Voluntarios trabajando en limpiar la piscina fluvial de Porto.
Conjura vecinal en un pueblo de 200 habitantes para limpiar la piscina fluvial de cenizas de los incendios: "Ejemplo de unión"
El Ayuntamiento de la localidad emitió un bando para pedir la colaboración ciudadana.
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La unión hace la fuerza, se dice. Y esto lo han aplicado a la perfección en Porto (Zamora), una pequeña localidad de menos de 200 habitantes en el límite con Galicia, donde se ha producido una conjura vecinal para limpiar la piscina fluvial de cenizas de los incendios forestales del pasado verano.
Un movimiento voluntario que se producía tras el llamamiento del Ayuntamiento de Porto, quien reconocía no tener los medios suficientes y, movido por las últimas riadas que provocaron la vuelta de los restos de los devastadores incendios que duraron casi 70 días, emitió un bando para solicitar la colaboración ciudadana.
Firmado por el alcalde, Francisco Blanco Corrales, el bando explicaba que se había solicitado ya ayuda a la Junta de Castilla y León y a la Diputación de Zamora, pues el Consistorio contaba con medios que "no son efectivos" para esta tarea de limpia del lodo de ceniza en la piscina fluvial.
Parte los restos de cenizas que sacaron de la piscina fluvial de Porto.
Al ser conscientes de que la burocracia sería "lenta", el primer edil convocó a un grupo de voluntarios para limpiar la zona "lo antes posible y que pueda ser utilizada, dadas las altas temperaturas".
Los vecinos acudieron en masa al llamamiento y durante el pasado fin de semana estuvieron colaborando en las tareas de limpieza de su piscina. El gesto, que se hizo público en redes sociales tanto por parte del Ayuntamiento como de una plataforma ciudadana, ha sido ampliamente aplaudido.
"Un pueblo con un grandísimo ejemplo de unión por parte de los que viven allí o los que van todas las temporadas", destaca uno de estos usuarios en Facebook.
También recurren al dicho que dice que "el pueblo unido, jamás será vencido" y otros que señalan que "no hay quien pueda con un pueblo unido".
No faltan tampoco los vecinos que trasladan su personal agradecimiento a los voluntarios que colaboraron en la limpieza. Otros subrayan la "fraternidad y solidaridad que sigue vigente en Porto, por eso es un lugar mágico".
Imagen de vecinos de Porto limpiado la piscina fluvial de lodo de cenizas.
Porto cierra así, de la forma más ejemplarizante posible, un capítulo negro en su historia por los incendios forestales, pero que ha enseñado que el pueblo siempre salva al pueblo.