El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez Domínguez y el diputado de Obras Municipales, Manuel Martín Pérez ante los alcaldes de los 51 municipios.
La Diputación inyecta 4,7 millones de euros en obras excepcionales para 51 pueblos de Zamora
La institución provincial aporta más de tres millones de euros en ayudas directas para rehabilitar edificios, mejorar la accesibilidad y renovar servicios básicos en los pueblos.
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Los pueblos de Zamora van a recibir una de esas inyecciones de vida que marcan un antes y un después en el día a día de sus vecinos.
El Salón de Plenos del Palacio de La Encarnación ha sido el escenario de un encuentro crucial: el presidente de la Diputación, Javier Faúndez, junto al diputado de Obras, Manuel Martín, se han reunido con medio centenar de alcaldes de la provincia para firmar un ambicioso plan de obras extraordinarias.
La institución provincial va a aportar de su propio bolsillo algo más de 3 millones de euros, un empujón económico que, sumado a las aportaciones locales, va a mover más de 4,7 millones de euros destinados a renovar por completo el medio rural zamorano.
Lo mejor de todo es que el acuerdo tiene letra pequeña a favor de los ayuntamientos, ya que las ayudas se aplican con efectos retroactivos desde el pasado 1 de enero, permitiendo financiar desde mejoras en el agua del grifo o la iluminación de las calles hasta la reforma de consultorios médicos y centros vecinales.
El plan se ha diseñado con la mirada puesta en que nadie se quede atrás, repartiendo los fondos de manera justa por prácticamente todos los rincones de la provincia, desde Sayago y Aliste hasta Tierra del Vino, Benavente y Los Valles o La Guareña.
Entre todos los proyectos que verán la luz, hay algunos que destacan por su envergadura y por lo esperados que eran por los vecinos.
Es el caso de Santa Cristina de la Polvorosa, donde por fin se levantará un nuevo frontón gracias a una inversión de 529.000 euros, o de Valcabado, que cumplirá el sueño de estrenar sus propias piscinas municipales con un presupuesto de 300.000 euros, proyectos ambiciosos que demuestran que vivir en un pueblo no significa renunciar a unos servicios públicos de primera categoría.
Asimismo, se financiará la segunda fase del centro multiusos de Castrogonzalo por un importe de 278.637 euros, la construcción del edificio multiusos de Bermillo de Sayago con 244.000 euros, y la finalización de las obras del salón municipal de Fuentelapeña con algo más de 215.170 euros.
La batería de convenios incluye también importantes obras de proximidad para garantizar los servicios esenciales en el día a día de las localidades de menor tamaño.
Es el caso de El Perdigón, donde se levantará un nuevo depósito para el abastecimiento de agua por un valor superior a los 188.480 euros, o de Fermoselle, municipio que invertirá 177.718 euros en adecuar sus antiguas escuelas infantiles como consultorio de atención primaria.
En una escala de inversión intermedia se sitúan proyectos como la reparación del club de jubilados de Villalazán por 61.513 euros, las mejoras en el centro cultural de El Cubo del Vino por 48.400 euros, y la adaptación del bar municipal de Santa Clara de Avedillo a la normativa vigente por 48.370 euros.
Por su parte, Moraleja del Vino instalará un ascensor en su edificio municipal para eliminar barreras arquitectónicas por 48.339 euros.
El plan de ayudas extraordinarias se completa con otras intervenciones de marcado carácter vecinal dirigidas a rehabilitar locales de uso social y espacios públicos.
El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez Domínguez ante los alcaldes de los 51 municipios.
De este modo, Arcenillas construirá una cubierta para su espacio multiusos con una ayuda de 44.818 euros, Casaseca de las Chanas acometerá la reforma de su salón municipal gracias a una partida de 42.000 euros, y Cazurra renovará su local de usos múltiples con 36.861 euros.
Finalmente, Cuelgamures dispondrá de 36.300 euros para la reparación y el acondicionamiento de su casa consistorial.
Javier Faúndez ha concluido destacando que este amplio programa municipalista da respuesta a las necesidades singulares planteadas por los propios alcaldes en su afán constante de mejorar los servicios públicos y elevar la calidad de vida de los vecinos de la provincia.