María en el Bar La Revuelta con uno de sus bocadillos de medio metro.

María en el Bar La Revuelta con uno de sus bocadillos de medio metro. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Zamora

María (37), dueña de un conocido bar con bocadillos de medio metro: “Hacemos 240 a la semana y cuestan 7 y 8,80 €”

La hostelera suma 21 años en la profesión y en su establecimiento hostelero actual un total de un año y nueve meses.

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María Luisa Díaz Gallego es una mujer de 37 años que suma 21 en el complicado mundo de la hostelería. Una persona optimista y que lucha, cada día, por ofrecer lo mejor a sus clientes para que salgan satisfechos y vuelvan a su establecimiento hostelero.

Desde hace un año y nueve meses, concretamente desde el 24 de octubre de 2024, está al frente del Bar La Revuelta, un lugar que formó parte de su vida hace mucho antes y donde ofrece grandes bocadillos, de hasta medio metro, y una gran variedad de montados.

Hacemos 240 bocadillos de medio metro a la semana y cuestan 7 euros el normal y 8,80 el completo”, afirma en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Los clientes salen contentos del lugar y con el estómago lleno.

Uno de los bocadillos de medio metro del Bar La Revuelta.

Uno de los bocadillos de medio metro del Bar La Revuelta. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Su vida

“Me defino como una persona comprometida con mi trabajo y tengo muchas ganas de seguir aprendiendo. Soy una emprendedora a la que le gustan los nuevos retos y disfruto saliendo de mi zona de confort”, asegura, en declaraciones a este periódico María Luisa Díaz Gallego.

Ella es de Zamora y tiene 37 años. Lleva toda la vida en la ciudad, salvo tres años que se tuvo que ir a Alicante. Es hostelera desde los 16 por lo que suma 21 en la profesión, casi nada.

“Valoro mucho el trabajo en equipo. Creo que compartir ideas y apoyarse entre compañeros ayuda a conseguir mejores resultados. En mi tiempo libre me gusta pasear, descubrir sitios nuevos y hacer actividades que me permitan desconectar y disfrutar. Soy una persona responsable y positiva”, añade nuestra entrevistada.

Tiene “muy buenos recuerdos” de una infancia que disfrutó rodeada de sus primos, familia y amigos del colegio viviendo “momentos muy divertidos y especiales”. Una primera etapa de su vida “muy feliz y rodeada de las personas que más quería”, nos explica.

La hostelería

“La verdad es que, aunque no tenía nada que ver con el trabajo que desempeño en la actualidad, siempre me ha gustado la idea de seguir los pasos de mi padre que es electricista. Me parece un oficio muy interesante y no descarto dedicarme a ello en el futuro”, confiesa.

Sin embargo, María es hostelera. Se introdujo en la profesión “de manera inesperada” cuando sus padres decidieron hacerse cargo de un establecimiento hostelero y, sin darse cuenta, empezó con su historia laboral.

“Desde entonces he aprendido muchísimo y he vivido un montón de experiencias en estos 21 años. La hostelería ha formado parte de mi vida durante muchos años. He conocido a muchas personas y he hecho grandes amistades que aún conservo”, explica.

Hace un año y nueve meses tomó las riendas del Bar La Revuelta.

Su bar

Mi historia con La Revuelta empezó mucho antes de trabajar allí. Durante años fui clienta del local y siempre me gustó el ambiente que tenía. Con el tiempo surgió la oportunidad de hacerme cargo del negocio y me pareció una muy buena opción. Lo vi como un gran proyecto, un reto ilusionante para crear algo propio y hacerlo crecer”, afirma.

María con su empleada Carlota y uno de los bocadillos en el Bar La Revuelta.

María con su empleada Carlota y uno de los bocadillos en el Bar La Revuelta. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Este proyecto comenzó el 24 de octubre de 2024. Fue el día en el que dio el paso y comenzar la aventura “con mucha ilusión” en un local que conserva el mismo nombre desde “hace 18 años” aunque antes “ha tenido otros”.

Se ubica en la esquina de la calle Blas de Otero con la Avenida Obispo Acuña en Zamora capital y en la actualidad cuenta con una trabajadora en el equipo que le ayuda cada día para sacar adelante el negocio cada día.

“El plato estrella del local son los montados, y la verdad es que triunfan bastante. Los preparo en varios tamaños para que cada uno elija el que más le apetezca, y hay opciones para todos los gustos: pechuga, lomo, panceta o bacon. Se pueden pedir tal cual, con la salsa especial de la casa que les da un toque único, o también más completos con tomate, cebolla y queso”, explica.

Bocadillos de medio metro

Mi especialidad son los bocadillos. Es lo que más disfruto preparando. Me gusta cuidarlos al detalle, combinar bien los ingredientes y conseguir ese punto que hace que cada uno sea diferente y especial”, nos cuenta la hostelera.

Unos bocadillos especiales de medio metro para quedarse bien satisfecho. También tiene montados, de 32 centímetros y minis de 22. Hay opciones para todos los gustos y para cualquier momento del día.

Otro de los bocadillos que se ofrecen en La Revuelta.

Otro de los bocadillos que se ofrecen en La Revuelta. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Hacemos 240 bocadillos de medio metro a la semana y cuestan 7 euros el normal y 8,80 el completo. Los montados salen a 3,40 el normal y 5,20 el completo y los minis 2,40 el normal y 3,90 el completo”, apunta la zamorana.

Los bocadillos habituales son de lomo, bacon, pechuga o panceta que son los que más se venden. Aunque ella va añadiendo alguna opción nueva para que la gente pueda variar y no siempre encuentre lo mismo.

“La verdad es que a la gente que prueba nuestra variedad de productos, les suele gustar. Estamos muy contentos por ello”, añade.

Vivir de su negocio

Nuestra protagonista confiesa que “se puede vivir de su negocio” pero no duda en asegurar que “requiere mucho esfuerzo y estar muy encima del negocio porque no es algo que funcione solo”.

“Veo el futuro con esperanza. Tengo muchas ideas y ganas de seguir trabajando, dando lo mejor a nuestros clientes y mejorar poco a poco”, finaliza María.

Ojalá que así sea.