Imagen de Dámaso y del cuartel de la Guardia Civil de Llanes.

Imagen de Dámaso y del cuartel de la Guardia Civil de Llanes. El Español

Zamora

Dámaso, el guardia civil que mató a Laura obtuvo el arma de la taquilla de un compañero y estaba pendiente de expulsión

La Policía Judicial de Asturias ya investiga en Zamora las circunstancias del asesinato.

Más información: Dámaso, el guardia civil destinado en Zamora que ha matado a tiros a su exmujer en Llanes: "Era reservado"

Publicada

El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha ofrecido más datos sobre el asesinato de la Guardia Civil en Llanes a manos de su pareja, otro miembro del cuerpo destinado en Zamora.

Así ha confirmado que Dámaso, el guardia civil destinado en el Grupo Cinológico de la Comandancia de Zamora había recibido días antes de los hechos la resolución de un expediente disciplinario que acordaba su separación del servicio, aunque la medida aún no era firme al encontrarse en periodo de alegaciones.

Se trata de una de las principales novedades conocidas sobre el caso ocurrido el pasado 5 de agosto en Asturias, donde la víctima, Laura, de 50 años, fue asesinada presuntamente por su expareja, que posteriormente también murió abatido a tiros.

El crimen dejó además herido grave a un teniente de la Guardia Civil que acudió en su auxilio, cuya evolución "es favorable y su vida no corre peligro", según trasladó Blanco.

El subdelegado explicó que la investigación está siendo desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Asturias, con sede en Oviedo, cuyos agentes "ya se desplazaron a Zamora" para recabar información sobre el presunto autor y esclarecer las circunstancias de los hechos.

El procedimiento judicial está dirigido por un juzgado de Llanes, al residir allí la víctima.

Blanco insistió en la necesidad de mantener la prudencia para no interferir en las diligencias.

"No puedo contar más información porque no la conozco toda y porque no sería oportuno. No quiero decir nada que pueda ir en contra de la investigación o diferir de lo que determinen la Policía Judicial o el juzgado", señaló.

Durante su comparecencia desveló además que el presunto agresor "se encontraba fuera de servicio" el día del crimen y que el arma utilizada "fue sustraída de la taquilla de un compañero que ese día no estaba de servicio, forzándola e intentando que pareciera que no había habido manipulación".

Respecto al expediente disciplinario, precisó que correspondía a una falta muy grave y que estos procedimientos "se llevan centralizados desde la Dirección General de la Guardia Civil".

Añadió que "hacía unos días se le había comunicado la resolución, que acordaba la separación del servicio porque ya había sentencias firmes, y estaba en periodo de alegaciones".

"La violencia de género no es ajena a ningún colectivo"

Antes del minuto de silencio celebrado a las puertas de la Subdelegación del Gobierno, Blanco trasladó el pésame institucional por las tres mujeres asesinadas por violencia de género en España en los últimos días y recordó que este tipo de crímenes "no son ajenos a ningún ámbito profesional".

"Todos los casos de violencia de género son iguales. La violencia de género no es ajena a ningún ámbito profesional ni a ningún colectivo; nadie está totalmente al margen de este problema que atraviesa toda la sociedad y que es un problema estructural", afirmó.

El subdelegado puso el foco en la conmoción que vive la Comandancia de Zamora al tratarse tanto la víctima como el presunto autor de miembros de la Guardia Civil.

"Los hombres y las mujeres que componen la Comandancia están muy afectados, están consternados. La víctima era una compañera del Cuerpo, una extraordinaria profesional, una muy buena servidora pública y, según todos los que la conocían, una muy buena persona", manifestó.

También recordó las consecuencias que deja este crimen para la familia de la víctima. "La violencia de género deja a tres menores huérfanos: un joven de 18 años y dos niñas de 14 años", lamentó.

El acto de repulsa, celebrado en la plaza de la Constitución de Zamora, reunió a representantes institucionales y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, quienes guardaron un minuto de silencio en memoria de las tres últimas víctimas mortales de la violencia machista.