Racso y Yesica en el Quiosco Felipe de Zamora.
Racso y Yesica, dos quiosqueros evitan el cierre de un negocio mítico: “No podían morir más de 50 años de historia”
La pareja cogió las riendas del famoso establecimiento el pasado 22 de junio y afrontan, por primera vez, la aventura de emprender.
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Racso Figuera y Yesica Rodríguez son dos personas con las que merece la pena y gusta hablar. Humildes, saben escuchar y se declaran trabajadores en busca de cumplir sus sueños. Además, son optimistas y miran al futuro con muchas ganas.
La pareja, que llegó a Zamora hace más de dos años, procedentes de Venezuela, han cumplido el sueño de emprender y contar con su propio negocio en el que empezaron a trabajar el pasado 22 de junio.
No es un negocio cualquiera. Se trata del Quiosco Felipe. Su anterior propietario se jubilaba y gracias a la labor de la Oficina de Relevo Generacional en comercios y negocios puesta en marcha por el Ayuntamiento y Tradecyl, ellos evitan su cierre.
“No podían morir más de 50 años de historia”, cuenta la pareja en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León. Están felices y harán lo posible para ofrecer al cliente el mejor trato y los mejores productos en su nueva casa.
Imagen del Quiosco Felipe en Zamora.
Su vida y la llegada a Zamora
Racso Figuera tiene 52 años y nació en Caracas (Venezuela), Yesica Rodríguez suma 41 y nació en Cartagena (Colombia), pero cuenta con la nacionalidad venezolana. Ambos se conocieron en 2022, se casaron un año después y decidieron marcharse a vivir a Zamora, hace dos años y medio, donde son “felices”.
“Nos definimos como personas emprendedoras y empáticas. Que se esfuerzan al máximo y se entregan para conseguir las cosas que queremos lograr”, asegura Racso en declaraciones a este periódico.
Ambos recuerdan con “mucho cariño y felicidad” las infancias que vivieron. Racso quería llegar a ser piloto de Fórmula 1 cuando era pequeño, mientras que Yesica siempre apostó por la administración.
Con su llegada a la capital zamorana comenzaron a buscar negocios para lanzarse a la tan complicada y especial aventura de emprender. Gracias a la Oficina de Relevo Generacional en comercios y negocios puesta en marcha por el Ayuntamiento y Tradecyl lo han logrado.
Es su primera incursión como quiosqueros y emprendedores.
La oportunidad del Quiosco Felipe
“Hace un año estuvimos viendo las oportunidades que tenía Zamora para poder lanzarnos a emprender. Conocimos la oficina de Tradecyl y ha sido un camino muy bonito con ellos porque nos han apoyado en todo. Nos dieron la opción del Quiosco Felipe, hablamos con los que eran los dueños, que se iban a jubilar, y ahí arrancó la negociación”, explica Yesica.
Están muy agradecidos por el asesoramiento que han recibido. Porque así se puede juntar a personas, como es el caso, que se jubilan y a otras que quieren coger el relevo con el fin de que el comercio de proximidad, ese tan importante para todas las ciudades, siga con vida.
“Felipe se jubiló y el 22 de junio nos hicimos cargo del Quiosco Felipe. Llegamos a un acuerdo de alquiler y aquí estamos, empezando nuestra primera aventura como emprendedores. Es muy ilusionante”, añade Racso emocionado.
Un quiosco que se ubica en la calle Rúa de los Francos número 8 de Zamora y que cuenta con “unos 80 metros cuadrados”.
Allí trabajan, de momento, nuestros entrevistados.
“Más de 50 años de historia”
“No podían morir más de 50 años de historia. Hemos tratado de mantener la estructura original. Mantenemos el nombre. Quitarlo sería como arrancar parte de su historia al barrio en el que estamos. Queremos aportar más que restar o cambiar. Honrar el trabajo que se ha hecho antes y el tiempo dedicado”, afirma Yesica convencida.
Racso y Yesica en el Quiosco Felipe.
Gestos que honran a esta pareja que nos cuenta que “la inversión más significativa la han tenido que hacer en mercancía” ya que “la estructura del quiosco estaba en buenas condiciones” aunque sí que le han dado “una buena mano de pintura”.
“Por ahora ofrecemos lo que había con Felipe. Bebidas, chucherías, alimentación, prensa, revistas, helados y panes y dulces zamoranos. Queremos también introducir paquetería y agregar cosas nuevas para un beneficio mayor de todo el cliente que llegue a nuestro quiosco”, añade Racso.
Poco a poco para hacer las cosas bien.
Muy contentos y enamorados de Zamora
“La verdad es que hemos arrancado a lo grande, en las fiestas de San Pedro, pero no podemos hablar todavía de rentabilidad. Hay que tener en cuenta que lleva abierto más de 50 años y que Felipe se ha marchado por jubilación. Creemos que es un negocio rentable”, explica Yesica.
Negocio a un lado, nuestros entrevistados “están muy contentos en Zamora”. De hecho, no dudan en asegurar que “están enamorados de la ciudad” que, para ellos, es “el mejor lugar del mundo”.
“El futuro lo queremos ver de colores. Es una hoja en blanco donde se proyecta un dibujo y el tiempo pone los colores. Nosotros queremos pintarlo con los más bonitos posibles. Agradecemos a Tradecyl, a toda la gente de España y a Cruz Roja su ayuda para estar donde estamos”, finaliza la pareja.
Ojalá que les vaya muy bien.