ruta los llevará también a las localidades vallisoletanas de Villalar de los Comuneros y Urueña, además de las zamoranas Fermoselle y Tábara.
Pero el plato fuerte y más emotivo llegará en la recta final de su estancia. Durante la última semana, los viajeros aparcarán las visitas turísticas para mudarse directamente a los pueblos donde nacieron sus abuelos y bisabuelos.
Lugares como Benavente, Fuentesaúco, Fuentelapeña, Mayalde, Peleas de Arriba, Santa Clara de Avedillo, San Pedro de la Viña, Cubillos, Almeida de Sayago, Bermillo de Sayago, Carbellino de Sayago, Cerezal de Aliste, Fonfría, San Vitero o Castroverde de Campos se convertirán en el escenario de abrazos pendientes, charlas en el portal y reencuentros familiares que acortan, de un plumazo, las tres décadas y miles de kilómetros que separan a Zamora de América.