Intervención del expresidente de Arza Miguel Rojo durante un acto de la asociación

Intervención del expresidente de Arza Miguel Rojo durante un acto de la asociación Arza

Zamora

La Fiscalía investiga duplicidad en las subvenciones a una asociación de alcohólicos de Zamora

El presunto fraude ha dejado a más de 300 personas sin tratamientos durante casi un año.

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La Asociación de Alcohólicos Rehabilitados Arza, creada en la ciudad de Zamora para acompañar a quienes intentan salir de la adicción, se ha convertido en el escenario de un presunto fraude que ha dejado a más de 300 personas sin tratamientos durante casi un año.

La Fiscalía Provincial de Zamora investiga una posible duplicidad en las ayudas económicas concedidas a la asociación y el alcalde de la capital zamorana, Francisco Guarido, ha explicado la situación sin rodeos en un mensaje publicado en su cuenta personal de Facebook.

"La corrupción casi siempre se refiere al ámbito político, pero en ocasiones el foco está en la sociedad civil", escribe bajo el título 'Corrupción, un mal endémico en nuestra sociedad'.

Y entra de lleno en los hechos. "Hace algo más de dos años el Ayuntamiento detectó que la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados Arza había cometido fraude en la justificación de gastos presentada en el Ayuntamiento", detalla.

Lo que descubrieron las administraciones fue tan sencillo como devastador. Arza recibía ayudas del Ayuntamiento, de la Diputación y de la Junta de Castilla y León.

El reintegro inmediato de las subvenciones

"Al tener también financiación de la Diputación y de la Junta se les puso en aviso ya que se trataba de facturas presentadas en las tres administraciones, lo cual, evidentemente, multiplicaba por tres la justificación al presentarse la misma factura", relata Guarido.

El Consistorio zamorano propuso entonces el reintegro inmediato de las subvenciones de varios años, cifradas en torno a 24.000 euros. "Cuestión suspendida al tomar cartas en el asunto la Fiscalía de Valladolid, al catalogarse ya como un delito penal", añade el regidor.

La denuncia del antiguo tesorero y la intervención del Procurador del Común confirmaron las irregularidades. Tanto el Ayuntamiento como la Diputación abrieron expedientes de reintegro y el Consistorio amplió la revisión a las ayudas de 2021, 2022, 2023 y 2024.

Mientras tanto, la sede de la Avenida de Requejo permanece cerrada desde octubre, la dirección presidida por Miguel Rojo ha sido desmantelada y solo se han mantenido algunas terapias grupales en un despacho municipal de la Alhóndiga.

Los seguimientos individuales y otros servicios esenciales quedaron interrumpidos.

"Los zamoranos pueden dormir tranquilos"

Frente a este panorama, Guarido lanza un mensaje de contundencia y, al mismo tiempo, de esperanza. "Con este Gobierno, ya digo de entrada, que los zamoranos pueden dormir tranquilos, porque en temas de corrupción no vamos a dejar pasar ni una", asegura.

Y destaca dos luces en medio de la oscuridad: "el valor de la denuncia que partió de un miembro de la directiva, y el valor de la regeneración de toda la organización de base de Arza que ha sabido reinventarse en una organización limpia que ha fundado otra asociación Azar".

"Son los mismos, menos la directiva anterior, a salvo del denunciante, que tiene su mérito, y que seguirán prestando un servicio esencial para los que salen de esta adicción", señala.

La nueva asociación Azar, impulsada por usuarios y respaldada con una reciente subvención municipal, trabaja ya para reabrir la sede y retomar la actividad completa.

"Estos detalles, en este contexto de podredumbre, me permiten cierto optimismo", concluye el alcalde.

La Fiscalía sigue investigando. Mientras tanto, el caso deja una lección amarga y necesaria: ni siquiera las causas más nobles están libres de la codicia, pero tampoco están condenadas a morir con ella.

A veces, la regeneración nace exactamente de quienes se atreven a denunciar desde dentro.