Yoana y Óscar, propietarios del bar New Blumen y otros establecimientos de Zamora.
Yoana (25) y Óscar (50), la pareja que se negó a rendirse y levantó su bar de las cenizas 70.000 € después
Los propietarios del emblemático local de la capital denuncian el desamparo sufrido tras el incendio del 21 de diciembre: "Hemos tenido que pagar 8.000 euros al mes en nóminas con el bar quemado mientras el seguro no enviaba ni un euro".
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El 21 de diciembre es una fecha grabada a fuego en la memoria de Yoana y Óscar. Mientras el resto de Zamora brindaba por el inicio de las fiestas y las cenas de empresa abarrotaban los locales, ellos veían cómo el humo devoraba las entrañas del Bar New Blumen.
Una freidora y una campana encendida en un momento de infortunio fueron el origen de un incendio que no solo calcinó su cocina, sino que inició un calvario económico y burocrático que ha mantenido la persiana bajada durante cuatro meses interminables.
Apenas llevaban dos meses abiertos cuando el desastre llamó a su puerta. "No solo perdimos el género y las reservas de Navidad que ya estaban pagadas" explica Yoana con la voz de quien ha pasado demasiadas noches en vela.
Lo más duro para esta pareja de hosteleros ha sido mantener la estructura de una empresa que no generaba ni un euro en ingresos pero que seguía devorando recursos. "Con una plantilla de cinco trabajadores el golpe fue doble".
"A la gente que teníamos no la podíamos despedir de la noche a la mañana porque tenían contrato y son cuatro meses pagando nóminas y suministros sin tener el local abierto", relata.
La cifra del desastre marea a cualquiera que conozca la precariedad del sector. Óscar calcula que entre la reforma de la cocina —que ha tenido que ser instalada completamente de nuevo— la limpieza de las plantas afectadas y el mantenimiento de los sueldos el accidente les ha costado una fortuna.
"Estamos hablando de más de 50.000 euros solo por el incendio y ya habíamos metido otros veintitantos mil para abrir". "Son 70.000 euros de golpe y eso es totalmente imposible que te venga bien por mucho que trabajes", confiesa el propietario.
El relato de estos dos emprendedores es también una denuncia contra el desamparo institucional y empresarial. Óscar revela con amargura que a pesar de tener 16 seguros contratados con la misma compañía para sus diferentes negocios y vehículos la respuesta fue el silencio.
"El adelanto del seguro llegó el lunes de la semana pasada, un día antes de volver a abrir, cuando lo llevamos pidiendo desde enero" se queja Óscar.
No es el único frente abierto ya que también denuncian que las administraciones en lugar de facilitar el camino optan por la vigilancia estricta.
El mismo día que anunciamos que íbamos a tener un plato del día me llamaron de turismo diciendo que no podíamos porque había que arreglar papeles de restaurante. En vez de ayudar parece que te ponen la pierna encima cuando más necesitas apoyo comentan con indignación.
La racha de infortunios que relatan parece propia de una maldición.
Además del fuego en el New Blumen, Yoana y Óscar han tenido que lidiar con robos en su establecimiento de los Llanos, inundaciones por tuberías rotas en la calle durante unas obras y goteras persistentes en su otro local, el Punto de Encuentro.
El año pasado fue un año muy malo con incendios también en el Lago de Sanabria donde tenemos otro negocio. "Hay que tomárselo a risa por no llorar" admite Óscar quien reconoce que han tenido que tirar de ahorros personales para no quebrar definitivamente.
Pese al aparente gafe en sus aventuras hosteleras. La pareja vuelve ahora a la carga con una ilusión blindada contra los elementos.
El New Blumen no solo estrena cocina sino también una carta reforzada y la apuesta por el plato del día para reconquistar a un barrio que se quedó huérfano de su barra favorita en plena Navidad.
"Queremos que la gente venga y valore lo que hacemos porque en los dos primeros meses no nos dio tiempo a consolidarnos", explica Óscar.
Zamora recupera un bar pero sobre todo recupera el ejemplo de dos personas que se niegan a rendirse ante el fuego los seguros o la burocracia.